Muere Atila, uno de los mejores perros salvavidas en España

Virginia Duque Mirón 25 abril, 2016

Son muchos los perros que han dejado huella y han hecho historia por diferentes motivos. Unos nos hicieron reír en películas divertidas, otros como policías y otros han salvado muchas vidas. Este último es el caso de nuestro protagonista de hoy: Atila.

Atila era un pastor belga de diez años de edad que murió en el mes de marzo de 2016 a causa de un cáncer linfático. Un gran perro, un gran amigo y un gran profesional nos ha dicho adiós. ¿Te gustaría conocer su historia?

Atila, el perro salvavidas

Autor: Ana Fuentes
Autor: Ana Fuentes

Atila tiene sus antecedentes en Francia, pues de ahí proviene toda su familia. De hecho, su abuelo era un perro salvavidas al igual que él, por lo que este can ya llevaba el rescate en sus venas.

Atila llegó a los brazos de José Manuel Pérez Zarza cuando tenía seis meses de edad. Desde entonces llegó a ser más que una mascota. Fue su amigo, su leal compañero, uno más de su familia y su mejor partenaire de trabajo.

Atila comenzó junto con su dueño desde abajo, en el Grupo de Perros de Salvamento de Canarias. Poco a poco, viendo su gran destreza, consiguieron adentrarse en la Asociación Nacional de España y Alemania, así como en la Escuela Nacional de Protección Civil del Ministerio del Interior. De esta forma lograron ganarse un puesto entre los mejores.

Gracias a este entrenamiento pudo llegar a pertenecer al Grupo de Intervención en Catástrofes (GIC) de la Escuela Española de Salvamento y Detección con Perros (ESDP). También estaba acreditado y reconocido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para la búsqueda y rescate de personas en castástrofes naturales o no.

Parte de su entrenamiento fue en la búsqueda de Yeremi Vargas, el niño gran canario que desapareció hace 9 años y el cual, aunque aún no se sabe dónde está, Atila ayudó en gran manera a esclarecer pistas sobre el caso.

Este can salvó la vida de decenas de personas cuando parecían no tener esperanza y se convirtió en el perro más valorado en la tarea de rescates.

El dolor del dueño de Atila

Diez años levantádose unidos y yendo a trabajar juntos a diario… Sin duda, esta no ha sido una pérdida fácil para José Manuel, quien asegura que Atila no era solo un perro de trabajo, sino uno más en la familia y también entra sus amigos.

pastor aleman

Según él mismo dice: “Atila es insustituible, jamás podré encontrar otro perro con el que tenga la misma complicidad. Nadie podrá ocupar su lugar aunque tengo que seguir con mi trabajo y entrenar a otro perro con mi mayor empeño y dando lo mejor de mí. Todo lo que he vivido y aprendido con Atila me va a ayudar mucho a conseguir que el nuevo perro sea el mejor, el mejor después de Atila, por supuesto”.

Todos los que conocían a Atila, desde instituciones públicas, amigos, compañeros de rescate y amigos, han hecho llegar sus palabras de pésame a José Manuel, quien no pudo contener las lágrimas y el dolor quue sentía por la muerte de su amigo y compañero.

Todo un ejemplo de amor al trabajo es lo que este animal nos dejó, porque su encargo no era algo que simplemente le gustara, estaba motivado por el cariño hacia las personas que salvaba, por eso se convirtió en el mejor. Sabemos que no habrá otro como él y le agradecemos todo lo que hizo por aquellos a los que ayudó.

Y en modo de homenaje agradecemos a todos aquellos perros de rescate, y también a sus dueños, que día a día se dejan la piel por ayudar a otros aun a costo de su vida. ¿Qué sería de nosotros sin ellos? Gracias y mil veces gracias.

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