Mascota y piso de alquiler

Francisco María García · 27 octubre, 2017

Tener mascotas en un apartamento tiene complejidades que se profundizan cuando vivimos en alquiler. Los daños a la infraestructura ajena son más difíciles de sobrellevar y las quejas vecinales tienen un impacto más notorio. Sin embargo, no es imposible tener mascota y piso de alquiler.

Lo que si se requiere es mucha información y prudencia a la hora de buscar la propiedad a alquilar. Legislación, estipulaciones del contrato y la dinámica propia de la residencia son aspectos que debemos estudiar con cautela. Un paso en falso y nuestra convivencia pueden tornarse caótica.

Veamos algunos tips para poder conciliar mascotas y piso de alquiler con mayor facilidad.

Antes de buscar alquiler, estudiar la legislación

Si tienes una mascota, lo primero no es buscar nuevo domicilio, sino leer las reglas que regulan los acuerdos de arrendamiento. Por lo general, las legislaciones dedican al menos un artículo para regular la tenencia de animales en la propiedad ajena.

Perro asustado

Cada país tiene diferencias en su legislación, aunque la mayoría da libertad al dueño de decidir si acepta mascotas dentro de sus instalaciones o no. Por ejemplo, en España la Ley de Arrendamientos Urbanos da esta posibilidad al propietario.

Claro que todo dependerá de elementos como las dimensiones del piso. También el hecho de que esté amueblado o las características propias de la urbanización a la que pertenezca.

Lee las letras pequeñas del contrato

Un contrato es un acuerdo escrito que no solo regulará el asunto comercial que significa rentar un piso. De hecho, el mismo establecerá las bases de convivencia entre propietario, inquilino y vecindad. Recordemos que cuando alquilamos, aceptamos las reglas propias de cada comunidad, urbanización y edificio.

Así que todo debe quedar aclarado en palabra y letra. Añadido a esto, debemos leer muy bien la totalidad del contrato para saber a qué atenernos en caso de que el dueño nos permita cohabitar con mascotas.

Hay contratos que pueden establecer la salida del inquilino en caso de presentarse problemas con sus mascotas. Esto colocaría a cualquiera en una situación difícil, porque cambiar de vivienda requiere de dinero, preparación y planificación. Aspectos como el trabajo, el colegio de los niños y la dinámica cotidiana familiar podrían verse afectados.

Añadido a esto, en algunos países existen seguros caninos que permiten cubrir los daños hechos por nuestros perros. Contratarlos genera seguridad en algunos propietarios, por lo cual acceden a permitirnos cohabitar con algún ejemplar de esta especie.

Detallar cuál es la dinámica de la residencia

No todos los sitios son iguales. Cada realidad es única, y antes de meter a nuestro compañero de aventuras, debemos analizar el entorno. Una entrevista sincera con el Presidente de la Comunidad de Vecinos, ayudará a despejar muchas dudas.

Durante las visitas, tomemos un tiempo de descifrar cuál es el comportamiento de los vecinos frente a la tenencia de mascotas. Cabría preguntarnos si hay personas con mascotas y si las pasean a diario. Veamos si hay parques, reglas vecinales relacionadas al tema, o si por el contrario a la comunidad le incomodan los animales de compañía.

Para ellos, debemos ser muy perceptibles y tratar de las visitas a los potenciales domicilios sean lentas, completas y al detalle. En cada rincón podríamos encontrar evidencias que nos ayuden a tomar la decisión correcta.

Cria de gato siberiano

Mascotas y piso de alquiler: busca primero por Internet

Internet nos da la facilidad de poder buscar sitios donde acepten a nuestros pequeños amigos de cuatro patas. Este dato es de interés para muchas personas. Por eso los arrendatarios informan siempre en sus ofertas sobre la disposición a permitir perros o gatos en los pisos.

Actualmente, hay una nueva tendencia de personas y empresas que aceptan a perros en sus domicilios vacacionales, y también permanentes. Los dueños que tienen animales saben que tener mascotas y piso de alquiler no debería degenerar en problemas graves. A veces, la solución está en negociar con personas que entiendan nuestro estilo de vida.

El hecho es que podemos iniciar nuestra búsqueda vía web para descartar los sitios donde definitivamente no se aceptan animales domésticos.

Siguiendo todas recomendaciones, podremos conciliar el hecho de tener mascotas y piso de alquiler. Recordemos también que el tamaño y la conducta de nuestros animalitos, deben ser ponderados a la hora de realizar la elección final.