El maltrato animal en una granja ecológica de Francia desata el escándalo

Virginia Duque Mirón 27 febrero, 2016

¿Alguna vez has escuchado a un cerdo o una vaca mientras la matan para vender sus carnes? Quizá si vives en la ciudad no. Pero si como yo has tenido oportunidad de vivir en pequeños pueblos o en el campo, sabrías la tristeza que embarga el cuerpo cuando eres consciente de que están matando a uno de esos animales. Por eso consideramos conveniente que conozcas este escándalo suscitado por el maltrato en una granja ecológica de Francia.

Si uno se siente así y se supone que son granjas legales que tienen autorización y todos los documentos necesarios, ¿cómo será si la granja no lleva a cabo el protocolo pertinente en lo que al trato con los animales se refiere? Eso mismo sucedió en una granja ecológica de Francia. Esta semana se ha descubierto el maltrato al que son sometidos los animales que están allí y se ha desatado el escándalo. Te lo contamos todo.

La granja “ecológica” de Francia

animales de granja

¿Qué se te viene a la mente cuando escuchas la palabra ecológica? Posiblemente cuidado del medio ambiente, pureza ambiental y un sinfín de palabras más relacionadas con el amor y los cuidados a la naturaleza.

Eso se supone que debería hacer una granja ecológica, ¿no? Amar y cuidar a los animales. Pero no fue así, los métodos utilizados son crueles y lo peor, los empleados parecen disfrutar del sufrimiento de los animalitos.

La asociación de defensa de los animales llamada L214 se enteró de la situación y puso bajo investigación el asunto. Grabaron un vídeo que no dudaron en publicar y compartir y que se ha hecho viral rápidamente haciendo surgir el escándalo.

El vídeo de la granja ecológica de Francia

En el vídeo se ve claramente el maltrato al que son sometidos estos animalitos. En Mis Animales no estamos ni a favor ni en contra de quienes deciden comer o no comer carne. Entendemos que hay animales que se venden para comer y siempre seguirán habiéndolos, pero, sí estamos en contra del maltrato animal y entendemos que hay formas más… digamos ortodoxas de hacer “ese trabajo”.

Sin embargo en el vídeo se ve que los empleados tratan a los animales como si fueran objetos, como si no fuesen seres vivos y los someten a torturas innecesarias.

Por ejemplo, se ve cómo un cerdo está siendo quemado en la cabeza por una pinza eléctrica que supuestamente solo debería dejarlo atontado para evitar el sufrimiento.

A los corderos los lanzan y empujan violentamente por un estrecho pasillo una y otra vez alargando el sufrimiento.

Les aplican las pinzas eléctricas una y otra vez para darles calambrazos cuando se sobresaltan un poco y medio vivos los cuelgan para alargar su suplicio mientras los dejan desangrarse.

Nili Hadida, la cantante del grupo Lilly Wood and the Prick, presenta las imágenes asegurando que “la carne feliz no existe”.

Las imágenes no dejan lugar a dudas, ¿no crees? ¿Qué habrá dicho para excusarse este matadero? Porque lo que está claro es que ya no podemos llamarla granja “ecológica”…

Excusas de la granja ecológica de Francia

Según el dueño del lugar (llamémoslo así), estos actos reflejados en el vídeo son sin ninguna duda negligencias que deberán ser pagadas y penalizadas por la ley, además del subsiguiente despido… esperemos. ¿Despido? Más bien, merecen el cierre del “negocio”.

No obstante, no se culpa del todo, pues el dueño asegura que un veterinario viene a diario al lugar y supervisa todas estas actuaciones. ¿Tú viste algún veterinario en el vídeo? Yo tampoco.

Y es que en el vídeo se muestra como todos los métodos los han tergiversado. Es cierto que en mataderos se utilizan pinzas y pistolas eléctricas pero con un fin: ahorrar el máximo sufrimiento al animal. El objetivo no es reír y disfrutar viendo sufrir a los animales como se muestra claramente en este vídeo.

Esperamos que este escándalo que se ha desatado vaya más allá y se juzgue a los cupables. No vamos a pedirte que dejes de comer carne para evitar el maltrato, pero si quieres ayudar, haz como Nili Hadida, ¡denúncialo!

Ten el valor y no calles, quizá no puedas cambiar todo el mundo con tu única ayuda, pero con los pequeños esfuerzos de todos podemos hacer un mundo mejor, un lugar mejor en el que vivan nuestros hijos y nietos.

Te puede gustar