¿Por qué los perros comen menos en verano?

Quizá no te hayas dado cuenta hasta ahora, pero los perros comen mucho menos en verano. Quizá haya excepciones, pero por norma general, su ingesta de alimentos se reduce considerablemente cuando el sol aprieta. ¿A qué se debe?

¿Por qué comen menos en verano?

cambios de comida

La principal causa es por el calor extremo que acompaña sus rutinas. Es decir, sus ganas de jugar y corretear disminuyen cuando hay un calor extremo, por tanto, no necesita tanta energía, ya que lo único que quiere es tumbarse y descansar del calor agotador.

Si te paras a pensar, no es muy diferente de lo que nos sucede a nosotros. El calor nos agota y solo queremos tumbarnos en un sitio fresco y beber el máximo de líquido posible.

¿Necesitan menos alimento?

En realidad no. Aunque sí es cierto que al disminuir su actividad física, la ingesta debería ser menor. Sin embargo, en ocasiones se nos olvida que del mismo modo que a nosotros nos apetecen comidas más frescas y ligeras, a nuestra mascota podría sucederle lo mismo.

Es poco probable que se vuelva loco por una comida copiosa en plena tarde. Claro, la pregunta que surge es cómo hacerlo, ya que el animal debe alimentarse con comida fabricada especialmente para él. Pues bien, el truco es simple: cambiar sus horarios de comida. Intentar darle la comida en horas frescas, la mañana y la noche, por ejemplo.

Cómo solucionar el problema

Para que tu perro coma en verano, hay varios trucos sencillos que podrás tener en cuenta en casa. Son los siguientes:

  • Que nunca le falte el agua. El pienso es una comida muy seca y poco apetecible en días de calor. Si has optado por no cambiar el alimento que tu perro consume, lo cual es la opción más saludable, no debes olvidar dejar siempre a su mano un cuenco con agua fresca para que beba siempre que quiera. Vigila varias veces al día que no se le haya acabado y rellena y limpia tantas veces como veas oportuno.

comida-del-perro

  • Cambia al pienso húmedo. El pienso húmedo no es más que esas latitas que vuelven loco a tu animal y que están preparadas especialmente para él. Este será un alimento mucho más apetecible en verano para tu mascota, aunque podría ser un arma de doble filo, ya que engorda bastante y tiene una muy fácil digestión, lo que podría ocasionar heces demasiado blandas. Para solucionar esto, podrías alternarlo con pienso o alternar las comidas.

Más consejos veraniegos útiles

  • Fruta. Hay diversas frutas y vegetales que tu perro puede comer sin ningún problema. Si el pienso húmedo no es una opción en tu caso, prueba a poner un poco de fruta en su pienso para “refrescar” un poco su comida y verás cómo se lo come todo. No obstante, recuerda revisar el tipo de frutas que no puede comer para asegurarte de que lo que le das es correcto.
  • Cambiar los horarios. Como dijimos antes, cambiar los horarios de las comidas es una opción genial. Elige horarios más frescos como el amanecer y el anochecer. ¡Funciona!
  • No olvides los helados. Puedes hacerlos tú mismo con agua, yogur y frutas. Lo mezclas y pones en el congelador. También podrías hacer polos de hielo con caldos de pollo sin sal. Es una buena forma de comer y refrescarse a la vez.

No te preocupes si has notado que tu perro ha reducido su apetito en el verano. Si sigues estos trucos fáciles, podrás solucionar el problema. Estar pendientes de nuestras mascotas y ayudarlos a que sigan una buena rutina de alimentación sin importar en el mes del año que estemos es vital para mantener su salud a raya y mejorar la convivencia.