Las diferencias entre un perro bien educado y un perro de mediación

María Eugenia Thomas · 20 mayo, 2019
Educar a tu mascota es fundamental porque te permite tener con él la mejor relación posible, lo que evitará problemas de convivencia

El perro bien educado y el  perro de mediación son bastante similares entre sí. Puedes educar a tu perro para que sea capaz de interactuar con el entorno. Los más aventajados serán capaces de proporcionar información importante sobre sus dueños. Este último es conocido como perro de mediación.

Las terapias asistidas con animales son un recurso con el que tratan a pacientes con discapacidad, alzheimer o autismo, así como para rehabilitar a personas con diferentes adicciones. Su utilización se remonta a principios del siglo pasado debido a los beneficios físicos, psicológicos y sociales que proporciona la relación de los animales con los seres humanos.

En estas primeras experiencias se utilizaban principalmente caballos entrenados para esta función. Pero ahora los perros son los que tienen cada vez más protagonismo en estas terapias alternativas.

El perro de mediación social y familiar

Es bien reconocido el rol fundamental que representan ciertas mascotas en las vidas de sus dueños. Y los perros siguen siendo los elegidos con mayor frecuencia como refugio emocional y psicológico por muchas personas.

El enfoque de algunos psicoanalistas describe el desempeño favorable de algunos canes para favorecer los cambios terapéuticos y proporcionar datos importantes sobre su dueño. La novedad en el enfoque es que el animal no solo sirve como ayuda emocional o física.

Es decir, que no solo valen como apoyo a personas con problemas de movilidad, sino que también brindan información significativa de la forma de ser de su dueño, su estado de ánimo y la atmósfera familiar a la que pertenece.

Además, el perro de mediación resulta especialmente útil para terapias familiares o de pareja, ya que acentúan los vínculos emocionales e instintivos entre los diferentes miembros. Simplemente con su presencia se descubren rápidamente los puntos de encuentro y desencuentro entre los familiares.

Perro que menos se enferma

Por ejemplo, en las familias cuyas relaciones constituyen una fuente de inseguridad, la mascota manifestará este mismo sentimiento mostrando conductas agresivas. La información que proporcionan es un preciso indicador sobre las relaciones de dominación y sumisión. También permiten mejorar las conductas para adaptarlas al contexto de la vida familiar.

El rol de los perros bien educados

Educar a tu perro es muy importante, ya que garantiza que nuestro amigo de cuatro patas sea capaz de relacionarse socialmente. Tampoco tendrá actitudes peligrosas con otros perros ni con los extraños. Sin embargo, el entrenamiento de tu perro no será fácil y rápido.

La educación requiere mucho tiempo y dedicación, ya que el animal tendrá que confiar primero en su educador para comenzar a aprender. Es un proceso gradual logrado a través de sesiones cortas. Una actividad demasiado pesada podría, de hecho, molestar al animal, que podría oponerse y rebelarse contra su educador.

Por lo tanto, sugerimos recompensar al animal por cada actitud correcta. El premio, que puede consistir, por ejemplo, en una galleta para perros, es un refuerzo positivo para fomentar el mismo comportamiento correcto.

Es mejor que cada miembro de la familia participe en la sesión educativa, aunque solo sea por un corto tiempo. De esta manera, el animal obedecerá fácilmente a individuos diferentes y no solo a su maestro. Sin embargo, solo creando una relación cercana de confianza y afecto entre el hombre y el animal se puede obtener un logro educativo realmente bueno.

Cómo entrenar a un perro con silbato

La educación del perro debe comenzar desde temprana edad, para asegurarse de que cualquier debilidad pueda ser modificada o al menos suavizada.

Principales características del perro de mediación

Se trata de perros con un gran concepto de grupo social y son denominados ‘mediadores’, porque pocas veces inician conflictos, pero intervienen en ellos para tratar de solucionarlos.

Son animales con un alto control sobre sus actos, en especial con un enorme control de su boca. El objetivo de sus intervenciones no es dañar, sino justamente lo contrario: evitar que otros miembros del grupo resulten dañados.

Al perro de mediación se le ha permitido tomar decisiones por sí mismo a lo largo de su vida, de manera que, ante una situación de conflicto, no necesitan ni esperan que sus compañeros humanos les autoricen para participar en su resolución.

Su autoestima no está dañada por la manera en la que las personas lo han tratado. Entienden y emplean a la perfección la comunicación canina. Generalmente, son poco o nada rencorosos, y pueden participar para solucionar una situación puntual. Después pueden sobrellevar una relación perfectamente amistosa con esos otros miembros del núcleo social.

Psicología canina

Cada perro es diferente, dependiendo de su raza, sus patrones de comportamiento, de los estímulos que recibe del entorno, de sus experiencias y de las personas que lo cuidan. Incluso dentro de la misma camada se pueden ver sujetos con naturaleza muy disímil (dominantes, sumisos, emprendedores, investigativos, temerosos, etc.). Esta diversificación conduce a diferentes métodos educativos.