El landseer, un moloso en blanco y negro

Laura Huelin · 5 enero, 2018
Esta raza surgió en un punto intermedio entre Suiza y Alemania a principios del siglo XX, y luego se llevó a Canadá y el resto de Norteamérica

El landseer en muchos sitios se considera una variante del terranova, pero la FCI la considera una raza perfectamente diferenciada. Descubre cómo consiguió su nombre y las curiosidades de este moloso.

Historia del landseer

Se conoce poco de cómo surgió esta raza. Se sabe que comparte sus orígenes con el terranova y con muchos de los molosos centroeuropeos, y que surgió en un punto intermedio entre Suiza y Alemania a principios del siglo XX, y que después se llevó a Canadá y el resto de Norteamérica.

Tradicionalmente, los boyeros han sido perros pastores y protectores del ganado, sobre todo el de gran tamaño como vacas o bueyes. Son perros resistentes que viven en las montañas del centro de Europa, como el San Bernado o el boyero de Berna.

Por otra parte, el landseer toma su nombre del pintor Edwin Landseer, quien pintó muchos retratos de niños acompañados de esta raza de canes.

Curiosamente, a pesar de que en las películas de Peter Pan se muestra a Nana como un San Bernardo, en el texto original es un terranova o landseer.

Origen de la raza de perro landseer: historia

Características del landseer

La primera impresión que sugiere es la de ser un perro grande, fuerte y armonioso. Y es que el landseer tiene un gran tamaño, y los machos son ligeramente más grandes que las hembras: llegan a medir entre 72 y 80 centímetros, mientras que las hembras como máximo llegan a los 72 centímetros hasta la cruz.

También pueden ser mucho más robustos que las hembras: ellos alcanzan los 68 kilogramos y ellas no superan los 54 kilogramos de peso.

La cabeza es grande y el morro tiene forma cuadrada. El perfil de la cabeza, es decir, el stop, es muy pronunciado. Tiene las orejas de tamaño mediano, triangulares un poco redondeadas y caídas a los lados de la cabeza.

Por otro lado, la trufa siempre es negra. Asimismo, al contrario que otros perros boyeros, tiene los labios ligeramente caídos pero tiesos, por lo que no llega a babear.

En cuanto a su morfología, la espalda es recta y tiene un cuerpo, en general, musculoso. La cola no debe llevarla nunca demasiado alta, más bien caída y relajada por completo.

El pelo, salvo en la cabeza, debe ser largo, liso y muy tupido. Tiene capa de doble manto, por lo que no se le debe nunca cortar el pelo a esta raza de perro.

Su pelaje puede ser únicamente de color blanco o negro: la cabeza puede ser completamente negra, a excepción de una raya que vaya desde el morro hacia la nuca de color blanco.

Comportamiento del landseer

Como muchos de los molosos, el landseer es un perro amigable y bonachón. Vive apegado a su familia humana y es de trato muy amable, lo que le convierte en una raza excelente para convivir con niños. Sin embargo, es protector y desconfiado con desconocidos: tiene trazas de perro guardián.

Raza de perro landseer: comportamiento

También es inteligente, aunque puede resultar tozudo o desganado a la hora de aprender trucos nuevos. Resulta imprescindible emplear métodos basados en el refuerzo positivo en su educación, porque por su temperamento no se le puede obligar por medio de castigos o el miedo a obedecer.

Cabe destacar que el landseer es un perro enérgico con mucha fuerza, pero no necesita hacer más ejercicio que tres paseos diarios de calidad. Dentro de casa, se convierte en un perro tranquilo y perezoso que disfruta de las largas siestas.

Por último, esta raza es amante del agua y le encanta nadar; los ejemplares más jóvenes, que necesitan más ejercicio de vez en cuando, disfrutarán de las playas o de los ríos.

Cuidados del landseer

El pelaje de este perro necesita cuidados especiales: es obligatorio hacer, por lo menos, un cepillado cada par de días para retirar el pelo caído y deshacer los nudos que se puedan formar. Debido a su tipo de pelo, cortárselo en verano es perjudicial: para combatir las temporadas de calor necesitará mejores cepillados.

Raza de perro landseer: cuidados

La raza no tiene enfermedades propias hereditarias, más que los problemas de salud propios de los perros de tamaño grande: la torsión gástrica y la displasia de cadera o codo.

Es necesario que se hagan revisiones veterinarias frecuentes para poder detectar cualquier problema de salud o poder prevenirlo, así como seguir el calendario de vacunación y desparasitación recomendado.

Es preciso indicar que este perro no sorporta bien las temperaturas altas y adora el frío. No es recomendable que viva en países o en zonas con grandes períodos cálidos; en cualquier caso, debe ser protegido en las horas de mayor calor.

En definitiva, el landseer es un perro de tamaño grande, pero con un carácter afable y cariñoso. Su imponente físico se ha unido a su espectacular belleza para merecer ser considerada una raza independiente de otros molosos como el terranova.