La policía toma declaración a un loro por insultar

Virginia Duque Mirón · 11 enero, 2016

Esta noticia me hizo gracia, seguro que cuando habéis leído el título también os habéis reído. Pero me ha parecido interesante compartirla. Sobre todo, porque ya sabes que como defensores de los animales estamos en contra de cualquier trato o actitud que vaya en contra de los cuidados requeridos por ellos.

Y es como te comentamos en una ocasión en nuestro artículo para hacer hablar a un loro, no es recomendable enseñarle palabras malsonantes pues puede traer complicaciones, primero al loro de forma psicológica y también a los dueños. Y de esto va esta historia de como la policía toma declaración a un loro.

La causa por la que la policía toma declaración a un loro

loro

Todos sabemos que los hijastros y las madrastras nunca se han llevado bien. Los chicos hacen todo tipo de travesuras para que las que quieren usurpar el puesto de su mamá se marchen de casa. Y este fue el caso de un chico de la India que tiene un loro llamado Hariyal.

Según su madrastra, una mujer de 75 años, el chico estuvo enseñando a Hariyal palabras obscenas que el loro debería repetir cada vez que viera a la mujer. Ya sabemos que los loros no piensan, solo repiten sonidos que nosotros les hayamos enseñado.

La situación se estaba convirtiendo insoportable para la mujer, quien agotada de no conseguir logros, denunció al loro incluyendo las malas intenciones de su hijastro, claro está.

Llamado a “declarar”

Ahora la policía toma declaración a un loro, a Hariyal. Después de varios intentos de conversar amigablemente con madrastra e hijastro, no se llegó a ningún buen puerto.

Las rencillas entre ellos al parecer debido a una propiedad, resultaron evidentes en las declaraciones de ambos. Así que la policía decidió que sería mejor que el chico trajera al “acusado”.

Es obvio que el loro no podría declarar como una persona, pero la policía pensó que sería buena idea hacer un careo con el animal y la mujer.

Después de varias horas uno frente al otro, horas en las que la mujer tenía que hablar al animal para incentivarlo a insultarla, el loro capeó el temporal saliendo por la puerta grande, pues no dijo ni una sola palabra.

Un final… no feliz para el loro al que la policía toma declaración

loro comiendo

Visto lo visto, decidieron que las rencillas familiares habían llevado a la mujer a mentir para hacer daño a su hijastro, por lo que el animal podía volver a casa con su dueño. Pero, hubo un ligero cambio de planes.

En pleno auge de la discusión, uno de los agentes recomendó que dejaran libre al loro y terminar así con la disputa. Aunque todo estaba resuelto, el chico decidió liberar al loro, lo cual a simple vista podría parecernos una buena noticia, si no fuera porque el loro se negaba a irse.

¡Qué bello! El loro no se quería despegar de su dueño. Pero este ya había renunciado a él, aunque lamento decir que bajo mi concepto solo estaba buscando una excusa para deshacerse de su responsabilidad. Algo que me extraña que le permitieran en la India, un país donde los animales son venerados.

Como el dueño no quería al pobre animal que nada había hecho, y el animal no quería separarse, la policía lo llevó a la guardia forestal, la cual lo dejó en libertad. El pobre animal desterrado y rechazado como mascota no tuvo más remedio que resignarse a dejar de depender de alguien que lo alimentaba y cuidaba y volver a la vida salvaje en la que dependería de su fuerza para sobrevivir.

Una sentencia feliz con un final triste y solitario. Ironías de la vida.