La hora del cachorro antiestrés en Ámsterdam

Virginia Duque Mirón · 10 noviembre, 2018
Se ha confirmado que tratar con cachorros durante un tiempo al día ayuda a reducir el estrés que tenemos, pero ¿hasta que punto esto es saludable para los cachorros?

Que los perros son buenos para evitar el estrés es algo que ya ha quedado demostrado, pero una universidad en Ámsterdam ha ido más allá y ha comenzado una iniciativa que se conoce como el cachorro antiestrés. Si quieres saber de qué va este proyecto, quédate con nosotros a averiguarlo.

La hora del cachorro antiestrés

En diversas películas así como en lugares de entrenamiento reales, se han hecho experimentos en los que quienes entrenan duro se relajan acariciando o jugando con animales. Pues bien, una universidad de Ámsterdam ha querido llevar esta terapia a sus estudiantes dado que conocen los niveles de estrés a los que son sometidos debido a los intensos exámenes que tienen que pasar.

Para llevar a cabo este proyecto se ha habilitado una sala de la biblioteca en la que hay diez cachorros que están a disposición de los estudiantes para que los acaricien. Son sesiones de unos 15 minutos durante dos días a la semana, y bajo ningún concepto los animales permanecerán más de dos horas al día allí.

Las 160 plazas que hay disponibles para beneficiarse de esta iniciativa ya están llenas y se ha demostrado los importantes beneficios que genera en estos jóvenes. No tan contentas están los de las protectoras de animales que aseguran que estas sesiones son perjudiciales para los perros y que deben cesar de inmediato.

Se cree que escoger cachorros es un forma de maltrato y que si quieren realizar terapias con animales deberían hacerlo con animales adultos. No obstante, el que se escoja cachorros ha demostrado que tiene mayor efecto en las personas proporcionando un estado de paz y tranquilidad mucho mayor que el que puede ejercer un perro adulto.

Cachorro jugando.

Qué medidas se han tomado para proteger a los perros

Como decíamos antes, el tiempo invertido para que los jóvenes acaricien a los perros está limitado y solo puede acudir un joven por perro cada quince minutos por un máximo de dos horas. Además, en todo momento hay un veterinario cualificado presente que no los pierde de vista en ningún momento y que dispone de todo el material necesario para actuar ante cualquier situación.

No obstante, los portavoces de las protectoras siguen insistiendo en que “es verdad que los perros ayudan a reducir el estrés de las personas y esto es estupendo para reconocerles un sitio en la sociedad, pero las organizaciones especializadas y profesionales nunca trabajan con cachorros”.

Con este comentario dejan ver que el estrés que puede desaparecer de los estudiantes podría ser transferido a los animales. En su defensa, Ámsterdam usa los ejemplos de otros países como Reino Unido donde los estudiantes fueron quienes solicitaron algo parecido y se demostraron los buenos resultados, los cuales no tuvieron ningún prejuicio para los animales.

¿Cachorros o adultos? Esa es la cuestión surgida aquí. Se ha demostrado que las terapias con perros tienen buenos resultados sin importar la edad de estos, pero con cachorros los resultados son más intensos, rápidos y mejores.

Mujer sonriendo con cachorro.

¿Pueden los perros aliviar el estrés?

Sí. De hecho son muchos los lugares en los que se usan perros como animales de terapia. Por ejemplo, en hospitales con enfermos de cáncer o terminales, en colegios en los que hay niños con necesidades especiales o en centros donde se somete a mucho estrés a los trabajadores.

De hecho, ya son muchas las oficinas y los lugares de trabajo en los que se permite ir a trabajar a diario con perros, lo que ha influido de manera favorable en el rendimiento de los trabajadores. Al tener un animal cerca se sienten más relajados y no tienen que preocuparse por si su mascota estará bien sola en casa o no. Estos factores han permitido que la productividad de los trabajadores sea mayor.

Por tanto, que los perros ayudan a aliviar el estrés está claro, lo que aún no parece haberse determinado es hasta qué punto puede influir esto en los animales, especialmente en los cachorros.