Los 10 insectos más venenosos del mundo

Los insectos venenosos no siempre significan malas noticias, puesto que sus toxinas pueden ser usadas para la síntesis de fármacos antibacterianos, antifúngicos y antiparasitarios.

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 28 agosto, 2021

Los insectos son seres invertebrados que carecen de un esqueleto interno, lo cual no les impide ser sumamente asombrosos. Debido a su tamaño, estos animales necesitan mecanismos de defensa que les permitan sobrevivir a su medio. Por ello, algunos de estos insectos producen sustancias toxicas que les otorgan la fama de ser los organismos más pequeños y venenosos que existen.

Puede parecer extraño, pero arañas, tarántulas, ácaros y alacranes no pertenecen a este grupo. Si quieres verlo de otra forma, todos los insectos son invertebrados, pero no todos los invertebrados son insectos. Sigue leyendo para conocer a los ejemplares más venenosos dentro de la clase Insecta.

¿Quiénes son los insectos?

Cuando nos referimos a estos artrópodos, en realidad se habla de un grupo de invertebrados que pertenecen a la clase Insecta. Estos pequeños seres son unos de los más diversos que existen en el planeta, pues se estima que existen 10 o 20 millones de ellos, de los cuales solo conocemos 1.8 millones.

Los rasgos principales de estas especies son la presencia de antenas, 3 pares de patas, y en algunos casos, 2 pares de alas. Aunado a ello, el exterior de su cuerpo está cubierto por una capa dura o exoesqueleto que les sirve para protegerse del medio y también para moverse. Es más, cada extremidad tiene puntos fijos móviles, lo que los asemeja al funcionamiento robótico de la garra de un bulldozer.

Los insectos más venenosos

Los insectos venenosos suelen inyectar sustancias toxicas que producen dolor y pueden derivar en la anafilaxia. Sin embargo, la mayoría de sus picaduras son inofensivas, puesto que solo provoca irritación, hinchazón, comezón y un poco de dolor.

Por esta razón, si bien el veneno no es tan potente como para considerarse letal, se debe tener cuidado con la reacción alérgica exagerada producida por el organismo que sí puede resultar fatal. Conoce con nosotros a los insectos más venenosos del mundo.

Avispón europeo (Vespa crabro)

Este avispón es un invertebrado de aspecto robusto que resulta imponente. El tamaño que alcanza puede parecer pequeño, pues apenas sobrepasa los 20 milímetros de longitud, pero supera el promedio de la mayoría de los insectos. Esta especie se encuentra distribuida en Asia y es peligrosa por la gran agresividad que exhibe al ser molestada.

La picadura de su aguijón inyecta toxinas que desencadenan una hinchazón y dolor punzante en la zona afectada. Sin embargo, es justo este efecto el que ocasiona la liberación de histamina en el cuerpo humano. Esto es importante, ya que esta molécula es la precursora de las reacciones alérgicas y si no es controlada puede llegar a ser fatal. A pesar de ello, la mayor parte de las picaduras sanan sin cuidados excesivos.

De hecho, el veneno de esta especie es similar al de otros avispones, lo cual no significa que todos los parientes suyos sean peligrosos. La gran diferencia radica en que el avispón europeo fabrica una mayor cantidad de toxinas, lo cual ocasiona que sea considerado un insecto venenoso y nocivo para la salud.

Avispa Asiática (Vespa velutina)

Al igual que la anterior, esta avispa es nativa de Asia, aunque ha logrado comenzar a invadir regiones de Europa. Es considerada una especie peligrosa para el ecosistema, puesto que se concibe como un hostigador de las abejas melíferas. Además, dentro de su veneno se ha encontrado el “Ves v 5“, un alérgeno común de las avispas.

El efecto que tiene la picadura de este organismo suele quedarse en dolor local, hinchazón y enrojecimiento. Sin embargo, algunos componentes de sus toxinas son volátiles, por lo que se liberan al aire y “avisan” a sus congéneres de que deben picar al mismo objetivo. De esta forma, cuando pica una avispa las demás son alertadas para que ataquen al mismo objetivo, provocando en él una intoxicación severa.

Avispón gigante asiático (Vespa mandarinia)

El avispón gigante asiático es un insecto de casi 5 centímetros de longitud cuyo veneno ha ocasionado algunos decesos, provocando que sea temido por los locales. Contrario a los demás ejemplares de su género, esta especie presenta dos tipos de toxinas, la primera ocasiona la hinchazón y la segunda se considera neurotóxica.

Aunque la mandaratoxina (neurotoxina) es un componente peligroso para el hombre, no debería ser preocupante, ya que una sola picadura no suele ser letal. Esto se debe a que se necesitarían varias decenas de estos ejemplares para que llegaran a considerase un riesgo. Aun así, cuando los aguijoneos son múltiples se observan complicaciones como la necrosis de la piel, el daño en órganos y la muerte de la víctima.

Hormiga bala (Paraponera clavata)

Las hormigas bala son insectos venenosos de 30 milímetros de longitud que los locales temen encontrarse. El nombre común de esta especie deriva de la creencia de que su picadura es equiparable a un balazo. A pesar de esto, algunas tribus del Amazonas llevan a cabo un ritual en el que los hombres se someten a sus toxinas para volverlos resistentes.

Dentro de su veneno resaltan las neurotoxinas, cuyo efecto en el sistema nervioso es el responsable del dolor característico. Además de ello, este organismo también ocasiona una hinchazón prominente que tardará en ceder entre 24 y 48 horas y no sanará por completo hasta pasados 19. Aunque la picadura de un ejemplar no es fatal, la de varios individuos sí puede representar un riesgo para la salud.

Hormiga de fuego negra (Solenopsis richteri)

Las hormigas de fuego negras son una especie invasora considerada como una peligrosa plaga para los campos agrícolas. Por si fuera poco, su mordida es bastante dolorosa y ocasiona una sensación similar a una quemadura, de la cual recibe su nombre común.

Los alcaloides son las toxinas principales del veneno, los cuales son culpables del ardor que se siente por su picadura. Además, estas sustancias son alergénicas, por lo que suelen ocasionar reacciones con cierta frecuencia. De hecho, en casos más raros, las heridas pueden llegar a infectarse e incluso ocasionar secuelas neurológicas.

Avispa cartonera (Polistes dominula)

La avispa cartonera se caracteriza por realizar construcciones con un material que se asemeja mucho al cartón. Estos insectos son sociables y pacíficos, sin embargo, habitan sitios cercanos a centros urbanos, donde se les perturba con facilidad.

Las toxinas de estos insectos venenosos no son muy peligrosas, ya que sus componentes se comportan más como alergénicos. Esto significa que hinchazón, escozor y dolor son producto de una reacción alérgica local, que en algunos casos puede llegar a ser fatal. Esta es la razón por la que es consideran animales nocivos, pues el resultado de su picadura puede ocasionar una anafilaxia severa y letal.

Aceitera común (Berberomeloe majalis)

Este coleóptero es un organismo que tiene una curiosa apariencia, ya que su abdomen se encuentra alargado, asemejándose a la forma de una avispa. Aunque este insecto no tiene una forma de inyectar el veneno que produce, puede llegar a ser peligroso si se consume. A pesar de ello, de manera coloquial se ha usado con fines médicos, recreativos y como base para algunos fármacos.

Durante el 2013, un soldado de 23 años de edad aceptó consumir un ejemplar de esta especie como parte de un reto, por lo cual terminó en el hospital 7 horas después. La toxina cantaridina es la causante de esta situación, pues provoca dolor abdominal, hipotensión, fiebre, fallo renal y la muerte en casos extremos. Afortunadamente, el soldado sobrevivió y salió del hospital una semana después.

Abeja africana (Apis mellifera scutellata)

Esta subespecie de abeja originaria de África se caracteriza por su comportamiento defensivo (a veces tomado como agresivo). A pesar de su apariencia, estos organismos son la causa de la muerte de animales y humanos. Sin embargo, su veneno no es más letal que el de la abeja melífera normal.

El peligro de estos ejemplares recae en su comportamiento, puesto que tienden a atacar con mayor facilidad. Además, debido a su capacidad de comunicación, el ataque consiste en varios cientos de individuos en lugar de solo uno. Por esta razón, varias personas han sido hospitalizadas por la picadura de enjambres, cuyas consecuencias les han mandado a cuidados intensivos.

Escarabajo afrodisiaco (Lytta vesicatoria)

Este bello coleóptero de color esmeralda es uno de los pocos que presenta una toxina como la cantaridina. Al igual que la aceitera común, esta especie produce un compuesto muy utilizado en la medicina tradicional, pues tiene uso como afrodisiaco, diurético y de recreación. Debido a que su consumo en exceso podía derivar en la muerte, su uso se redujo y en la actualidad solo algunos fármacos lo usan como base.

Taturana oblicua (Lonomia obliqua)

Estos insectos venenosos son una de las fases del ciclo de vida de una mariposa y tienen unos pelos urticantes que les sirven como una defensa excelente. Aunque esta oruga no parece capaz de dañarte, las consecuencias de su contacto pueden dejar secuelas y hasta ocasionar la muerte.

El veneno de esta especie tiene la lonomiatoxina como compuesto principal, la cual es capaz de ocasionar hemorragia intracerebral, falla del riñón y coagulopatías. De hecho, el Instituto Butantan (en Brasil) es el que desarrolló el único tratamiento efectivo contra su veneno. Sin embargo, si no se administra rápidamente las secuelas de este encuentro pueden ser de por vida.

Como te podrás dar cuenta, la mayoría de estos organismos no tienen la capacidad de ser letales por sí mismos, sino que la alergia a sus toxinas es la que deriva en estas situaciones. Por esta razón, no es recomendable manipular a ningún insecto a pesar de lo inofensivo que pueda parecer, pues podrías llevarte una sorpresa. Al final, estos animales solo se están defendiendo y no existe malicia en sus actos.

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