Inmunología veterinaria: para evitar y tratar enfermedades

1 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
La inmunología veterinaria es un campo que influye la práctica médica en enfermedades virales, bacterianas y parasitarias. También se aplica a enfermedades zoonóticas, que son patologías animales trasmisibles al ser humano.

Cuando oímos hablar de inmunología veterinaria nos viene a la mente las alergias que sufren nuestras mascotas. También lo asociamos vagamente a enfermedades como la inflamación en la artritis. Sin embargo, este campo de estudio tiene que ver con casi todas las disciplinas de salud animal. Específicamente aplica al diagnóstico, prevención, tratamiento y control de enfermedades infecciosas y autoinmunes.

El conocimiento de los rasgos particulares del sistema inmune se enfoca en animales domésticos, pero también es aplicable en animales de granja, silvestres y de experimentación científica.

En estos momentos de crisis global y pandemia, términos tales como sistema inmune, vacunas, prevalencia y otros están a la orden del día. Lo que no muchos saben es que existen ramas de estudio veterinario que se encargan de aplicarlos en el mundo animal. En este espacio te explicamos todo lo que debes saber sobre inmunología veterinaria.

Las vacunas son un producto del desarrollo de la inmunología veterinaria

Es un hecho que la prevalencia -casos existentes- de enfermedades animales amenaza su cría y también la salud pública. Desde su descubrimiento, la estrategia de aplicar vacunas es clave para controlar diversas enfermedades animales infecciosas. Todos tenemos en mente enfermedades tales como la gripe A o la gripe porcina, ambas enfermedades zoonóticas que pueden afectar a los humanos.

Es importante tener en cuenta que lograr una estrategia eficaz de vacunación requiere atender a varios factores, como la calidad de la vacuna y el protocolo para su aplicación. Además, es importante constatar su efecto, por ejemplo cuantificando anticuerpos protectores en sangre.

Todos estos temas así como la formulación de nuevas vacunas y efectos de adyuvantes sobre las inmunizaciones requieren la aplicación y desarrollo de la inmunología veterinaria.

Inmunología veterinaria sobre mascotas y animales de granja

El sistema inmune animal ejerce su acción protectora por medio de diferentes mecanismos. Los componentes de la inmunidad natural -también llamada inespecífica o innata- están presentes antes de la exposición a microorganismos infecciosos, que incluyen:

  • Barreras físicas como piel y mucosas.
  • Moléculas en sangre como el sistema de complemento.
  • Células sanguíneas fagocíticas: como las células agresoras naturales natural killer.
  • Citoquinas, que son proteínas que viajan en la sangre y que dirigen la respuesta inmune, por ejemplo, interferones y factor de necrosis tumoral.

Por otro lado, la inmunidad específica o adquirida refiere a los mecanismos de defensa que son inducidos o estimulados por la exposición a sustancias extrañas. Reaccionan específicamente con el agente infeccioso particular que la induce. Gracias a la inmunidad adquirida , son efectivas las vacunas para proteger el organismo de eventuales infecciones.

Las vacunas exponen ante nuestro sistema inmune formas debilitadas o muertas del patógeno, y así el cuerpo animal es capaz de reconocer y luchar contra él sin ser infectado. Esta capacidad de respuesta se recuerda, inmunizando al ser vivo vacunado frente al patógeno inoculado.

La inmunología veterinaria en el diagnóstico de enfermedades refiere a la detección de agentes patógenos, como virus, bacterias y parásitos veterinarios, por métodos de serología. También aplica al desarrollo y prueba de nuevos enfoques diagnósticos. Además, también se pueden emplear métodos de laboratorio para determinar la sensibilidad a antibióticos.

La inmunología es clave para los animales en cada etapa de su vida

Cabe señalar que pequeñas diferencias en el sistema inmune puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de las crías de diferentes especies. Un ejemplo típico es el de los rumiantes, que a diferencia de los humanos, nacen sin anticuerpos. Esto sucede porque sus placentas no dejan pasar estas proteínas de la sangre de la madre. Por esta razón, la cría tiene una fuerte dependencia de la ingesta de anticuerpos tipo IgA contenidos en el calostro, el primer tipo de leche materna producido por la madre.

Enfermedades inmunes

En ocasiones es posible que la respuesta inmune tenga efectos adversos para el propio animal. Tal es el caso de padecimientos como las alergias. También se incluyen consecuencias de padecer infecciones como la artritis encefalitis caprina y el virus del moquillo canino, que conducen al desarrollo inmunopatológico de la enfermedad.

El desarrollo de la biotecnología y el aumento de nuestra comprensión de las respuestas inmunes del animal repercute en el desarrollo de vacuna que puedan prevenir enfermedades. Finalmente, la detección de agentes infecciosos en animales silvestres pueden ser cruciales en el manejo de brotes virales, tal como ha demostrado la actual crisis por coronavirus.

  • Charley, B. (1996). The immunology of domestic animals: its present and future. Veterinary immunology and immunopathology, 54(1-4), 3-6.
  • Schmitt, B., & Henderson, L. (2005). Diagnostic tools for animal diseases. Revue scientifique et technique-Office international des épizooties, 24(1), 243.