Ideas de camas divertidas para gatos

Antonia Tapia · 19 junio, 2015

Si tienes un minino en casa, sabrás que una de las cosas que más le gusta es tener un lugar cómodo e íntimo para echarse y pasar allí parte del día. En este post compartimos algunas ideas de camas divertidas para gatos que puedes hacer con tus propias manos.  Cajas de cartón, baldes viejos y hasta una valija o maleta antigua son algunos de los objetos que puedes reutilizar para hacer una supercama. Vamos a conocerlas.

Propuestas con cajas de cartón, cestos y hasta televisores

cama gato

A los gatos les gusta husmear y esconderse. Por eso que no te extrañe verlo metido dentro de una caja de zapatos o en algún sitio que puede pasar desapercibido para el ojo humano.  Su naturaleza curiosa y gran olfato los lleva a los lugares menos pensados y las cajas de cartón, por ejemplo, son uno de sus rincones favoritos.

Existen muchas propuestas de camas para gatos. Basta con ir a una tienda de mascotas y maravillarte con las numerosas ofertas. Sin embargo, también puedes utilizar tu creatividad y aquellos elementos que ya no usas para construir una divertida propuesta.

  • Una idea muy sencilla es usar una caja de zapatos. Si tu mascota es pequeña, puedes hacer una maravillosa casa para ella. Lo único que necesitas es un cojín para colocar como base. Esta opción también la puedes llevar a cabo con un cesto, canasta o cajón de verdura.
  • Sin duda, cualquier tipo de superficie puede servir para cobijar a tu pequeño amigo. También puedes probar utilizando el viejo neumático de un auto. Esta idea es excelente para espacios amplios. Píntalo de un color que vaya con la decoración del lugar, coloca un pequeño colchón y trabajo terminado.
  • Si tienes en tu casa una vieja y pequeña valija o maleta, ve a por ella. Colócala en posición horizontal, déjala abierta y, en su interior, ubica un cómodo almohadón. Si lo deseas, puedes hacerle cuatro patas con unas ruedas.
  • ¿Tienes un monitor de PC  o un viejo televisor en casa y no sabes qué hacer con ellos? Pues también lo puedes usar para hacer una cama para tu gato. Con mucho cuidado saca la pantalla y todos los circuitos. A continuación, puedes pintarlo y, si lo deseas, hacerle algunas figuras gatunas. Finalmente, coloca un cojín en su interior.
  • Otra idea es emplear un viejo balde o tarro de pintura. Lo primero que tienes que hacer es cubrirlo con goma espuma y luego forrarlo con una tela liviana. Después, colócalo en posición horizontal para que tu minino pueda entrar y salir sin problemas.
  • Como a muchos felinos, si a tu pequeño amigo le gusta estar en las alturas, ubica una repisa en alguna de las paredes de tu casa y, sobre ella, pon un pequeño colchón.

Una propuesta más osada es hacer una casa en dos niveles, con dos cajas grandes de cartón. Primero, toma una de las cajas y hazle unos agujeros, para que tu minino pueda entrar y salir sin inconvenientes. Para armar el segundo piso, no olvides despegar  o cortar la base de la caja que vayas a colocar encima. Una vez hecho, pégala sobre la otra caja. Con un cúter puedes cortar algunos recuadros y en sus laterales hacer algunas ventanas, para que el espacio tenga luz y ventilación. En la parte superior de la caja que se encuentra en el segundo nivel haz un techo a dos aguas con un poco de cartón sobrante. Para ello puedes utilizar parte del cartón que despegaste de su base. Por último, coloca en su interior un agradable cojín.

¿Cómo hacer un colchón para la cama de tu gato?

gato cama

La superficie en donde tu minino se recostará y pasará gran parte del día debe ser cómoda y suave.  Para hacerla, puedes emplear un viejo almohadón y forrarlo con una tela abrigada, como la que simula ser de borrego. A los gatos les encanta esta opción. También puedes hacer el cojín con un pedazo de gomaespuma y luego forrarlo con la tela que desees.

Finalmente un suéter viejo también puede ser una muy buena alternativa. Rellena las mangas y el pecho con gomaespuma, luego une las mangas y cierra todas las aberturas. Para esto último, lo mejor es que utilices un cierre de cremallera, de manera que luego sea mucho más sencillo para desmontar y lavar.