La historia de Eastwood, el perro que se quedó solo

Cuando leemos una noticia sobre los refugios de animales, vemos que son muchos los que viven allí y se hacen compañía entre si. Sin embargo, a veces la mayoría son adoptados. Los que no, se deben quedar aguardando su oportunidad. Esto es lo que le sucedió a Eastwood, un perro que se quedó solo. En este artículo te contamos su historia.

Eastwood, el perro que no encontraba familia

Nos parece un poco extraño que un ser tan hermoso y con una carita tan expresiva como Eastwood tuviese problemas para encontrar un hogar donde lo amasen y protegiesen. Pero así sucedió. Este perro vivía junto a otros 2500 peludos en un refugio. Uno a uno fueron adoptados y él fue el único que quedó a la espera.

Cuando la Fundación Bissell Pet de Michigan, Estados Unidos, realizó un programa de adopción de canes callejeros, “llovieron” las solicitudes para llevarse un nuevo amigo a casa. Gracias a un gran evento en la ciudad, todos los centros y refugios literalmente se “vaciaron”.

En pocos días las familias se llevaron a sus mascotas. Pero lamentablemente, Eastwood no tuvo suerte. Quedó solito, sin compañeros. Fue relegado al último lugar en las preferencias de los adoptantes. ¿El problema? Tenía una deformidad en las patas que le dificultaba la movilidad, y además se estaba quedando ciego.

Los responsables de la Fundación no bajaron los brazos y contaron la historia de Eastwood en las redes sociales, donde postearon algunas fotografías de él. En la publicación avisaron a los potenciales adoptantes que el perro no requería asistencia médica especial en ese momento. Sin embargo, debía someterse a una cirugía en la pata en el futuro, y eso costaba unos 4000 dólares.

A cambio, Eastwood prometía una gran dosis de cariño, agradecimiento y protección. Eastwood se llevaba muy bien con niños, otros perros, gatos y adultos. Sin duda, era un “buen partido”. Los encargados del refugio no pudieron creer cuando les llegaron nada más y nada menos que ¡80! solicitudes para adoptarlo. Por suerte para él, ya encontró a esa familia llena de amor que lo aceptó a pesar de todo y no tuvo que seguir solo.

Fuente: barakaldotiendaveterinaria.es

Beauty, otro caso parecido al de Eastwood

Si piensas que sólo Eastwood se quedó sin compañeros en el refugio donde vivía, tendrás que leer la siguiente historia. En este caso nos dirigimos a Honolulu. En este lugar, “Beauty” fue el último perrito en ser adoptado. Cuando eso sucedió, los voluntarios y los empleados lo despidieron entre aplausos y lágrimas mientras él se iba feliz en brazos de su nueva dueña.

Sin duda, el personal de la “Hawaiian Humane Society” estaba muy feliz por este peludín que tuvo que sufrir primero el vivir en la calle y luego quedar último en la lista de adopción. Aunque en breve el refugio se llenará de perritos y habrá que ubicarles en casas acordes a ellos, lo cierto es que haber encontrado una familia amorosa para Beauty fue una inyección anímica para todo el grupo de la fundación.

El trabajo de estos refugios es digno de admirar y de agradecer. Son los responsables de que cientos de perros no vivan más en la calle.

Fuente de las imágenes: barakaldotiendaveterinaria.es

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