¿Hay playas para gatos?

Francisco María García · 28 agosto, 2018
Mientras no haya una señalización que lo prohíba, los felinos podrán acceder a las playas junto a sus dueños

Muchas personas echan de menos a sus mascotas cuando se van de vacaciones. Llevarlas, sobre todo si son felinos, no parece una opción sencilla en sitios donde haya mucha gente, arena y agua. La buena noticia es que existe al menos una de las playas para gatos, en Cerdeña.

Esta playa se llama Su Pallosu y es algo así como un santuario felino. Su ubicación en el oeste de la isla italiana es poco conocida por el turismo masivo. Esto permite que los 61 gatos que habitan estas costas puedan transitar a sus anchas por las rocas y acantilados bajos.

¿Cómo es la vida de los gatos en Su Pallosu?

La playa de Su Pallosu, en el centro del Mediterráneo, se presenta como un poco explorado paraíso para los humanos. Sin embargo, sus verdaderos habitantes están muy protegidos de cada insecto o roedor que anda por la zona. Los gatos de esta playa conviven pacíficamente y en completa libertad.

Los felinos que llegan a este rincón del mundo son cuidados por la Associazione Culturale Amici di Su Pallosu. Esta entidad sin ánimo de lucro se ocupa de la alimentación y asistencia médica de los pequeños mininos.

El modo en que esta asociación benéfica se financia es mediante actividades que incentivan al microturismo. Aunque las visitas guiadas son totalmente libres de cargo, los ingresos llegan por medio de la venta de alimentos, accesorios, regalos o por el modesto alojamiento que se ofrece.

Las gatas y gatos están castrados para prevenir la reproducción indefinida de estos felinos. En la actualidad, además de estos 61 pobladores gatunos, los cuidadores han expresado que por el momento no aceptan la llegada de más huéspedes.

Gato en la playa

Historia de Su Pallosu

Su Pallosu tiene solo seis habitantes humanos. En cuanto a la presencia gatuna, la historia del origen de los felinos en esta pintoresca playa data de la década de los 80. Como en los cuentos para niños y niñas, todo comenzó en esta playa con una invasión de ratones. La masiva presencia de roedores llevó a los pescadores de atún de la zona a contrarrestar esta plaga con una buena cantidad de gatos.

Los gatos se convirtieron en héroes. Los habitantes los cuidaron y alimentaron a base de pescado; el clima les resultó propicio junto a las características de la isla, a sus costas y su playa. Desde entonces allí están, en una de las playas para gatos más bonitas del mundo.

Si bien son muy escasas las visitas a esta playa de la isla italiana, ya son muchas las personas que han dejado sus comentarios en foros de viajeros. ¡Qué amante de los gatos no se sentiría a gusto rodeado de la belleza del paisaje y el ronroneo de los felinos!

Playas para gatos en España

Mientras tanto, la pregunta sobre la situación de los gatos en las playas españolas sigue vigente. Puntualmente, las personas necesitan información acerca de si se puede llevar gatos a la playa, o si es ilegal.

¿Puedo llevar a mi gato a la playa?

En principio, la respuesta es no, no es ilegal. Excepto que las playas cuenten con señalizaciones, no existe nada que impida llevar gatos a la playa. Por otra parte, hay un dato importante en cuanto a derechos civiles y de mascotas: las playas de España no son reguladas por los ayuntamientos, sino por la Dirección de Costas.

Esto implica que si la policía local intenta multarte estando en una playa, esa multa no tendrá validez.  Los ayuntamientos y la policía local no pueden poner multas en los accesos a la playa, ni en la playa en general.

¿Cómo saber si una playa prohíbe la entrada de gatos?

Casi ninguna playa prohíbe la entrada de mascotas; sin embargo, sí pueden establecerse normativas de permanencia, sobre todo para mantener la limpieza. Pueden existir restricciones en el ingreso a la playa si se trata de reservas naturales.

Playas para gatos: ¿qué opinan los gatos?

Por último, hay que señalar que los felinos no son demasiado amigos del calor, el sol y el agua. Llevar un animal a la playa y mantenerlo en una jaula no suele ser muy relajante para el animal. Quizá en el fondo, el gato no quiera más que quedarse durmiendo, en la comodidad del silencio en su propia casa.