Hace más de 60 millones de años, los pingüinos abandonaron el vuelo para nadar

Aunque aún no se encuentra evidencia fósil que lo respalde, se cree que los pingüinos evolucionaron a partir de un animal similar al frailecillo atlántico (Fratercula arctica).
Hace más de 60 millones de años, los pingüinos abandonaron el vuelo para nadar
Cesar Paul Gonzalez Gonzalez

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 07 agosto, 2022

Los pingüinos son un grupo de aves que abandonaron el vuelo para obtener la habilidad de nadar. Se cree que este drástico intercambio de capacidades ocurrió en algún punto de la historia hace más de 60 millones de años, lo que significa que se volvieron acuáticas incluso antes de la formación del hielo en la Antártida.

Como bien se sabe, los pingüinos son las únicas aves adaptadas por completo al buceo, lo que ha generado diversas modificaciones en su biología. Algunas adaptaciones, como la mayor sensibilidad visual debajo del agua o la expresión de genes que ayudan a la oxigenación sanguínea, son el ejemplo perfecto de su especialización. Sigue leyendo este espacio y descubre cómo fue que los pingüinos abandonaron el vuelo para nadar.

Los ancestros de los pingüinos

El fósil de pingüino más antiguo del que se tiene registro se encontró en Nueva Zelanda, cerca de la región de Canterbury. Dicho sitio se caracteriza por contener restos fósiles de mediados del Paleoceno, época que abarca entre los 66 y 56 millones de años atrás.

Se calcula que este espécimen media alrededor de 150 centímetros de alto y tenía una edad aproximada de 62 millones de años. A pesar de su edad y su tamaño, el fósil ya presentaba las típicas patas alargadas y los cuellos largos de los pingüinos. Esto sorprendió a sus descubridores, pues los ejemplares fósiles que se habían encontrado hasta el momento no tenían un parecido tan cercano a los ejemplares actuales.

Por si fuera poco, la apariencia física de este fósil indicaba que los ejemplares de la época ya se especializaban en el buceo y que eran incapaces de volar. Visto de otra forma, los pingüinos abandonaron su capacidad de vuelo para nadar hace más de 62 millones de años.

Un pingüino.

El hielo no tuvo nada que ver con su evolución

Es normal pensar que las adaptaciones del pingüino como el plumaje impermeable, las alas con forma de aletas, la capacidad de oxigenación sanguínea y la acumulación de grasa, surgieron por su desarrollo en ambientes fríos. Sin embargo, esta idea es incorrecta, pues los ancestros de los pingüinos vivían en climas más tropicales y cálidos en zonas cercanas a Nueva Zelanda.

Durante el Paleógeno (entre 66 y 33 millones de años atrás), el clima terrestre se mantuvo en temperaturas cálidas que incluso ocasionaron que la Antártida tuviera ecosistemas similares a bosques. Gracias a ello, las aves que se encontraban en la región de Nueva Zelanda (muy cerca de la Antártida) pudieron prosperar y diversificarse.

Entre las especies que fueron beneficiadas con estos cambios se encontraban los ancestros de los pingüinos. Los mayores enemigos a los que se enfrentaban estos animales eran el constante cambio climático y el enfriamiento de la tierra. De hecho, debido a esto, incluso tuvieron que escapar de Nueva Zelanda y refugiarse en América, una zona más cálida y apta para las especies.

La constante amenaza e incertidumbre hizo que desarrollaran características adaptativas para soportar los ambientes acuáticos. Con esto, es posible que sus viajes de supervivencia fueran más fáciles y sencillos, lo que al final permitió que su linaje resistiera hasta la actualidad.

¿Por qué se adaptaron al frío?

Entre las características adaptativas más importantes que desarrollaron los ancestros de los pingüinos se encontraban: la termorregulación, la producción de grasa y la impermeabilidad de su cuerpo. Si bien las adaptaciones que desarrollaron fueron para hacerle frente a los ambientes acuáticos, también les sirvieron para soportar el frío.

Claro está, dichas características no siempre fueron tan eficientes y el linaje de los pingüinos tardó mucho en especializarse. De hecho, los ejemplares de la familia Spheniscidae (pingüinos) tienen una tasa evolutiva bastante lenta en comparación con otras aves. Esta es la razón por la que gran parte de las especies que vivieron durante el Paleógeno se extinguieron, pues no pudieron soportar el cambio climático del período.

En resumen, aunque los pingüinos cambiaron la capacidad de volar por la de nadar hace más de 60 millones de años, sus características tardaron mucho en hacerse eficientes. Debido a ello, pasaron por un proceso complicado de adaptación al frío, el cual casi elimina por completo a su linaje.

Un grupo de pingüinos de Adelia saltando al mar.

El problema actual del calentamiento global

Con todo lo anterior, es evidente que los pingüinos son una de las especias más susceptibles frente al actual calentamiento global. El linaje tiene una baja tasa evolutiva, por lo que es muy poco probable que se adapten rápido y sobrevivan a este cambio.

De manera paradójica, el mismo fenómeno que generó sus características adaptativas, es el que amenaza con extinguirlos. Poco se puede hacer en la actualidad para evitarlo, pues el calentamiento global ya está causando estragos por todo el mundo y es difícil detenerlo. Aun así, existen varios especialistas que trabajan en una solución con tal de mantener vivas a estas hermosas y peculiares aves nadadoras.

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