Una guía para adoptar un gato de la calle

Francisco María García · 7 mayo, 2016

Según estudios realizados, una media de 110.000 felinos y perros se abandonan en España cada año. Si lo que decidimos es adoptar un gato de la calle, hay unas pautas necesarias que tenemos que seguir.

Adoptar un gato de la calle, una decisión pensada

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la decisión que hemos tomado tiene que ser responsable y bien meditada. Un gato que está abandonado en la calle necesita ayuda, pero su desconfianza hacia quien se acerque va a ser máxima, entre otras cosas porque puede haber sufrido malos tratos. También podría haber desarrollado un trauma que es el causante de su agresividad. Una alternativa a la adopción definitiva es la provisional, es decir, mientras se encuentra un hogar al animal y una familia definitiva.

gatos callejeros

Para recoger a un gato de la calle hay que tener la máxima precaución, porque no será raro que el animal trate de mordernos o arañarnos. Un tono sosegado y algún alimento atractivo para él serán los primeros pasos. Otra cuestión positiva es solicitar ayuda a un veterinario, cuidador o especialista.

Un elemento indispensable para recoger a un gato de la calle es un transportín. Una vez que conseguimos recoger al felino, este dispositivo va a servir para poder llevar al animal a casa sin peligro.

La llegada al hogar tras adoptar un gato de la calle

Los primeros contactos con el gato rescatado en su hogar son importantes. Es necesario abrir las puertas y espacios abiertos para que el recién llegado se mueva, al menos en los primeros momentos tras su llegada. Deja que ande por todas las habitaciones. Ello le dará confianza y seguridad.

Otro aspecto importante es no forzar al minino a que salga de un inesperado escondite. El refugio que necesita, sea debajo de una silla o mueble, obedece a una necesidad que tienen los mininos de forma puntual, por lo que debemos respetarlo.

Nuestras palabras hacia ellos les deben tranquilizar y ganar su confianza. De vez en cuando nos acercaremos hacia donde se encuentre, para que vaya familiarizándose con sus nuevos dueños y amigos. En la habitación que él haya elegido para su refugio, lo colocaremos comida, agua y arenero en los primeros días. Tiempo después llegará el momento de que seamos los dueños los que decidamos el lugar que debe ocupar dentro de la casa.

Cuando en casa hay más felinos

Cuando tenemos en casa más gatos, la cuestión se vuelve un poco más complicada. En este punto incidirá el carácter de los mininos, de forma individual, aunque por su especie ya cuentan con una desconfianza natural de entrada, sobre todo si el recién llegado lo hemos recogido en la calle.

Para favorecer este primer encuentro, el transportín va a ser la mejor herramienta. Lo ideal es dejar al animal recogido de la calle dentro de este compartimento, y colocarlo en una habitación central de la casa, donde puedan acceder los demás compañeros felinos. En los primeros momentos, los gatos se olisquearán, se “presentarán” y se irán conociendo a su manera. Al que está en el interior del artilugio de transporte, su habitáculo lo dará la confianza y seguridad necesarias.

En el caso de que la aceptación sea positiva, ya se podrá soltar al felino y dejar que se inspeccionen sin más obstáculos, todavía bajo la vigilancia de los dueños.

Otras pautas para adoptar un gato de la calle

gato en la calle

 

  • Recoger a un gato que ha nacido en la calle o está abandonado puede resultar una operación difícil. Lo mejor es pedir la ayuda de un especialista, un veterinario o una asociación protectora.
  • Aunque parezca lógico que el felino no tiene dueño, tampoco la certeza puede ser total. Lo mejor es asegurarse de ello.
  • El animal abandonado en la calle puede tener algún tipo de enfermedad, e incluso parásitos. Por tanto, lo conveniente es visitar con él al veterinario para que efectúe una revisión en profundidad. Así podrás descartar cualquier dolencia, pulgas, etc.
  • También puede suceder que si existen más gatos en casa el recién llegado pueda transmitir alguna enfermedad a los que están dentro. Por ello lo mejor es tenerles separados hasta que sea total la certeza de que no hay riesgo.
  • Es conveniente hacer todo lo posible para que el gato recogido en la calle se sienta totalmente libre en casa. Ello le ayudará a integrarse mejor en su nuevo hogar.