¿Qué hago si encuentro un gato casero abandonado?

Alba Muñiz · 5 octubre, 2016

Si por la vía pública te encuentras un gato casero abandonado o perdido, ¿qué hacer? Pues, primero y principal, no permanecer indiferente y tratar de encontrar una solución. Tu intervención, en algunos casos, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte del animalito.

Pasos a seguir si encuentras un gato casero abandonado o perdido

gato en la calle

Lo primero que debes averiguar, entonces, es si efectivamente se trata de un minino casero. Esto no quiere decir que no debas preocuparte por felinos que se han asilvestrado. Nos referimos a animales que aprendieron a sobrevivir en las calles. O a aquellos que, directamente, nacieron en ellas y andan solos o en colonias.

El tema es que un gato casero abandonado o perdido suele no tener herramientas suficientes para defenderse en un ambiente que se le puede presentar hostil. Por ejemplo:

  • Zonas muy transitadas por vehículos.
  • Presencia de perros o personas agresivas.
  • Dificultad para conseguir alimento.

En este sentido, el animal, si no está muy asustado, seguramente buscará tu contacto o, al menos, no rehuirá de él. En todo caso, es importante que te ganes su confianza. Cuando lo logres, trata de ver si tiene algún collar identificativo para poder contactarse con sus propietarios.

Si te encuentras en las calle un gato casero abandonado o perdido, no mires para otro lado. Involúcrate en el tema y trata de ubicar a sus dueños o de buscarle un nuevo hogar al minino.

¿Cómo averiguar si el gato que encontraste tiene un dueño que lo busca?

Si el minino carece de identificación visible, pregunta a los vecinos o transeúntes si saben si el gatito tiene dueño. Averigua también por la zona si no hay carteles pegados con su foto. O, si tienes acceso a internet desde tu teléfono móvil, fíajte si no hay avisos de búsqueda en páginas web o en las redes sociales.

Aunque tu investigación no dé resultados positivos, lo ideal es que esperes un rato, a ver si finalmente aparece el propietario o alguna otra persona del barrio puede informarte de algo sobre el felino. También es bueno que observes si no se trata de una hembra con gatitos, porque quizá haya sido ese el motivo del abandono. O, si se trata de un minino muy pequeñín, asegúrate de que la madre no lo esté buscando.

Pasado un tiempo prudencial sin novedades, y seguramente con el gato ya más amigable contigo, puedes optar por intentar llevarlo hasta un veterinario para averiguar si tiene microchip. Si el animal tampoco está identificado de esta forma, o de estarlo, o sus propietarios no responden, es hora de tomar una decisión.

En busca de un hogar temporal para el felino

Ya que llegaste hasta este punto, lo recomendable es que, si tienes un lugar en tu casa, lleves al gato contigo, aunque sea de forma temporal. Y, como estás en el lugar indicado, pídele al veterinario que le haga una revisión. Si lo considera necesario, deja que lo vacune o desparasite.

Si bien existe la opción de que dejes al animalito en un refugio, lo cierto es que suelen estar saturados. Por eso, si no puedes o no quieres quedarte con el minino, aunque sea por un tiempo, intenta ubicarlo con personas de tu confianza.

Mientras tanto, es el momento de empezar una campaña para seguir ubicando a sus dueños que, quizá, no le hayan abandonado y le estén buscando.

Campañas para buscar antiguo o nuevo dueño para el minino

adoptar un gato de la calle

¿Qué es lo que puedes hacer para intentar dar con los propietarios del minino? Por ejemplo:

  • Sacarle una buena foto y hacer carteles informando dónde y cuándo lo encontraste.
  • Distribuir y pegar los carteles en la calle, negocios y protectoras.
  • Difundir la información sobre el gatito en las redes sociales o en radios, canales de televisión o periódicos y revistas locales.

Perdidas las esperanzas de encontrar a los dueños, tienes que decidir qué hacer con el animal. Si tú, o la persona que le está cuidando, no podéis adoptarle de forma definitiva, es hora de empezar otra campaña, esta vez para conseguirle un nuevo hogar al minino. Ya sabes cómo.

¿Piensas que te metiste en un buen lío? Seguro. Pero peor es la indiferencia.