Factores a la hora de elegir a tu nuevo cachorro

En cuanto a adoptar o comprar es una cuestión que cada uno debe valorar en lo que a ética se refiere; el test de Campbell es una prueba que sigue una serie de pasos concretos para determinar el carácter del can

A la hora de elegir un cachorro, factores como el tamaño, el temperamento, los gastos de mantenimiento o el espacio que podamos proporcionarle en nuestro hogar son determinantes para poder equilibrar nuestras necesidades con las de nuestras mascotas.

¿Comprar o adoptar?

Para algunos, priorizar a una raza determinada a la hora de elegir cachorro es éticamente cuestionable. El mercado de criadores es altamente competitivo y la endogamia, por desgracia, es un fenómeno muy común que lleva a una pérdida de diversidad genética que puede derivar en distintas enfermedades. 

Por añadidura, los refugios de animales no dan a basto con la cantidad de perros y gatos que se abandonan al año; así que, ¿por qué contribuir al hacinamiento de animales sin familia y contribuir con el dudoso sistema de crianza de animales de raza?

Los cachorros y el ejercicio recomendado

Una de las ventajas que tiene optar por tener un cachorro de raza es que existen diversos recursos que permiten conocer el temperamento, las características más comunes a ese animal, como son el American Kennel Club y la Federación Cinológica Internacional.

Por lo tanto, si estamos seguros de que un perro de caza es lo que necesitamos, o un perro pastor que guarde el ganado, quizá sea más conveniente centrarnos en cachorros de razas como el border collie o el braco alemán. Para tener un simple animal de compañía, quizá adoptar sea la mejor solución.

El test de Campbell, una buena evaluación del carácter

Un dueño primerizo o, simplemente, cualquier individuo que no cuente con formación veterinaria, no cuenta con muchos recursos que le permitan discernir qué cachorros conviene llevarse a casa y cuáles no. No existe, de todas formas, una fórmula matemática perfecta que nos proporcione una respuesta totalmente satisfactoria.

Todos van a tener ganas de jugar, todos van a querer que les acaricies. Para poder ir más allá de todo esto, contamos con una herramienta que nos permitirá examinar con mayor precisión el carácter de cada cachorro: el test de Campbell.

Esta pequeña evaluación se puede practicar exactamente en la séptima semana de vida del perro, ni antes ni después. Este test debe practicarlo una persona ajena al cachorro en una habitación que conozca.

Los cachorros y el ejercicio: ejemplos

Los pasos a seguir son los siguientes:

  • Prueba de atracción social. Debemos colocar al cachorro en el suelo, agacharnos y aplaudir. Se va a evaluar el nivel de atracción del animal al ser humano. Pueden darse cinco posibilidades:
  • 1ª.- el perro puede correr hacia el examinador, saltar y mover la cola sin titubear.
  • 2ª.- Acercarse sin titubear moviendo la cola y tocarle con las patas.
  • 3ª,-Acercarse, pero con la cola baja.
  • 4ª.-Acercarse, pero con reservas.
  • 5ª.- No acercarse.
  • Prueba de seguimiento al amo. El examinador se sitúa al lado del perro y empieza a caminar. Se evalúa el grado de independencia y su aptitud para seguir a su dueño. De nuevo, pueden darse cinco posibilidades:
  • 1ª.- Puede seguir al examinador moviendo la cola y tratar de mordisquearle los pies.
  • 2ª.-Seguirle moviendo la cola, pero sin mordisquear.
  • 3ª.-Seguirle con la cola baja.
  • 4ª.- Seguirle con reservas y con la cola baja.
  • 5ª.-No seguirle y alejarse.
  • Prueba de aceptación de la obligación, o prueba de contención. Se evalúa la sumisión del animal. En esta prueba, tumbaremos al perro de espaldas y lo mantendremos así 30 segundos. Pueden darse cuatro posibilidades:
  • 1ª.- Puede zafarse y morder al examinador.
  • 2ª.-Zafarse, pero no morder.
  • 3ª.-Intentar zafarse, pero luego quedarse quieto y empezar a lamerle las manos.
  • 4ª.-Quedarse quieto sin debatirse y lamerle las manos.
  • Prueba de aceptación de la dominación del ser humano. Se procede a acariciar al perro desde la cabeza hasta la cola, obligándole a permanecer quieto. Se pueden dar cinco posibilidades en función de lo sumiso que sea:
  • 1ª.- Que salte, ladre, muerda o gruña.
  • 2ª.- Que sólo salte y ladre.
  • 3ª.-Que se retuerza y lama las manos al examinador.
  • 4ª.- Que se ponga panza arriba y le lama las manos.
  • 5ª.-Que se aleje para no volver.
  • Test de dignidad o pérdida del control de la posición. Se coge al perro en el aire durante 30 segundos, dejándolo a merced del examinador. Cuatro posibilidades:
  • 1ª.-Se rebela, muerde y gruñe.
  • 2ª.- Se rebela, pero no gruñe.
  • 3ª.- Se rebela, pero se calma rápidamente y lame la mano del examinador.
  • 4ª.- No se rebela y le lame las manos.
Sueño del perro: duerme mucho

En función de las respuestas, tendremos:

  • Un perro dominante o agresivo. Dos respuestas. Alguna de 1ª. Se recomienda como perro guardián, no como perro de familia.
  • Un perro dominante extrovertido. Tres respuestas o más. Requiere un adiestramiento firme, pero no demasiado estricto. No se recomienda como perro de familia.
  • Un perro equilibrado. Tres o más.  El ideal del cachorro para cualquier situación.
  • Un perro sumiso. dos o más respuestas de 4ª, alguna de 5ª. Cachorro cariñoso, pero potencialmente ansioso e inseguro.
  • Un perro independiente y mal socializado. Es difícil que acate cualquier orden. Necesita dueños experimentados y dominantes.
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