Las espigas, un peligro desconocido para tu perro

Las espigas son una “hierba” común en casi todos los lugares, sin importar si vives en el campo o en la ciudad. Cuando sacamos a pasear a nuestro perro, retozarse en el campo es una de las cosas que más le gusta. Y cuando decimos campo, nos referimos a algún pedacito de tierra que encuentre en la ciudad.

Sin embargo, en este es muy posible encontrar espigas, y estas encierran un peligro enorme para tu mascota. Te lo contamos.

Los peligros de las espigas

perro rascandose

Las espigas están formadas por especies de pequeños pinchitos que se desvinculan fácilmente de la planta y que vuelan con facilidad con un poquito de viento.

Esto permite que de forma muy sencilla puedan llegar hasta el pelo de los animales, incluida tu mascota. Es cierto que es muy complicado sacarlas del pelo, pero esto no es lo que más nos tiene que preocupar.

Hay un peligro mucho más importante y por el que debemos evitar a toda costa que nuestro perro se acerque a las espigas. Estas no se quedan en el pelo, sino que avanzan a través de la piel. Entran en partes delicadas como entre los dedos, ojos, oídos, hocico llegándoles a crear heridas graves.

Si las espigas se nos pegaran a nosotros, podríamos deshacernos de ellas de forma muy simple. Nos sacudimos y ya. No obstante, en el caso de nuestro perro, esto parece más complicado. El animal va caminando con la cabeza gacha sin meditar mucho en qué se le está quedando en el pelo.

Sumado a eso, a los perros les encanta el campo y la naturaleza. Sin importar si vives en la ciudad, en cuanto vean un pedacito de tierra o una línea de hierba irán corriendo hacia allí. Desgraciadamente, es fácil encontrar este peligro también en parques y lugares de las ciudades a los que a nuestra mascota le encanta ir.

Cómo sé si mi perro tiene espigas en su cuerpo

perro en el campo

Al igual que a nosotros nos molesta e incomoda enormemente una astilla o cualquier otra cosita pequeña con la que nos pinchemos, al perro le molestará mucho si hay alguna espiga incrustada en su piel. Los síntomas que podrías ver en su cuerpo serían:

  • Ojo medio cerrado o hinchado. Podría ser que una espiga se hubiera pinchado en sus ojos. Esta no solo le producirá dolor, también podría incluso provocarle una úlcera en la córnea o incluso una infección ocular.
  • Estornudos sin razón aparente. Si nunca lo ha hecho, y ahora comienza a tener múltiples estornudos, o incluso se corta el hocico con las patas de manera compulsiva, es posible que sufra el dolor de una espiga clavada. Estos movimientos son positivos en estos casos, pues podría expulsar la espiga. Aunque también podría no pasar y la espiga se quedaría dentro y originaría pus o algo peor.
  • Si se lame las patas demasiado. Como hemos dicho antes, una de las zonas en las que las espigas se clavan es entre los dedos. Por ello, si se lame de forma insistente o incluso compulsiva las patas, no hay duda, tendrá una entre sus dedos molestando.
  • Si mueve la cabeza de un lado a otro. Esto podría ser porque tiene una espiga dentro de su oído. Es una de las más comunes y no saldrá por sí sola. De hecho, con los movimientos tu perro solo podría empeorar las cosas haciendo que la espiga se vaya aún más para dentro.

Ante cualquiera de estos signos o algún otro extraño que veas en tu perro, acude al veterinario. Él podrá determinar qué sucede, y en caso de que haya espigas, podrá extraerlas de forma simple y rápida para evitar problemas mayores.