Entomofauna invasora y sus implicaciones en la salud humana

Si bien la transmisión mecánica es la forma más habitual con la que los insectos contagian enfermedades, algunos patógenos pueden usarlos como intermediarios. Esto significa que viven dentro de ellos hasta que alcanzan su hospedero final.
Entomofauna invasora y sus implicaciones en la salud humana
Cesar Paul Gonzalez Gonzalez

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 14 diciembre, 2022

Se le denomina entomofauna a la diversidad de especies de insectos que habitan en un mismo espacio geográfico. Si bien es cierto que la mayoría de estos seres vivos son pequeños y pasan desapercibidos con facilidad, la realidad es que su presencia o ausencia podría ocasionar severas consecuencias en el ecosistema. De hecho, la entomofauna invasora incluso podría tener implicaciones en la salud humana.

Los insectos no solo son capaces de afectar los cultivos o de invadir las casas en forma de plagas, sino que también son vectores de transmisión. Esto significa que muchos patógenos los utilizan como medio de transporte para infectar a sus hospederos. Gracias a ello, ciertas enfermedades alcanzan a diseminarse por varias partes del mundo. Sigue leyendo este espacio y descubre más sobre la entomofauna invasora.

¿Por qué la entomofauna sirve como un vector de transmisión?

La mayoría de los insectos tienen contacto con un sin fin de bacterias, virus y parásitos que se encuentran en el ambiente. Dichos patógenos se anclan de manera mecánica a las patas, a las alas o al cuerpo de los organismos. De esta manera, conforme el invertebrado se desplace, el patógeno alcanza nuevos ambientes en los que puede comenzar su infección.

Por si fuera poco, algunos patógenos especiales también utilizan a los insectos como intermediarios en su ciclo de vida. Esto significa que los infectan y se desarrollan dentro de ellos para después llegar a su hospedero final. Sin embargo, esto suele ser restringido a artrópodos hematófagos como los mosquitos, las pulgas y las chinches.

Aunque no todas las enfermedades que afectan a los humanos se transmiten por medio de los insectos, las que presentan este medio de infección tienden a diseminarse con rapidez. Por lo tanto, algunos invertebrados se han convertido en seres peligrosos que amenazan la salud humana. Razón por la cual, la Organización Panamericana de la Salud ha propuesto varios planes para la reducción estratégica de la entomofauna.

¿Qué pasa con la entomofauna invasora?

Por sí misma, la entomofauna representa un riesgo latente tanto para los animales como para los humanos. Sin embargo, el peligro suele estar restringido al área de distribución original de las especies. Visto de otra forma, solo ciertos países presentan ciertas problemáticas severas con respecto a los insectos y la transmisión de patógenos.

El problema con esta situación es que diversos conflictos ecológicos, como la liberación de especies exóticas, el tráfico ilegal de animales y la destrucción de hábitats, han contribuido al desplazamiento e invasión de los insectos. En consecuencia, cierta parte de la entomofauna se ha vuelto invasora, lo que implica serias afectaciones en la salud humana a nivel mundial.

Gracias a lo anterior, diferentes enfermedades que eran endémicas de una única región, han alcanzado otras partes del mundo y generado problemáticas tales como las pandemias. Algunos ejemplos de ello son los siguientes.

1. Peste bubónica

La peste bubónica es la causante del fenómeno de la peste negra, un evento pandémico que provocó la muerte de alrededor de 50 millones de personas en Europa. Esta patología es ocasionada por la bacteria Yersinia pestis, la cual se encuentra presente de manera natural en varios mamíferos pequeños, como las ratas.

Contrario a lo que se suele pensar, los roedores no son los principales transmisores de la peste, sino que en realidad son las pulgas que los parasitan. Al momento que estos insectos consumen la sangre de las ratas infectadas, se contagian y se vuelven portadores de la enfermedad. En consecuencia, son capaces de infectar a cualquier mamífero o humano que muerdan durante su ciclo de vida.

Tanto las ratas como sus pulgas son especies invasivas que han alcanzado a llegar a casi todos los continentes. Por lo tanto, debido a la densidad y la prevalencia de estos animales en la naturaleza, cada cierto tiempo reaparecen varios brotes alrededor del mundo.

2. Malaria

La malaria es una patología que se transmite a través de la picadura de los mosquitos del género Anopheles. Dicha enfermedad es producida por distintos protozoarios del género Plasmodium, los cuales utilizan tanto al hombre como este insecto para completar su ciclo de vida.

Por lo común, el mosquito se contagia al consumir la sangre de una persona infectada. En cuanto adquiere el parásito, se transforma en un foco de infección que trasmite la enfermedad cada vez que pica a otro humano. Al mismo tiempo, las personas enfermas también se convierten en portadores del patógeno y contagian a nuevos mosquitos sanos.

Según la Organización Mundial de la Salud, la malaria es una enfermedad mortal y tan solo en el 2020 causó un total de 627 000 muertes. A pesar de que la mayoría de los casos ocurren en África, de manera reciente los mosquitos que la transmiten han invadido otras zonas geográficas como Europa, América y Asía. En consecuencia, se han convertido en una especie invasora de gran relevancia médica en el mundo.

3. Dengue y chikungunya

Tanto el dengue como el chikungunya son enfermedades de origen viral que se transmiten por la picadura de dos tipos de mosquitos: Aedes aegypti y Aedes albopictus. Ambas patologías son consideradas originarias de África. No obstante, a finales del siglo XVII (el dengue) y a principios del siglo XXI (el chikungunya), llegaron al continente americano gracias a sus vectores (mosquitos).

De hecho, desde su aparición fuera de África, ambas infecciones se han establecido en el ecosistema local y no han podido ser erradicadas con eficacia. Por lo tanto, cada cierto tiempo, los organismos de salubridad de los países americanos han tenido que realizar fumigaciones para evitar infecciones en la población.

Mosquito chikunguña

La entomofauna invasora puede ser agresiva

La entomofauna invasora no solo trasmite patógenos, sino que también puede llegar a ser agresiva en su nuevo ecosistema. Un ejemplo de ello es la abeja africanizada (Apis mellifera scutellata), la cual se caracteriza por su conducta agresiva. Debido a ello, ya ha desplazado y eliminado a varias poblaciones de abejas melíferas (Apis mellifera) alrededor del mundo.

Aunque la presencia de la abeja africanizada parezca inofensiva, el comportamiento defensivo de esta especie ya ha provocado decesos por su picadura. Cabe resaltar que no es más ni menos venenosa que la abeja melífera, sino que tiende a llamar a sus compañeras para atacar a su agresor en grupo. Por lo tanto, la cantidad de picaduras aumenta de manera considerable y en conjunto podría llegar a ser letal.

Como te puedes dar cuenta, la entomofauna invasora tiene distintas implicaciones en la salud humana a nivel mundial. No solo por su capacidad de transmisión de patógenos, sino por los estragos que pueden ocasionar de manera directa debido a sus comportamientos naturales. Esta es una de las razones principales por las que los países más afectados generan estrategias de control de insectos para lidiar con ellos.

Por supuesto, esto no significa que la entomofauna sea mala o deba ser eliminada, pues varios insectos cumplen con roles cruciales en el ecosistema. Tan solo necesitan ser regulados para evitar problemas con la población. Aunque no es una tarea fácil, es necesaria para mantener el equilibrio ecológico. De contrario, la carencia de entomofauna podría traer peores catástrofes naturales.

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