Enfermedades caninas comunes por una mala alimentación

Virginia Duque Mirón · 23 enero, 2017

Dicen que somos lo que comemos. En el caso de nuestros perros esta norma también es aplicable. En ocasiones creemos que comprar una comida más barata es lo mismo que una que cuesta más y que solo es la marca lo que pagamos. Otras veces pensamos que las mascotas pueden comer lo mismo que nosotros y echamos a un lado el pienso, que realmente es la alimentación que necesitan.

Ahora bien, del mismo modo que nosotros podemos enfermar debido a una mala alimentación, si no damos los nutrientes y componentes necesarios para nuestra mascota, ella también enfermará.

Te hablamos de cuáles son las enfermedades más comunes por una mala alimentación y de cómo podemos comprender las etiquetas de los piensos.

Las enfermedades causadas por mala alimentación

Estas son algunas de las más comunes. Pero recuerda, una mala alimentación a largo plazo podría causar daños irreversibles en la vida de tu mascota. Te animamos a que vigiles su comida y observes si podría presentar alguno de los signos de as siguientes enfermedades.

Alergia

perro triste

Muchos animales son alérgicos a distintos tipos de proteínas o ácidos grasos. En caso de que veamos algún signo de alergia, lo mejor sería ir al veterinario para que supervise la dieta del animal y nos recomiende la más favorable para él.

Estas alergias se pueden ver a simple vista por reacciones en la piel. Es el caso del prurito, pero también podrían presentarse como problemas respiratorios en el animal. Observar a nuestra mascota y no dar por sentado ningún cambio en su respiración podría llevarnos a salvarle la vida.

Gastritis aguda

Esta se produce debido a un parasito, a reacciones a antígenos bacterianos o a una intolerancia alimenticia. También podría ser producida por un alimento caducado o en mal estado.

Comer de la basura, algo que todos los perros hacen, es tan perjudicial que podría no solo llevarlos a tener una gastritis, sino también en ocasiones extremas a producirle la muerte. En la basura hay muchos alimentos putrefactos. Por eso se podría evitar que nuestra mascota comiera tan solo poniendo un poco de atención a sus movimientos cuando estamos en la calle.

Inflamación del esófago

Los huesos no son una buena idea si provienen de carne previamente cocinada. Como te explicamos en uno de nuestros artículos, los perros están preparados para comer y digerir huesos. Pero estos siempre deben venir de la carne cruda.

Comer huesos de pollo cocinado o de cualquier otra carne hará que antes de llegar a su estomago se astillen y podrían clavarse en su esófago causándole daño, irritación e inflamación pudiendo incluso atorarse en el tórax y dejarlo sin respiración.

Diarrea

Este es uno de los males más comunes causados por una intolerancia alimenticia, un alimento en mal estado o cambios bruscos en la alimentación.

Una diarrea puntual no debe ser motivo de preocupación. Pero si tu perro la tiene durante días, lo mejor es acudir al veterinario para que determine la causa y pueda ofrecernos una solución.

Una de las soluciones fáciles para evitar esto es no aumentar la cantidad de comida a la que nuestra mascota está acostumbrada.

Para una buena alimentación aprende a leer etiquetas

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Todos los piensos traen una etiqueta en la que se muestra los componentes de la comida que estamos comprando para nuestro perro. Esto es lo que debes saber sobre los nutrientes que necesita tu can:

  • Las principales proteínas deben provenir del pollo, vaca, cerdo, cordero o alguna de sus variantes como harinas, por ejemplo. Estas son esenciales para el animal.
  • Los lípidos son irremplazables, pues son una fuente de energía muy importante.
  • Los hidratos no son necesarios pero aportan energía. Un exceso podría ser perjudicial y llevar a nuestra mascota al sedentario  y la obesidad.
  • La fibra es necesaria para un buen funcionamiento intestinal.
  • Todas las vitaminas y minerales que contenga una bolsa de alimento son bienvenidos.

Estos son algunos consejos para que sepas proporcionar la alimentación adecuada a tu mascota.