¿En qué supuestos hay que practicar una cesárea a una perra?

La cesárea es un procedimiento quirúrgico que puede emplearse en algunos animales cuando existen riesgos para la madre o las crías.

Muchos veterinarios recomiendan hacer esta intervención en algunas razas braquicéfalas ya que, si no, puede peligrar su vida. A continuación compartimos algunos detalles sobre la cesárea  en las perras.

¿Por qué debe practicarse una cesárea?

ecografia perra

De acuerdo con los especialistas, existen algunas causas de mortalidad neonatal que tienen lugar durante el trabajo de parto. Entre ellas se encuentra la hipoxia y distocia.

Este tipo de problemas se puede manifestar ya sea por dificultades fisiológicas, problemas de comportamiento o incluso factores del medio ambiente.

Algunas muertes en los cachorros se deben a un problema genético o a una infección. Varios estudios muestran que entre el 20 y 30% de las crías mueren antes de los seis meses de edad debido a un mal procedimiento neonatal.

Para evitar las muertes de los cachorros, si observas que tu perra no se encuentra al 100% para sobrellevar un parto natural, lo recomendable es que acudas a su veterinario para que pueda dar su opinión profesional. Pero mucha atención.

Muchas veces los propietarios suelen ser primerizos o tener cierta ansiedad por que nazcan las crías.

Lo mejor es que el animal se encuentre tranquilo. El estrés materno es sumamente perjudicial para el cachorro que aún no ha nacido, por lo tanto, como dueño, debes hacer todo posible para que los nervios no te jueguen una mala pasada.

Tienes que mantenerte en calma para no transmitir esa sensación de nerviosismo a tu mascota.

Por otro lado, es muy importante saber que algunos veterinarios dejarán la decisión de hacer la cesárea en tus manos. Sí, tú tendrás que decidir si es lo más adecuado para tu perro.  Por razones legales, suele aplicarse ese procedimiento.

¿Por qué otras razones es probable que se deba recurrir a la cesárea?

cachorros

Otros motivos por lo que se puede recurrir a este tipo de intervención quirúrgica incluyen el tamaño de los cachorros, la forma de la pelvis de tu mascota e incluso si los pequeños o supergrandotes se encuentran ubicados en una posición complicada.

Cuando alguna de estas circunstancias están en juego, la cesárea puede ser la única opción para preservar la vida de la perra y de sus crías.

Por otro lado, cualquier signo de sufrimiento fetal puede originar que se considere rápidamente una cesárea.

No todo el trabajo conduce a un parto natural. Algunas señales de sufrimiento fetal incluyen la expulsión de líquido de color negro, rojo o verde, que a menudo significa que la placenta se ha desprendido o hay secreción fetal. Ambas situaciones pueden indicar problemas.

Un dato importante es que la cesárea debe realizarse cuando se inicia el trabajo de parto y recuerda: una cesárea puede ser una buena alternativa para tu mascota.

Otro punto que tienes que saber es que los medicamentos que se administran para una cesárea son más leves y seguros que aquellos que se dan en algunas cirugías. Pero no te asustes: las dosis que utilizan los veterinarios no dañan a las crías y a tu mascota.

Además, se suelen utilizar productos que no dejan efectos secundarios y permite la recuperación rápida. Entre ellos se destaca el propofol que, según dicen los especialistas, es el mejor anestésico para una cesárea.

Por lo general, la intravenosa se inserta en la pata delantera, la cual ha sido limpiada y afeitada antes de ser anestesiada. Luego se realiza una incisión desde el pubis hasta la umbilicus. En algunos casos, cuando las crías son grandes cachorros, la incisión puede extenderse.

A medida que los cachorros van saliendo, el personal que asiste al veterinario se encarga de limpiar a las crías. Cuando se realiza una cesárea, los pequeños pueden tardar hasta media hora en respirar y estabilizarse. Luego se colocan en un lugar caliente.

Finalmente, una vez que la perra se ha despertado, logra mantener la cabeza en alto, su temperatura es la adecuada y sus encías son de color rosa, puede irse inmediatamente a casa y cuidar sus cachorros.

La supervisión extrema se debe dar cuando la hembra no acepta a sus pequeños. Pero, tranquilo, sus hormonas deben arrancar como máximo en unas 48 horas.

Imagen cortesía de  barbievoltios.

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