El tosa inu: la unión entre Europa y Asia

Laura Huelin · 23 marzo, 2018
Fruto del cruce de varias razas, este perro de gran tamaño presenta grandes cualidades como guardián; es muy apegado, cariñoso y protector con su familia

Es tosa inu es un perro con un aspecto imponente, creado a partir de unas razas seleccionadas tanto europeas como asiáticas para cumplir con un trabajo muy concreto. A continuación te invitamos a conocer a este moloso.

Historia del tosa inu

El tosa inu es una raza de relativamente reciente creación. Para conseguir este imponente perro se han empleado ejemplares de bulldog, mastín, braco alemán, gran danés y shikoku. Algunas fuentes señalan que además se incluyeron genes de bull terrier y de san bernardo.

Esta raza apareció en la provincia de Tosa, en Japón, en el siglo XIX. Fue diseñada para ser un gran perro de peleas: tendría el imponente físico del gran danés y el San Bernardo, la resistencia del bull terrier y el bulldog, y el carácter abnegado y valiente del shikoku.

De hecho, fue un perro empleado para peleas durante unas cuantas décadas. Aunque hoy en día las peleas de perros en Japón siguen celebrándose en la clandestinidad, el tosa inu se ha convertido en un perro guardián que tiene una gran vida fuera del ring.

Características del tosa inu

El tosa inu es un perro de tamaño grande, y de aspecto imponente y robusto. No hay un peso de referencia para la raza, pero sí una altura. Hasta la cruz, como mínimo, los machos deben medir 60 centímetros y las hembras 55. Aunque no son cifras oficiales, esto quiere decir que los ejemplares adultos, dependiendo de su constitución, pesan entre 50 y 70 kilogramos.

Tosa inu: caracteristicas

En lo relativo a su morfología, la cabeza de este perro es ancha, con un morro de proporciones cuadradas y un stop muy marcado. Presenta un cuello poderoso y ancho en el que la piel cuelga: tiene papada, al igual que los labios son flácidos, con mucha piel sobrante.

Tiene las orejas caídas a los lados de la cabeza; son orejas de forma triangular ligeramente redondeadas y de inserción alta en la cabeza. Por su parte, la cola es larga y fina: resulta más ancha en su base y se va afilando hacia la punta; es recta y en reposo la lleva por debajo de la línea de la espalda.

En cuanto a las proporciones de su cuerpo, tiene un pecho ancho. El vientre, en comparación, es estrecho, pero no resulta tan exagerado como el de los galgos: debido a eso, la espalda es recta y no encorvada.

El pelo de todo el cuerpo del tosa inu es liso, muy corto y denso. Aparece solo en colores sólidos: rojo, albaricoque y negro; la única excepción es el color atigrado. Puede ocurrir en los ejemplares de color claro el morro tenga un tono más oscuro que el resto del cuerpo.

Comportamiento del tosa inu

El tosa inu se ha ganado su lugar en las familias como perro guardián, gracias al carácter heredado de las razas con las que se ha creado. Es, por lo tanto, un perro apegado a su familia y protector de los seres a los que quiere, pero también protegerá terrenos o su casa.

Tosa inu: carácter

Sin embargo, los genes de shikoku le aportan un carácter más parecido al de otras razas japonesas, como el shiba o el akita que al mastín. Esto es: es un perro valiente y tenaz a la vez que independiente, por lo que es un perro de ideas fijas y un poco tozudo.

Por eso, no es un can para cualquiera. El tosa inu no aprende mediante castigos, la fuerza o la teoría de la dominancia: en cambio, tiene un carácter que responde muy bien ante el refuerzo positivo y su educación debería estar basada en buscar su colaboración, y no su sumisión.

Como perro de compañía, son canes muy afectuosos con las personas a las que tienen cariño y se pueden mostrar un poco reservados con los extraños. Paradójicamente, gracias a su pasado como perro de peleas, se han seleccionado únicamente los ejemplares que tenían un carácter estable, predecible y muy sociable con los humanos.

Cuidados del tosa inu

El pelaje corto y denso del tosa inu facilita enormemente sus cuidados: apenas hacen falta cepillados en las épocas de muda, ya que no hay riesgo de que se formen nudos y el pelo muerto se irá cayendo solo.

Tosa inu: cuidados

De la misma manera, esta raza en general goza de buena salud y no está achacado por enfermedades hereditarias. Sin embargo, por su tamaño, es propenso a sufrir displasia de cadera y torsión gástrica. Es necesario que un veterinario establezca un calendario de revisiones y un tratamiento preventivo si lo ve necesario.

También debido a su tamaño, el tosa inu debe disfrutar de por lo menos tres paseos de calidad diarios, para poder estirar los músculos de su enorme cuerpo y hacer el ejercicio necesario. En general, no son perros enérgicos que necesiten ser inducidos a hacer ejercicio: con los juegos con otros perros y paseos adecuados se suplen sus necesidades.

El tosa inu es un perro de relativa reciente creación que nació para combatir, pero gracias a su imponente físico y su valor como perro guardián ha podido sobrevivir a la prohibición de las peleas de perros.

No es un perro con carácter fácil y debería ser adoptado solo por personas que manejen adecuadamente el refuerzo positivo, y que no intenten someterlo con castigos.