El amor entre un dueño y su perro vs el de una madre y su hijo

Inés · 24 mayo, 2015

La relación humano-perro no difiere mucho de la relación madre-hijo y aquí te explicamos las razones que nos da la ciencia sobre este vínculo tan especial.

Seguramente te has preguntado por qué nuestro perro muere de emoción al vernos, por qué quiere estar sobre nosotros todo el tiempo y por qué se entristece tanto cuando estamos ausentes.

La ciencia en el amor entre un dueño y su perro

abrazo persona perro

Gracias al avance de la tecnología respecto a la imaginología de los canes, un estudio de la Universidad de Emory (Estados Unidos) ha podido escrutar los acontecimientos que ocurren en el cerebro de nuestros perros. Se ha descubierto que no solo nos ven como parte importante de su familia, sino que los centros de recompensa de los perros se ven estimulados, casi como pequeñas explosiones, cuando se les expone a olores pertenecientes a su dueño y lo más interesante de todo es que entre la cantidad de estímulos que se les presentó, los canes daban siempre prioridad a los olores de sus dueños frente a todos los demás.

La Universidad Eötvös Loránd de Budapest (Hungría) realizó otro estudio, esta vez centrado en la comunicación oral entre perros y humanos. La respuesta a esta investigación arrojó que los sonidos vocales con más carga emocional se procesan de manera muy similar en ambas partes, en la canina y en la humana.

Gracias a este mutuo entendimiento, nuestros canes son la única especie que, cuando se asustan o están inquietos, buscan consuelo inmediatamente en sus dueños, al igual que los niños. Y, ¿sabías que son la única especie animal (no primate) que hace contacto visual con los seres humanos para comunicarse?

Al igual que se ha hecho una comparativa del perro en relación al humano, también se han hecho estudios que evalúan al contrario, es decir, al humano respecto al perro. En el Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos) se midió la actividad cerebral humana en respuesta a imágenes de perros y niños. Los voluntarios del estudio fueron mujeres que habían tenido perros y bebés durante, al menos, dos años de su vida. El resultado demostró que ambos tipos de imágenes se activaron en las regiones del cerebro asociadas con la emoción, la recompensa y la interacción social, por lo que se concluyó que tanto un bebé como un cachorro, en la mayoría de los casos, nos hacen igualmente felices.

Esta es la razón por la que solemos ver a nuestros perros como un integrante más de la familia y, gracias a la Ciencia, se ha comprobado lo que ya muchos de nosotros sabíamos: que los perros también nos consideran parte de la suya, en un grado tan profundo como el de un niño.

Lo interesante de este estudio es lograr, al fin, evidenciar a través de la Ciencia que el perro es un animal tremendamente excepcional, lo que refuerza, además, nuestro vínculo ancestral con ellos, la relación de miles de años de antigüedad que tenemos con estos animales y la capacidad de comunicación que hemos desarrollado (por ambas partes) para afianzar esa comunicación.

La oxitocina en el amor entre un dueño y su perro

perro con familia

Seguramente conocemos esta hormona conocida como “la hormona del amor”, segregada por nuestro organismo cuando sentimos afecto, cariño, emoción o amor por otro ser vivo.

Según los investigadores de la Universidad de Azabu (Japón), se ha podido verificar que entre dueño y perro se crea un vínculo tan fuerte y especial como el que crea una madre con su hijo, gracias a esta hormona tan especial.

Estos investigadores midieron la hormona a través del análisis de orina que realizaron a 30 perros, de distintas razas y edades, y a sus dueños. Por otro lado, encerraron en un cuarto a estos canes con sus dueños durante 30 minutos y, durante ese tiempo, observaron todas las interacciones que se llevaron a cabo entre ambos. Así, descubrieron que los niveles de oxitocina del dueño y del perro aumentaban con tan solo mirarse. Y, cuanto más contacto visual había, mayor fue el aumento en los niveles de esta hormona en el cerebro de ambos.