Educación canina para principiantes: 5 pasos

Yamila · 12 diciembre, 2018
Es conveniente que la educación canina para principiantes se dé cuando el perro todavía es cachorro, pues si empiezan a adquirir malos hábitos serán más difíciles de erradicar

No hace falta hacer un curso o convertirse en adiestrador de perros para enseñarle lo básico a nuestra mascota. En este artículo te daremos algunos consejos y pasos para llevar a cabo una buena educación canina para principiantes.

Cómo lograr una educación canina para principiantes

Si es la primera vez que tienes un perro, o bien si quieres enseñarle algo a tu nueva mascota pero nunca lo has hecho antes, no te preocupes… ¡No debes convertirte en un adiestrador profesional! Antes que nada, si eres novato en esto de tener perros, aquí algunos consejos:

1. Garantiza sus necesidades básicas (alimentación, salud, higiene, refugio).

2. Conoce y entiende a tu can.

3. Permite que tenga contacto con otras mascotas.

4. Premia sus comportamientos correctos y evita los castigos.

5. Bríndale amor y compañía.

6. Haz ejercicio con tu perro o al menos salid una vez al día a dar un paseo.

Educación canina para principiantes: perros cachorros

Se podría decir que es más sencillo adiestrar a un perro cachorro que a uno adulto, aunque hay excepciones. Si quieres llevar a cabo una educación canina para principiantes has de comenzar lo antes posible. De esta manera, evitarás hábitos incorrectos en tu mascota que luego se repliquen a diario y sean más difíciles de erradicar.

1. La práctica es fundamental

Ten en cuenta que los perros son animales muy inteligentes, pero que necesitan de cierta práctica para mantener un hábito. Por ello, te recomendamos que todos los días te tomes aunque sea unos minutos para enseñarle. Y, hasta que no haya aprendido a la perfección algo, no pases a la siguiente lección.

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2. Equilibra enseñanza y juegos

A los perros les encanta jugar y divertirse, tanto solos como con sus dueños u otras mascotas. Por este motivo, dentro de la educación canina para principiantes se aconseja balancear entre los momentos de enseñanza y los de ocio.

Jugar con tu perro.

Si logras un equilibrio entre ambos, el animal aprenderá más rápido y, además, gastará energía de forma tal que no tendrá problemas para descansar ni se comportará mal. Muchas veces, las ‘travesuras’ son producto de una falta de ejercicio o de actividad física.

3. Hazle ejercitar

En relación a lo anterior, otro consejo que puede ser de gran utilidad, y que en ocasiones se deja de lado, es el factor ejercicio. Claro, porque un animal que ha corrido, jugado, saltado y caminado algunos minutos al día estará más cansado y más tranquilo al llegar a casa.

Practicar running con tu perro

No hace falta llegar al extremo de la extenuación, pero sí que agote un poco de esas energías acumuladas. Ten en cuenta también la edad y la raza, porque es probable que un braquicéfalo o un anciano se cansen más que un cachorro o un dálmata.

4. Mantén una actitud positiva

Otro consejo dentro de la educación canina para principiantes está relacionada con cómo te encuentras tú. Así es, porque si estás dispuesto a enseñarle, y lo pasas bien, el animal responderá de buena manera.

Refuerzo positivo con perros

Por ello, si un día te sientes enfermo, cansado o de mal humor, quizás no sea conveniente darle una clase a tu mascota. Espera a tener toda tu energía y tu atención puesta en el adiestramiento. Así conseguirás mejores resultados.

5. Ten paciencia

Además, otra de las virtudes en la que deberías trabajar antes de adiestrar a tu mascota tiene que ver con el compromiso, la constancia y la paciencia que le pones a esta tarea. Un animal no aprende de la noche a la mañana, igual que un niño no aprende a caminar de un día para el otro.

Refuerzo positivo para perros.

Por eso, es fundamental que conserves la calma y que no te enfurezcas cuando algo no sale como esperabas. Con amor, y tomándote el tiempo necesario, verás que tu mascota te sorprende para bien y cumple con todas las órdenes, trucos y enseñanzas que le has dado.

Y, por último, no te olvides de las recompensas. No tienen que ser costosas (como un juguete) ni comestibles (galletas, golosinas, pienso, un hueso), sino servir para demostrar cuán orgulloso estás de tu perro. ¡Una caricia o una palabra amable es suficiente!

Chang, C., Mendoza, C., & Andrade, M. (2009). Reglamento De Tenencia Y Manejo Responsable De Perros. Ministerio de Agricultura, Ganaderia y Pesca.