Diferencias entre hormiga reina y obrera

Las castas de las hormigas conforman una red de ayuda mutua que hace eficiente la vida dentro del hormiguero. A esto se le conoce como el nivel más alto de la organización social, por lo que también son llamados organismos eusociales.

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 22 enero, 2022

Las hormigas tienen una de las sociedades más complejas que existen en la actualidad, pues utilizan un sistema de castas que les permiten trabajar de manera eficiente. Gracias a esto, mientras algunas se encargan de conseguir alimento o proteger el nido, otras cuidan a la reina y amplían las galerías. La cooperación entre cada individuo de la colonia es esencial para su supervivencia.

Esta sociedad se encuentra gobernada por una hormiga reina, la cual produce a todas las obreras que suelen tener diferencias físicas evidentes entre sí. De hecho, ambas nacen a partir de huevos fértiles, pero unas se convierten en matriarcas y otras solo son la “servidumbre” que atiende el nido. Sigue leyendo este espacio y descubre qué es lo que hace tan diferentes a los integrantes del hormiguero.

¿Cuáles son las características de cada casta?

Existen al menos 4 castas diferentes dentro del hormiguero, aunque este número puede aumentar según la especie que se trate. Todas ellas son producidas por la matriarca de la colonia (reina) y presentan varias diferencias entre sí. Algunas características de cada uno de los grupos intracoloniales son las siguientes:

  1. Obreras: son hembras infértiles que nacen de huevos fecundados. Presentan diferentes tamaños según el proceso de desarrollo que conlleven. En general, su cuerpo tiene mejor rigidez que las de otras castas porque necesitan bastante resistencia para realizar sus tareas. Se encargan de cuidar a los huevos, alimentar a la reina, ampliar el nido y salir a cazar.
  2. Reinas (aladas o ápteras): hembras fértiles que nacen de huevos fecundados. Solo se producen durante la época de apareamiento. Son los individuos de mayor tamaño dentro del nido, pues su cuerpo está adaptado para oviponer de manera constante.
  3. Soldados: hembras infértiles que nacen de huevos fecundados. Son muy similares a las obreras, pero con un mayor tamaño corporal. Algunas especies poseen mandíbulas alargadas que sirven para responder agresiones. Su principal tarea es la de defender la colonia de cualquier invasor.
  4. Machos (alados o ápteros): provienen de huevos no fecundados. Poseen la mitad de la carga genética normal (haploides) y sus tamaños son un poco más reducidos que los de las obreras generalmente. La única función que tienen es la de aparearse con las reinas vírgenes para que puedan fundar nuevos hormigueros. Sin embargo, mueren poco después de cumplir su objetivo.

La principal diferencia que existe entre los machos y cualquiera de las hembras es su carga genética. Las reinas utilizan esta estrategia por su forma de reproducción, pues la mayoría de las especies solo se aparean una vez en su vida. Por ello, guardan el esperma dentro de su cuerpo y lo dosifican para fecundar sus óvulos, si bien ahorran grandes cantidades al producir machos a partir de huevos infértiles.

¿Por qué existen diferencias entre soldados y obreras?

A simple vista, se podría decir que las hormigas soldados son una clasificación más dentro de la casta de las obreras. Sin embargo, parece que esto no es tan sencillo como se creía en tiempos anteriores. Según un artículo publicado en la Revista Especializada en Ciencias Químico-Biológicas, el tamaño de los individuos también juega un rol importante en la división de tareas.

La diferencia de tamaño que existe entre cada casta de hormigas es conocida como polimorfismo, el cual se piensa que es una de las tantas adaptaciones de los formícidos. De hecho, este mecanismo está programado en los genes de la especie con el objetivo de crear individuos con características aptas para cada tarea.

Así, los soldados crecen más grandes y desarrollan mejores mandíbulas porque estarán destinados a la defensa del hormiguero.

¿Por qué existen diferencias entre hormiga reina y obrera?

Tanto las hormigas reinas como las obreras tienen diferencias físicas notables cuando son adultas. Sin embargo, puede que quede la incógnita: ¿por qué si ambas nacen de un huevo fecundado exhiben tantas características distintas al nacer? Según un artículo publicado en Current Biology, esto sucede porque cada huevo es estimulado de manera diferente durante su crianza.

En otras palabras, las futuras reinas tienen una dieta preferencial, son expuestas a feromonas, a temperaturas y a otros componentes químicos que determinan su transformación en una matriarca. En la otra cara de la moneda, las obreras solo tienen los cuidados básicos que se les da a todos los integrantes del nido.

Aunque suene increíble, esta diferencia en la crianza desencadena un proceso epigenético que “prende” ciertos genes en las reinas. Esto significa que todas las hembras tienen la capacidad latente de convertirse en reinas. Sin embargo, únicamente las que pasan por los cuidados preferenciales logran “activar” estas características y convertirse en una.

Adaptación evolutiva

Este proceso epigenético es una adaptación más de la hormiga, pues le permite producir castas con grandes diferencias, como la reina y la obrera, a partir del mismo genoma. Gracias a ello las especies no solo ahorran tiempo, sino que son capaces de crear una sociedad compleja y diversificada que tiene grandes capacidades de supervivencia.

Reinas con apariencia de obreras: los ergatoides

Aunque en la mayoría de las especies las diferencias entre reinas y obreras son evidentes, en algunas existen excepciones que provocan confusión en su estudio. Este es el caso de las reinas con apariencia de obreras o también llamadas ergatoides. Dichos individuos reemplazan a las matriarcas en caso de que mueran para mantener activo el hormiguero.

Los ergatoides tienen una gran funcionalidad dentro de la colonia, pues son bastante versátiles y le ahorran recursos al nido. Esta adaptación de algunas especies, como las del género Mystrium, no sería posible si las reinas y las obreras no tuvieran el mismo genoma.

Obreras con capacidades de reinas: los gamergates

El proceso evolutivo de las hormigas es complejo y bastante lento. De hecho, una gran evidencia de esto es la existencia de obreras que aún mantienen su capacidad reproductiva. A estos individuos se les conoce como gamergates y están presentes en especies “ancestrales”, lo que significa que mantienen características antiguas.

Un ejemplo de esto es el género Harpegnathos, cuya hormiga reina no tiene grandes diferencias con la obrera. De hecho, las demás hembras aún tienen la capacidad de reproducirse, aunque no lo hacen por “mandato” de su matriarca. Solo en caso de que su reina fallezca, las obreras tendrán la posibilidad de comenzar a poner huevos y sustituirla.

Como te podrás dar cuenta, el simple hecho de mantener un mismo genoma para todos los organismos dota a las hormigas de una gran flexibilidad. Aunque parecen diferencias sencillas y sin sentido, en realidad son muy complejas y otorgan ventajas evolutivas que la reina y la obrera aprovechan para su especie. Es probable que sean uno de los animales más pequeños que existen, pero son capaces de cosas increíbles.

Te podría interesar...
Leerlo en Mis Animales
¿Cómo nacen las hormigas?

Las hormigas son insectos muy numerosos y conocidos en todo el mundo. ¿Cuánto sabes de ellas? Aprende aquí cómo nacen las hormigas.



  • Peeters, C. P. (1991). Ergatoid queens and intercastes in ants: two distinct adult forms which look morphologically intermediate between workers and winged queens. Insectes Sociaux, 38(1), 1-15.
  • Heinze, J. (1998). Intercastes, intermorphs, and ergatoid queens: who is who in ant reproduction?. Insectes Sociaux, 45(2), 113-124.
  • Molet, M., Fisher, B. L., Ito, F., & Peeters, C. (2009). Shift from independent to dependent colony foundation and evolution of ‘multi-purpose’ergatoid queens in Mystrium ants (subfamily Amblyoponinae). Biological journal of the Linnean Society, 98(1), 198-207.
  • López-Riquelme, G. O., & Ramón, F. (2010). El mundo feliz de las hormigas. Tip Revista Especializada en Ciencias Químico-Biológicas, 13(1), 35-48.
  • Chittka, A., Wurm, Y., & Chittka, L. (2012). Epigenetics: the making of ant castes. Current Biology, 22(19), R835-R838.