Descubre una historia del perro monje

Yamila 31 marzo, 2017

No es un disfraz para una fiesta ni para Halloween. Se trata de un peludín que “tomó los hábitos” para convertirse en “sacerdote de cuatro patas” en una Iglesia Franciscana. ¿Te gustaría conocer la historia del perro monje? En este artículo te la contamos.

El perro monje de Cochabamba

Las mascotas siempre nos sorprenden por sus juegos o sus demostraciones de afecto. Pero en este caso llama la atención porque combina mística, religión y bondad. La historia nos lleva hasta el Monasterio de San Francisco de Cochabamba. se erigió en honor al Patrón de los Animales y la Ecología, San Francisco de Asís.

Cuando los monjes de este templo vieron a un perro que andaba caminando solo, no dudaron en ayudarle y por supuesto de honrar al Santo del cual el Papa actual tomó su nombre. Sin pensarlo dos veces decidieron adoptarlo como compañero de cuatro patas en el monasterio. El nombre con que lo bautizaron es muy divertido: Fray Bigotón.

Incluso la mascota tiene su lista de labores dentro de su nuevo hogar. En su cuenta de Facebook uno de los miembros de la Orden, Kasper Mariusz Kapron, dice: “Aquí está el hermano predicando a los peces” al subir una fotografía del perro mirando atentamente una fuente con peces Koi.

Pero lo que más llama la atención de esa imagen es… ¡qué el perro está vestido de monje! Sí, así es, lleva una túnica marrón y un trozo de cuerda atado a la cintura. Es igual que el atuendo de los religiosos. Sólo le faltarían las típicas sandalias (quizás se las confeccionen para el invierno).

De esta manera no sólo muestran amor y respeto a los animales, sino también se convierten en un ejemplo para la comunidad. Quizás con esta actitud más parroquianos decidan adoptar mascotas de la calle. Tal vez así todos los perros puedan tener una vida feliz como la de Fray Bigotón, el perro monje.

Fuente: static.t13.cl

El perro que asiste a misa

Esta segunda historia nos lleva hasta Brasil, más precisamente a la Parroquia de San José Operario, de la localidad de Sorocaba. Al parecer el animal quería recibir la bendición del cura y no dudó ni un instante en ingresar al templo mientras el religioso oficiaba la misa del domingo.

Cuando Wagner Ruivo estaba dando el sermón a los feligreses algo llamó su atención. Allí había un perrito (que pensaban era callejero) que se acercó al altar y buscó al Sacerdote, quien en seguida detuvo su discurso para hacerle mimos y caricias al animal.

Uno de los fieles que estaba presente les tomó una fotografía y se la envió al párroco, quien luego la subió a Facebook con la siguiente frase: “Aprendí que el amor de Dios debe llegar a todos. Si, a todos”.

El cura dijo que nunca lo había visto antes en el barrio, pero que le parecía que tenía dueño y familia, ya que tenía el pelo suave y con olor a perfume. No volvió a aparecer por la Iglesia, pero si lo hiciese el sacerdote afirmó que se convertiría en un parroquiano más.

El perro que canta en la Iglesia

Si la historia anterior te ha parecido extraña y divertida, esta aún te gustará más. En la Iglesia de San Antonio de Padua y María Auxiliadora de Barbosa, Colombia, un perro no sólo asiste a misa… ¡sino que también canta en las celebraciones eucarísticas!

El peludo fue bautizado como “patas blancas”. El animal no pasa desapercibido en ningún lado (porque al parecer es asiduo de otros templos locales). Cuando comienza la misa, el perro acompaña a los feligreses aullando muy feliz de formar parte de la celebración religiosa.

Fuente de las imágnes: static.t13.cl

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