Cuándo entrenas a tu perro para que se deje examinar

Francisco María García 16 agosto, 2017

Muchos perros cambian radicalmente su temperamento cuando deben ser manipulados. Las idas al veterinario se vuelven un trastorno para dueño y mascota. Pero si entrenas a tu perro para que se deje examinar, estas complicaciones se terminan.

Normalmente, los perros son los animales más afectuosos que existen. Por eso, millones de personas invierten en la compañía de estas mascotas. Pero algunos canes pueden presentar una conducta defensiva en caso de que se les toque.

Al contrario de lo que se acostumbra pensar, no es tan complicado mejorar el comportamiento de un animal. La solución es simple cuando entrenas a tu perro para una convivencia armoniosa con los demás.

¿Por qué los perros se ponen agresivos cuando deben ser examinados?

Hay muchas causas para la conducta agresiva de un perro. Normalmente, es necesario averiguar el contexto en que el animal se mostró violento. Así se entenderá qué provocó esta conducta.

La causa más frecuente de agresividad es el sentimiento de posesión sobre su dueño y/o su territorio. Eso explica por qué muchos perros pueden desarrollar comportamientos agresivos cuando se incluye otra mascota u otro integrante en la estructura familiar.

Es verdad que algunas razas son más territoriales. Pero es un mito que algunas razas están condenada a ser agresivas, mientras otras jamás se muestran violentas. Todo perro puede reaccionar de acuerdo con los estímulos a que es expuesto.

Carácter innato, de raza

Hay que destacar que una dosis moderada de agresividad es parte del instinto de los perros. Los canes descienden de los lobos. Para ellos, es fundamental garantizar la seguridad de su manada en un mundo salvaje. Y eso se logra asegurándose el territorio y la comida alrededor.

Pero el caso de no dejar examinarse por el veterinario o mostrarse inquieto al ser bañado o tocado es diferente. Lo que ocurre es que el perro considera esta situación amenazante y busca su auto protección.

Todo animal, incluso el ser humano, siente miedo frente a lo desconocido. Los perros no son una excepción. Si la visita al veterinario y el ambiente de manipulación les provocan miedo, el perro puede reaccionar agresivamente o intentar escapar en su propia defensa.

Hay factores que pueden empeorar la sensación de miedo. El primero es la raza y el carácter particular de cada perro. Algunas razas se muestran más desconfiadas y atentas a los estímulos externos. Esto es algo que puede cambiarse o mejorarse con el proceso de socialización.

Otro factor importante es la primera vez que se manipula al animal. Es importante prepararlo para la primera consulta al veterinario. Exponer un perro a un cambio radical de ambiente puede provocar reacciones agresivas o traumas posteriores.

¿Cómo hacer si entrenas a tu perro?

Ir al veterinario, o a un hotel canino, va a exigir de tu perro compartir el territorio y vivenciar nuevas experiencias. Es indispensable prepararlo antes para evitar cualquier molestia.

Socialización preventiva si entrenas a tu perro

El primer paso para entrenar a tu perro es socializarlo. El proceso de socialización enseña a tu mascota a relacionarse pacíficamente con otros animales y personas. Disminuye considerablemente el riesgo de una conducta agresiva y la respuesta a los estímulos externos.

Lo ideal es socializar mientras todavía es un cachorro, entre los 6-7 primeros meses de su vida. Pero también es posible socializar un perro adulto exponiéndolo al contacto con otros canes. Es importante empezar presentándolo a un solo peludo en un ambiente controlado. Después, se puede insertar gradualmente en la convivencia con otros perros.

Exposición y adaptación graduales

Toda adaptación es un proceso. Tu perro necesita acostumbrarse a los nuevos estímulos. Antes de llevarlo directamente al veterinario, es recomendable adaptarlo antes a salir a la calle y ver otras personas y animales.

Previamente a ser examinado o manipulado, es importante que el perro se haya adaptado al nuevo ambiente de la clínica veterinaria. Por eso, se recomienda llevarlo a conocer el lugar y presentarlo de forma positiva.

Gradualmente, el ambiente le resultara familiar, y la ansiedad o el miedo disminuirán.

Jamás obligues tu perro a subir a la mesa de análisis. Eso puede empeorar el miedo o generar traumas. Se recomienda aguzar su curiosidad en relación a la veterinaria, incentivándolo a jugar o dándole una golosina. Así, el can asociará la ida al veterinario con algo divertido, y no con un sufrimiento.

Prácticas adecuadas

Es importante confiar en los establecimientos de cuidados para mascotas. Siempre es necesario asegurarse de que las prácticas son adecuadas y respetan el bienestar de los animales.

Se recomienda buscar un veterinario de confianza y elegir cuidadosamente dónde bañar y tratar a tu mejor amigo.

Fuente de la imagen principal: Cristina Fernández y Romero

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