‘Creciendo juntos’, terapia animal para niños

Virginia Duque Mirón · 21 septiembre, 2016

Los perros terapeutas ya se han convertido en algo usual en lo que a terapias se refiere. Cada vez son más utilizados para tal fin. Por eso en esta ocasión queremos hablarte de un nuevo proyecto llamado “Creciendo Juntos”. Este utiliza a los canes como terapia para los niños y niñas víctimas de maltrato o de abusos.

Qué es Creciendo Juntos

terapia de perros con niños hospitalizados

Creciendo Juntos es un proyecto pionero e innovador al que se pueden acoger todos aquellos niños y niñas que hayan sido víctimas de abusos o maltratos. Muchos están participando en la Red de Centros de recuperación Integral a víctimas de la violencia.

Con este proyecto se pretende eliminar las fobias y miedos de estos niños. También los problemas de aprendizaje que sus traumas puedan ocasionarle. Por ejemplo, algunos no se dan cuenta cuando su profesora ha cambiado el tema. Otros se despistan cuando ha sonado el timbre para cambiar de clase. Hay quienes incluso tienen serios problemas de motricidad.

Los perros aumentan la autoestima de los niños. Cuando juegan con ellos, les hacen olvidar sus problemas, además de aumentar su potencial debido a que su ánimo mejora.

Unido a esto, los animales hacen que los niños se sientan importantes y queridos, algo que posiblemente no hayan sentido en toda su vida.

Qué papel cumplen los animales

A pesar de que los perros son los más utilizados en terapias debido a su versatilidad y su facilidad para aprender y obedecer, hay otros animales involucrados en este proyecto. Te contamos qué papel ejecuta cada uno.

Por ejemplo, Lulú es una perrita que además de dar amor y cariño a los niños, también les enseña valiosas lecciones. Se esfuerza cada vez que le tiran la pelota para cogerla en el aire. A la primera es posible que no le salga, pero ella sigue intentándolo, planifica y espera.

Esta es una excelente lección de perseverancia, observación y esfuerzo por alcanzar metas que a los niños no se les olvidará en la vida.

Chanel es otra de las perritas usadas en este proyecto. A pesar de tener varios años, sigue con los juegos y el entusiasmo de cuando era una cachorra. Esta enseña a los chicos a vencer la timidez y el miedo a ser diferentes. Ayuda a que uno puede disfrutar en cualquier momento sin importar lo que les rodee, se puede ser feliz.

Los niños con problemas de concentración o entendimiento, llegan a usar al animal como un medio de comunicación. A veces incluso llegando a desbloquearse y a conseguir expresarse y entender mejor.

Otros animales del proyecto

pez pecera

Aunque como os dijimos al principio, los perros no son los únicos animales que se usan en el proyecto Creciendo Juntos. Peces y aves también juegan un papel importante.

Los peces, por ejemplo, ayudan al niño a encontrar el equilibrio y a tener paz interior. No se les permite cogerlos, pero como recompensa por su buen hacer, se les deja dar de comer.

Las aves juegan un papel importante también en el proyecto Creciendo Juntos, pues estas están en libertad, lo cual permite que los niños se interrelacionen con ellas. Se les pone comida y ellas llegan para tomarla, de modo que despierta el sentido de observación en el niño para poder darle de comer.

Obviamente todo este proceso esta supervisado y seguido de cerca por especialistas en todo momento. Sin duda está dando excelentes resultados y consiguiendo integrar a niños felices a la sociedad.

Las experiencias y comentarios de personas que han tenido ahí a sus hijos así lo corroboran. Por ejemplo, María dice que sus dos nietas eran demasiado tímidas, pero que ahora son más sociables, y por ende, mucho mejor estudiantes.

Y este es solo un ejemplo de personas reales que se han beneficiado del proyecto Creciendo Juntos.