Cornish rex, un gato de pelo ondulado 

Alba Muñiz · 23 marzo, 2018
Este felino, procedente de Inglaterra, presenta un aspecto esbelto debido a su ligero y delgado esqueleto; ahora bien, es fuerte y se erige en un gran escalador y saltador

¿Elegirías como mascota a un gato de pelo corto totalmente ondulado y con un cuerpo que recuerda a un galgo? Parece tentadora la oferta. A esto hay que sumarle que es un minino más que cariñoso y vivaz, así que seguro le perdonarás una tendencia a querer manipularte con sus maullidos y demás sonidos que emite. Te presentamos al cornish rex.

Cómo se originó esta particular raza gatuna

La raza surgió por una mutación genética natural ocurrida en 1950. En una camada de 5 crías, fruto del cruce de dos gatos comunes de pelo corto, uno de los cachorros nació con rizos. El minino fue bautizado como Killibunker.

El acontecimiento tuvo lugar en el condado de Cornwall (Inglaterra), de ahí la denominación de la raza. Por su parte, rex proviene de un tipo de conejo que presenta un pelaje similar.

Diez años más tarde, los cornish rex originales fueron cruzados con gatos siameses. Así adquirieron el aspecto estilizado que poseen en la actualidad, que recuerda a los galgos. Hasta tienen la misma forma del abdomen que estos perros.

Un gato con rizos hasta en los bigotes

La figura esbelta del cornish rex se debe a un esqueleto fino y ligero. Sin embargo, es un animal fuerte y su musculatura está bien desarrollada, aunque su espalda tenga forma de arco.

Cornish rex: características

Pero lo que más suele llamar la atención es su pelo corto, ondulado, denso y sedoso que le cubre todo el cuerpo, incluida la cola. También son rizados los bigotes y las cejas.

Además, parecen ser más pesados de lo que en realidad son, ya que la balanza se ubica entre los 2,5 y los 4,5 kilos. Otras características físicas de la raza son:

  • Tamaño mediano.
  • Pelaje que admite todas las variedades de manchas y colores.
  • Patas largas, rectas y delgadas.
  • Cabeza de forma triangular y alargada.
  • Nariz larga y derecha, que le otorga un perfil romano.
  • Orejas más grandes que la de la mayoría de los gatos, de porte alto y con puntas redondeadas, que parecen estar en estado de alerta constante.
  • Ojos rasgados e inclinados, de forma ovalada, muy brillantes y de color similar al del pelaje.
  • Cola larga y fina que termina en punta.

Cornish rex, un gato afectuoso y manipulador

Más cariñoso que la mayoría de los felinos domésticos, el cornish rex es sociable y alegre, y se adapta a distintas circunstancias. Y si bien se encuentra feliz en lugares cómodos y tranquilos, es también un gran escalador y salta muy alto debido a su contextura física.

Es un minino al que le gusta quedarse en la casa rodeado de sus humanos y que disfruta jugando tanto con niños como con adultos. Sin embargo, debe ser socializado y educado correctamente desde pequeño para evitar que quiera demostrarte que es el dueño de la casa.

Cornish rex: cuidados

La inteligencia es otra de sus cualidades, al igual que su comportamiento independiente. Si convive con otras mascotas, lo más probable es que se convierta en el líder del grupo.

También se caracteriza por presentar un gran abanico de vocalizaciones. Emite diversos tipos de maullidos, y también otros ruidos particulares que pueden volverse molestos si no le pones coto en tiempo y forma. Ten en cuenta que es un gato que se hará notar.

Cuidados que requiere la raza

Con una esperanza de vida de 15 años, el cornish rex es un gato sano y fuerte, por lo que solo tendrías que ocuparte de las visitas veterinarias de rutina y de cumplir el calendario de vacunación. Tampoco debes olvidarte de desparasitarlo.

Pero ten presente que, al carecer de pelo de guarda, puede sufrir algún catarro, sobre todo en sus primeros años. Y, por supuesto, tienes que darle la alimentación adecuada de acuerdo a los requerimientos de cada etapa. Considera que, aunque no lo parezca, en la edad adulta tiene tendencia a la obesidad.

Por otra parte, este original minino es muy fácil de cuidar. Además de tener el pelo corto, casi ni se le cae, así que un cepillado semanal será más que suficiente. Y, por si esto fuera poco, presenta escasa cantidad de la proteína que provoca alergia.

Pero, como nada es perfecto, el pelaje puede ser un poco graso. Si lo frotas con un guante de franela, conseguirás que brille más. De todas formas, conviene acostumbrarlo a que se bañe desde pequeño, con un producto específico que el veterinario sabrá indicarte.