3 consejos para que tu perro no destroce la casa en tu ausencia

¿Tu peludo ya no es un cachorro pero se dedica a romper todo lo que encuentra a su paso cuando se queda solo? Te traemos algunos consejos para lograr que tu perro no destroce la casa en tu ausencia.

Motivos por los que los canes rompen cosas cuando están solos

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Es un hecho que a los canes no les gusta demasiado quedarse solos. Son animales de manada. Pero también es cierto que los miembros humanos de la familia tienen, por lo general, obligaciones que cumplir a diario fuera del hogar.

Pero por qué motivo los perros reaccionan de esta manera. Por lo general, es porque están aburridos y no se ejercitan lo suficiente. Pero también pueden estar estresados o ansiosos por tu ausencia.

Entonces, ¿cómo lograr que tu mascota no mastique, muerda, raye o directamente despedace todo y sin importarle que se trate del diario del día o de un zapato nuevo?

Salvo casos extremos de ansiedad por separación, en los que seguramente deberás consultar con un especialista en conducta animal, te contamos algunos consejos que contribuirán a que tu perro no destroce la casa cuando está solo.

El aburrimiento, la falta de ejercicio y la ansiedad suelen ser los principales motivos por los que un perro destroza la casa cuando se queda solo. Te contamos cómo evitarlo.

1. Paseo y juegos antes de que te vayas

A veces el ritmo cotidiano de vida nos juega en contra. Pero ya lo sabes, si tienes una mascota, te haces responsable de su cuidado. Así que trata de armar una rutina diaria que incluya un largo paseo con tu peludo antes de que salgas a cumplir con tus obligaciones fuera de casa.

Lo ideal sería que aprovechéis los dos para hacer un poco de ejercicio. O que jugéis un buen rato a buscar la pelota o alguna actividad similar. Aunque una buena caminata siempre es bien recibida.

Así que si no puedes pasearlo tú, o algún otro habitante humano de la vivienda, pídale a un familiar o amigo que lo haga. O, si tu economía te lo permite, considera la posibilidad de contratar un buen paseador.

El objetivo es que tu amigo de cuatro patas se canse y se relaje y que, en vez de dedicase a romper las cosas del hogar, se duerma y se olvide así de tu ausencia.

2. Dale muchos juguetes

Para cuando el peludo se despierte de su siesta, la mejor opción es que encuentre algunos objetos de su agrado para divertirse.

Los juguetes interactivos suelen ser los que mejor cumplen esta función. Por ejemplo, los que dispensan comida a modo de premio.

Ten en cuenta que si bien algunos perros tienen un juguete preferido, otros prefieren variar. Así que presta atención a los gustos del animalito y ve ofreciéndole alternativas de ser necesario.

3. Edúcalo con normas claras y precisas

La educación de tu mascota, como la de tus hijos, es fundamental para la buena convivencia en el hogar. Así que hazlo con paciencia y cariño, pero evitando consentirlo. Y trátalo siempre como lo que es: un perro. No te confundas ni lo confundas.

De esta manera, seguramente conseguirás también que tu perro no destroce tu casa cuando se queda solo. Por eso:

  • Enséñale a morder sus juguetes y no otros objetos.
  • Establece normas claras desde un primer momento. Si en alguna ocasión le diste otros objetos para que juegue (zapatos o ropa vieja), no te quejes si ahora rompe versiones nuevas de estos elementos. Los canes no saben discriminar en estas cuestiones.
  • No le cambies las reglas del juego. “No” debe ser siempre “no”. Y esto deben aplicarlo todos los miembros de la familia. Porque de nada sirve que tú le digas una cosa y tu pareja o tus hijos otra. El animalito no sabrá cómo comportarse correctamente si las órdenes varían.

Considera también esta opción para conseguir que tu perro no destroce la casa

dos perros que se lleven bien

Una solución a largo plazo podría ser también que le consigas un compañero de juegos a tu perro.

Introducir una segunda mascota en el hogar no es siempre tarea fácil y corres el riesgo de que pase bastante tiempo antes de que los peludos aprendan a llevarse bien.

Pero salvo que haya diferencias irreconciliables, lo más probable es que, más temprano que tarde, tu mascota la pase genial con su nuevo amigo y se olvide de destrozar tu casa cuanto te vas.