Consejos para socializar a tu conejo

Laura · 3 enero, 2018
Estos simpáticos animales pueden ser más territoriales de lo que crees entre ellos mismos, así que debes seguir una serie de pasos para evitar disputas; primero, hay que asegurarse de que ambos ejemplares están sanos para que no se transmitan ninguna enfermedad, después esterilizarlos y escoger el sexo adecuado

El conejo, además de una mascota cariñosa y fácil de cuidar, es un animal social que en libertad desarrolla complejas redes sociales. Es por esto que si nuestra mascota cuenta con un compañero tendrá un mejor desarrollo psicológico y físico. Para ello, es vital que aprendas cómo socializar a tu conejo, y a continuación te damos los consejos pertinentes:

Asegúrate de que tu conejo está sano

Antes de propiciar cualquier contacto entre animales debemos realizar una visita a la consulta veterinaria, con el objetivo de asegurarnos de que las dos mascotas están sanas y no padecen ninguna enfermedad. Sería una irresponsabilidad eludir esta visita al especialista, ya que ponemos en riesgo la salud de los dos conejos.

La esterilización, un elemento esencial

Aparte de los motivos obvios, los expertos recomiendan la esterilización antes de la socialización. Esta disminuye la territorialidad y la agresividad de los machos.

Además, se recomienda esperar unas semanas tras la cirugía, pues deben cicatrizar correctamente los puntos. Cabe señalar que durante el primer mes existe un índice importante de fertilidad.

En el caso de las hembras, además de la intervención física, la pérdida del celo les puede ocasionar cambios psicológicos. Es por ello que se recomienda esperar al menos un mes.

¿Qué compañero elegir?

Aunque existen diferentes posibilidades, los expertos recomiendan que elijamos un conejo de edad similar a nuestra mascota y de sexo opuesto; como ya hemos señalado, ambos esterilizados para evitar problemas.

Consejos para la presentación de conejos

Los conejos suelen ser monógamos y entablan complejas redes sociales con sus compañeros ‘sentimentales’. De hecho, es probable que el primer contacto entre las mascotas sea de índole sexual a pesar de estar esterilizados.

Asegúrate de que el entorno es neutral

Lo ideal, aunque sabemos que es difícil, sería que ambos conejos entraran en la casa al mismo tiempo. Es decir, que nadie invada la ‘parcela’ del otro, especialmente si se trata del territorio de la hembra, ya que éstas son más territoriales que los machos.

Método y fases para socializar a tu conejo

  • Colocar dos espacios separados, pero que permitan la visualización del otro, así como el paso del olor. Es importante observar las reacciones a los olores desconocidos, para saber si un conejo ve al otro como enemigo o no.
  • Intercambiar juguetes y comedero de un espacio al otro. Así ninguno de los conejos identificará como suyo el comedero por el olor, sino que sabrá que de ahí come otro.
  • Alimenta bien a ambos conejos antes de cualquier contacto, ya que con el estómago lleno generarán menos conflictos de competitividad por el alimento.
  • Utilizar una zona neutral para el primer contacto: sería genial disponer de un espacio en el que no hayan estado antes y, si no es así, uno que haya sido desinfectado con vinagre o limón y que apenas tenga mobiliario.
Consejos para presentar dos conejos

La importancia del espacio

Para el primer contacto sería idóneo disponer de un espacio lo suficientemente grande como para que puedan explorar, conocerse e incluso esconderse; aunque este lugar tampoco debe ser demasiado grande como para que se ignoren, ya que podríamos alargar el proceso innecesariamente.

Cabe señalar la que puede ser una opción interesante: por ejemplo, dejar las habitaciones cerradas y que el contacto se produjera en el pasillo de la casa.

La paciencia y el tiempo serán tus aliados

Ármate de paciencia y de un spray de agua, vigila a los conejos, y su comportamiento de uno hacia el otro. También es recomendable que pases tiempo con ellos y evites cualquier agresión usando el citado spray de agua.

Del mismo modo, asegúrate de que dispongan siempre de alimento y de suficientes juguetes para los dos, para que en la medida de lo posible no se creen disputas innecesarias.

Es posible que los nervios de los primeros encuentros hagan que aparezcan problemas de estrés o diarrea. Por lo tanto, la higiene de esos primeros días puede ser más problemática, aunque en seguida se normalizará la situación.