Conseguir que el gato use el arenero

Aprenden su uso desde que son cachorros porque va en su instinto; sin embargo, una mala ubicación, una limpieza deficiente, el estrés, el dolor o una enfermedad pueden provocar que el felino deje de usarlo

Una de las cosas que más nos gustan de los gatos es lo aseados que son: se limpian solos, no suelen ensuciar y hacen sus necesidades en el mismo sitio. Es instintivo que un gato use el arenero, y cuando no lo hace nos está diciendo que hay algo mal. Descubre cuáles son las causas:

El instinto y el arenero

Tanto en nuestras casas como en libertad, los gatos esconden sus necesidades: es parte de su instinto de supervivencia, ya que así no dejan un rastro de olor a sus posibles depredadores. En la naturaleza, los gatos acuden a lugares en los que luego pueden rascarse o hacer agujeros, como arenales o zonas de tierra.

Cuando son cachorros aprenden a usar el arenero simplemente dejándoselo al alcance. Las primeras veces son un poco torpes y puede que hagan sus necesidades fuera, pero es algo instintivo: lo aprenden solos. Y además, es algo que les gusta hacer.

Por lo tanto, que un gato use el arenero o no nos está indicando que algo le está pasando. Si el gato es joven o está recién adoptado, nos dice que le está costando adaptarse, pero si el gato es senior quizás tenga alguna enfermedad o dolor subyacente.

Mala situación o mal arenero

Antes de nada, si un gato dejar de usar el arenero debemos preguntarnos cómo es y dónde está situado. El arenero, al igual que el rascador o los comederos, debe estar en una zona tranquila y reservada de la casa pero de fácil acceso. Sin embargo, tampoco puede estar en una zona muy transitada.

El arenero

Por ejemplo, debajo de una mesa en el garaje no es el lugar más cercano y accesible para el gato. Cuando tenga ganas de ir al arenero estará demasiado lejos y quizás no le da tiempo a llegar. De la misma manera, en medio del salón, donde siempre hay movimiento, no tiene intimidad ni tranquilidad y, por lo tanto, tampoco es un buen lugar.

Cada casa es única, pero todas tienen un rincón accesible pero tranquilo: a un lado del sofá, en una esquina del pasillo, o quizás dentro de un cuarto de baño que tenga siempre la puerta abierta.

O quizás el problema no está en la situación del arenero, si no en su forma. El arenero debería tener un tamaño suficientemente grande para que el gato pudiera estirarse dentro: si es más pequeño quizás le agobia. A algunos gatos tampoco les gustan los areneros cubiertos: necesita poder moverse en él sin sentirse atrapado.

Para conseguir que el gato use el arenero, prueba con diferentes tipos de areneros en diferentes lugares. Terminarás encontrando un tamaño adecuado y un lugar cómodo pero tranquilo.

Limpieza

Los areneros, como su nombre indica, deberían tener arena. No deberíamos escatimar con la cantidad de arena que dejamos a la disposición al gato: dentro de su instinto está escarvar y tapar sus necesidades.

Un arenero con poca arena, para un felino, es inútil e irá a cualquier otro lugar. Como guía aproximada, debería poder hacer montañitas de arena de hasta dos dedos de alto. Con menos arena no se sentirá satisfecho.

Cómo recoger heces del gato

La limpieza es fundamental para que el gato use el arenero. A ellos les gusta tener la arena limpia y fresca, por lo que recoger sus deposiciones y cambiarle el sustrato de manera frecuente es muy importante.

Para elegir cuándo cambiarle la arena, debemos fijarnos en qué hace nuestro felino: no se trata de nuestro criterio con la limpieza, sino del suyo. Si considera que está demasiado sucio, evitará pisar ese lugar.

Para que el gato use el arenero no puede haber estrés

Los gatos que sufrén estrés pueden dejar de usar el arenero. Este estrés puede tener su raíz en muchas causas diferentes; dependerá de cada casa individual.

Una mudanza reciente, una ausencia o un nuevo miembro en la familia, así como niños que no dejan descansar a gusto al animal pueden ser grandes fuentes de estrés. Se han dado casos de gatos que dejan de usar el arenero cuando hay obras en la calle o en su casa: el ruido les molesta y les estresa.

También es frecuente que cuando se introduce un nuevo gato en casa, uno de los dos no use el arenero. Debemos tener en cuenta que en el momento de hacer las necesidades los animales se sienten muy vulnerables, y si la relación entre ambos felinos todavía no está asentada, no se sentirán seguros para usarlo.

Cómo enseñar al gato a usar el arenero

Cuando sospeches que tu mascota no usa el arenero por causas de estrés, revisa su día a día para descubrir qué ha cambiado. Si hay obras en la calle, no puedes hacer mucho más que tener paciencia y esperar a que terminen, pero con muchas otras situaciones puedes propiciar que el gato tenga más tranquilidad y posibilidad de estar tranquilo.

Enfermedad o dolor

Los gatos son animales propensos a tener problemas renales, y si no está acudiendo al arenero deberías plantearte si lo hace por problemas de salud. Si además siente alguna clase de dolor o molestia, incluso incontinencia, es esperable que no pueda hacer sus necesidades como antes.

Acude a un veterinario si era costumbre que el gato use el arenero y de un día para otro lo ha abandonado. Puede ser un síntoma de una enfermedad que se está desarrollando y solo un veterinario podrá darle un diagnóstico y un tratamiento adecuado.

En cualquier caso, debemos saber que es instintito para los felinos esconder y tapar sus necesidades. Si nuestra mascota está fallando en este instinto, es porque hay algo que le molesta profundamente. Los gatos no entienden el castigo: debes llegar a la raíz de su malestar y reñirle no solucionará el problema.

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