Conoce al sapo que puede imitar a una serpiente

El mimetismo es una estrategia de defensa que le permite a los animales copiar la apariencia de especies tóxicas o peligrosas. De esta manera, engañan a sus depredadores sin tener que gastar energía para huir.
Conoce al sapo que puede imitar a una serpiente
Cesar Paul Gonzalez Gonzalez

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 09 septiembre, 2022

En la naturaleza, los animales han tenido que desarrollar diferentes estrategias de antidepredación para sobrevivir a sus agresores. Una de las más impresionantes y famosas es el mimetismo, con la que diferentes especies se vuelven imitadoras perfectas para engañar a sus depredadores. Gracias a esta estrategia, incluso un sapo es capaz de imitar a una serpiente.

Los anfibios son unas de las especies más amenazadas en la actualidad, por lo que han tenido que desarrollar diferentes estrategias de supervivencia. Por ejemplo, el sapo congolés (Sclerophrys channingi) ha cambiado su morfología y su apariencia con tal de imitar a una serpiente y espantar a sus depredadores. Sigue leyendo este espacio y descubre más sobre este curioso espécimen.

¿Quién es el sapo congolés?

También conocido como el sapo gigante congoleño, es un anfibio que pertenece a la familia Bufonidae. Se caracteriza por presentar una piel semi-granulosa y un cuerpo de tamaño mediano, el cual alcanza los 14 centímetros de largo. Además, tiene una peculiar cabeza con forma de triángulo que termina en su nariz. Debido a esto, también se observan unos bordes que sobresalen por todo el contorno de su dorso.

Aunque los sapos son conocidos por presentar muchas granulaciones o verrugas a lo largo de su cuerpo, esta especie tiene relativamente pocas. Es más, su dorso resalta justo por la apariencia lisa y su color amarillo-marrón. Sin embargo, el resto de su cuerpo exhibe las granulaciones típicas de este tipo de anfibios.

Sapo del Congo sobre árbol

Hábitat y distribución de la especie

La distribución original de esta especie se restringía al centro y sur de África. No obstante, en la actualidad se han registrado varias poblaciones invasivas en la isla Reunión, Constantia y en la región urbana de Ciudad del Cabo. Debido a que precisan mucho de la humedad, solo se les puede encontrar en los bosques húmedos de dichas zonas.

Alimentación del sapo congolés

El hábitat de este sapo propicia la presencia de muchos invertebrados, por lo que su dieta se basa en el consumo de animales como caracoles, insectos, arañas y poliquetos. A pesar de ello, según un artículo de Herpetology Notes, parece que este tipo de organismos tienen cierta preferencia por comer hormigas y escarabajos.

Comportamiento de la especie

El sapo congolés pasa la mayor parte de su tiempo escondido sobre la hojarasca del bosque. De hecho, solo sale de sus escondites cuando existe suficiente humedad en el ambiente, por lo que es más probable verlo durante las épocas de lluvias. Además, tienden a evadir cualquier contacto con otros animales.

El sapo que es capaz de imitar a una serpiente

Esta especie tiene un comportamiento peculiar que le ayuda a protegerse de sus depredadores, pues se hace pasar por muerta en cuanto detecta peligro. A pesar de que puede parecer poco curioso, esta conducta es suficiente para mantenerlo a salvo en los momentos más críticos.

En el 2019, un artículo publicado por el Journal of Natural History mencionaba por primera vez que este sapo podría estar utilizando también una técnica de mimetismo. Esto significaba que su éxito no solo se debía al comportamiento, sino que su apariencia formaba parte esencial de su estrategia de defensa.

En específico, el sapo congolés es capaz de imitar a la víbora del Gabón (Bitis gabonica), una especie bastante venenosa y peligrosa. Aunque suene extraño, la forma triangular de la cabeza del sapo, su peculiar dorso liso y su coloración, se asemejan mucho a la cabeza del reptil. Por lo tanto, al hacerse el muerto, los depredadores lo confunden con la víbora y huyen del lugar.

Sapo del Congo en comparación con víbora Gibon

No solo es suficiente parecerse a la víbora

La estrategia que utiliza el sapo congolés es conocido como mimetismo batesiano, el cual significa que copia ciertas características físicas de una especie peligrosa para usarlas como defensa. Si bien es cierto que es fundamental imitar la apariencia, también existen otros requisitos que se deben cumplir para que funcione bien el mimetismo. Como por ejemplo:

  • Necesita compartir la misma distribución que la víbora a la que imita. Los animales solo le temen a lo que conocen, por lo que si presenta características de especies que no se distribuyen en la zona, no logrará ocasionar el sentimiento de miedo en sus depredadores.
  • Necesita copiar la postura natural de la víbora. Algunos depredadores se guían mucho por su visión, por lo que el sapo debe imitar también las posturas naturales de la víbora para lograr ahuyentarlos.
  • No debe delatarse con ningún ruido propio del sapo. Aunque el anfibio logre copiar la apariencia del reptil, necesita evitar en lo posible realizar algún sonido propio que lo delate (como croar). De hecho, esta es la razón por la que finge estar muerto, pues así evita cometer estos errores.

Como te puedes dar cuenta, el sapo congolés es una especie increíble y peculiar que engaña a sus depredadores para sobrevivir. A pesar de que este anfibio había sido descubierto mucho tiempo atrás, no se conocía que su apariencia tenía un rol principal en su mecanismo de defensa. Claro está, para los humanos, parece solo un sapo inofensivo, pero para otros animales se asemeja bastante a una temible víbora.

Te podría interesar...
7 tipos de anfibios venenosos
Mis Animales
Leerlo en Mis Animales
7 tipos de anfibios venenosos

Los anfibios venenosos han desarrollado una serie de toxinas letales para protegerse de depredadores. ¿Quieres conocerlos?



  • Telford, N. S., Channing, A. L. A. N., & Measey, J. O. H. N. (2019). Origin of invasive populations of the Guttural Toad (Sclerophrys gutturalis) on Reunion and Mauritius Islands and in Constantia, South Africa.
  • Ofori, B. Y., Mensah, J. B., Anderson, R. S., Quartey, J. K., & Attuquayefio, D. K. (2021). Diet composition of the Common African Toad, Sclerophrys regularis, in human-modified landscape. Herpetology Notes, 14, 1167-1176.
  • Vaughan, E. R., Teshera, M. S., Kusamba, C., Edmonston, T. R., & Greenbaum, E. (2019). A remarkable example of suspected Batesian mimicry of Gaboon Vipers (Reptilia: Viperidae: Bitis gabonica) by Congolese Giant Toads (Amphibia: Bufonidae: Sclerophrys channingi). Journal of Natural History, 53(29-30), 1853-1871.
  • Barej MF, Schmitz A, Menegon M, Hillers A, Hinkel H, Boehme W, Roedel MO. (2011). Dusted off-the African Amietophrynus superciliaris-species complex of giant toads. Zootaxa 2772: 1-32.