Compran perrito y luego lo abandonan por ser "demasiado grande". ¡Qué irresponsables!

Muchas familias deciden incorporar un perrito a sus vidas ignorando la responsabilidad que implica el hacerse cargo de otro ser vivo.
Compran perrito y luego lo abandonan por ser "demasiado grande". ¡Qué irresponsables!

Escrito por Jhoan Adrian

Última actualización: 06 agosto, 2022

Tenemos idealizada la idea de adoptar a un perrito. Creemos que esta criatura se adaptará mágicamente a nuestra vida y nos llenará de felicidad como si de un adorno se tratara.

La realidad es que, en la mayoría de los casos, existe un proceso de adaptación y aprendizaje en la que tanto la familia como el perrito aprenden las reglas de conducta, fortalecen sus vínculos y crean una relación basada en la confianza. Una vez que conoces a tu mascota, sabrás como manejarla, educarla y mantenerla sana.

El problema de romantizar todo el proceso de búsqueda y adopción de un perrito es que terminamos por tomar la decisión impulsivamente dejándonos llevar por nuestras emociones. Esta desinformación puede hacer que terminemos por llevar a casa una criatura a la que no estamos capacitados para cuidar. 

Lamentablemente la mayoría de los casos de abandonos de animales comienzan por una familia que descubrió el no estar preparada para convivir con una mascota. Estas familias prefieren deshacerse de estos animalitos de la forma más rápida e irresponsable: dejarlos a su propia suerte.

Debemos estar conscientes de que cada perrito es un ser vivo que siente y padece las malas decisiones de sus cuidadores. Muchos de ellos terminan siendo condenados a una vida precaria por la falta de empatía de quienes en un principio habían prometido cuidarlos. Así le pasó a un cachorrito que, con tan solo dos meses de edad, fue abandonado por su familia al notar que crecía demasiado.

Jack, el perrito que decepcionó a su familia por crecer

Jack es un cachorro de raza labrador retriever, su familia lo compró cuando apenas tenía dos meses de nacido. La idea era que fuera el compañero del bebé que estaba en camino. Sin embargo, la familia notó que Jack crecía demasiado y muy rápido.

Además, tampoco les gustaba que Jack tuviera una personalidad demasiado inquieta y juguetona, típica de un cachorro de su edad. Así que decidieron dejarlo abandonado en la calle. 

La familia no se había informado sobre la raza que había adquirido y, a los 5 meses de estar con Jack, ya habían tomado la decisión. Por suerte su veterinaria sabía que ya no lo quería y se puso en contacto con una amiga que buscaba un perrito en adopción. Fue así como Gabriela Valdez se puso en contacto con el dueño de Jack, quien accedió a entregárselo de inmediato. 

La familia estaba tan apresurada en dejarlo que incluso se ofrecieron a llevarlo hasta la casa de Gabriela. El pobre Jack iba en un paseo sin saber que no habría retorno. Al marcharse su antigua familia, Jack quedó un poco confundido y cabizbajo.

Siempre seremos alguien para la persona indicada

Gabriela enseguida le hizo saber que lo amaría por siempre. Ahora, luego de 5 años, se han vuelto inseparables. 

Celebran su cumpleaños con tortas, paseos y muchas caricias. Jack atesora un peluche que le regaló Gabriela el día que lo adoptó. Fue como un regalo de consuelo al notar que estaba triste por lo de su antigua familia.

Una historia con un final feliz. Un perrito no viene a cambiarle la vida a ninguna familia, nosotros se la cambiamos a ellos al darles todo el amor que se merecen. Esperamos que este par siga disfrutando de su hermosa amistad.