¿Cómo puede afectar el SIDA a tu gato?

Irene Peláez · 20 marzo, 2015

Los gatos son animales independientes que disfrutan haciendo lo que quieren en cada momento. Esto suele incluir el dar largos paseos fuera de casa, hasta el punto en el que el felino puede tardar días en volver. Estas salidas frecuentes, el marcar el territorio y la necesidad de aparearse, son la causa de que los gatos domésticos tengan relación con los callejeros. Lo que no supondría ningún problema si no fuese porque estos últimos, desarrollan muchas más enfermedades y la posibilidad de una pelea con un gato callejero infectado es muy grande, lo que aumenta las posibilidades de contagio. 

Una de las enfermedades más peligrosas para los gatos y temidas por sus dueños es el SIDA o el Virus de Inmunodeficiencia Felina (FIV). Este virus fue descubierto en 1986 en una colonia de gatos, que tenía una alta prevalencia de infecciones y condiciones generativas. Es una enfermedad que afecta al sistema inmunológico, por lo que deja al gato muy vulnerable frente a otras enfermedades, aunque no siempre ocasiona la muerte.

¿Cómo se transmite el SIDA entre los gatos?

gatos enamorados

La transmisión del SIDA felino, puede ocurrir mediante dos vías, la horizontal o la vertical. La vía horizontal, implica que el contagio se produce a través de fluidos orgánicos como la sangre y la saliva. De estas dos, la saliva es la causa más frecuente, puesto que se transmite a través de mordeduras. Por ello, los machos no castrados son los más propensos a contagiarse porque son los que más se pelean con otros gatos, ya sea por marcar el territorio o por tratar de conseguir a la hembra en celo.

Las edades con mayor posibilidad de contagio son aquellas comprendidas entre los cinco y los diez años y las posibilidades de contagio son mayores en gatos mestizos que en gatos de raza. Al contrario que en la variante de este virus que infecta a los humanos, en los gatos el contacto sexual no parece ser una forma de contagio.

La vía vertical implica que el contagio se produce de madres a hijos, a través de la placenta, el parto o la leche materna.

¿Qué síntomas presenta el gato infectado por el SIDA?

sida en gatos 2

Un gato infectado por el FIV, puede presentar decaimiento, fiebre, vómitos e inapetencia. El problema es que estos son síntomas que también son habituales en otras patologías, por lo que si el felino actúa de manera diferente y no se encuentra bien, lo mejor es llevarlo inmediatamente al veterinario. También hay que tener en cuenta que el gato puede estar infectado y no mostrar ningún síntoma, pero el virus baja las defensas del felino provocando muchos problemas. Bacterias, virus y hongos que se encuentran normalmente en el ambiente y que no afectan a animales sanos, pueden provocar serias infecciones en gatos afectados por el SIDA.

Un gato infectado con el virus del SIDA presenta las siguientes fases:

  • Fase aguda. Puede durar de 4 a 16 semanas y consiste en una alteración en el tracto respiratorio superior y fiebre transitoria.
  • Fase de portador asintomático. El gato no presenta síntomas visibles y puede durar desde unos meses hasta varios años.
  • Fase de linfadenopatía generalizada persistente. El gato presenta anorexia, pérdida de peso, fallos en los linfocitos (sistema inmunológico), fiebre y alteraciones del comportamiento.
  • Fase de complejo asociada al SIDA. La salud del gato se agrava y comienza a padecer diarreas crónicas, estomatitis, adelgazamiento, linfadenopatía e infecciones de carácter bacteriano. La inflamación de las encías, los tejidos periodontales y la lengua son afecciones muy comunes en esta fase.
  • Fase del SIDA. El felino en esta fase, presenta alteraciones oculares, inmunológicas y neurológicas asociadas a la infección vírica.

¿Cómo puedo saber si mi gato tiene SIDA?

Para empezar, cada vez que se lleva a una mascota al veterinario, ya sea por enfermedad o a una revisión, se le hacen una serie de pruebas para descartar posibilidades. Como los síntomas externos de un gato con SIDA son muy parecidos a los de otras patologías, la única forma de saber con seguridad si el gato está infectado es a través de un análisis específico de una muestra de sangre.

Es aconsejable realizar este análisis a gatos que vayan a vivir en un lugar donde haya otros gatos, recién adoptados o enfermos. Si un gato de menos de 6 meses da positivo, debe repetírsele la prueba tras cumplir los 6 meses, para descartar la posibilidad de que sean los anticuerpos maternos los que han dado positivo.

¿Cómo se puede prevenir esta enfermedad?

Dado que no se dispone de vacuna ni cura alguna para esta enfermedad, la prevención es la mejor arma que se tiene para luchar contra ella. Para prevenir el SIDA en los gatos, lo mejor es evitar la convivencia de la mascota con ejemplares no domésticos. También es conveniente esterilizar al gato macho para evitar que se metan en peleas callejeras por conquistar a una hembra.

Para el SIDA no existe tratamiento, pero sí que existe para las enfermedades secundarias que provoca la inmunodeficiencia. Si a un gato infectado por el SIDA se le aplica un tratamiento para fortalecer sus defensas, probablemente se evitarán otras dolencias y mejorará su calidad de vida, aunque tendrá que vivir siempre bajo controles médicos.