¿Cómo proteger los oídos del perro en el verano?

Si nuestra mascota agita mucho la cabeza, como si estuviera tratando de expulsar agua, aunque no se haya mojado ni bañado, o si se queja mucho cuando lo acariciamos en la parte trasera de sus orejas, son señales de que puede padecer una infección en los oídos del perro.

La otitis canina es más frecuente en el verano, momento en el que el calor y la humedad de los baños favorecen que crezcan en el interior del oído los peligrosos microorganismos que la provocan y que hasta pueden causar sordera en el animal.

La protección eficaz

orejas perro

Estas infecciones en los oídos de nuestras mascotas implican la inflamación de su conducto auditivo, un órgano fundamental no solo para su capacidad de escuchaR, sino también para mantener el equilibrio.

Si no se realiza un diagnóstico a tiempo y se impone un tratamiento paliativo, pueden ser enfermedades peligrosas, extenderse hacia la zona interior del oído del animal y provocar la sordera con el tiempo. La otitis es frecuente en verano, no solo por el calor, sino también por la humedad provocada por los baños.

Causas de la otitis

La otitis viene provocada por bacterias y hongos que alcanzan el oído del perro y lo infectan. Como vemos, las altas temperaturas del verano, unidas a la humedad tras los baños, generan las condiciones óptimas para que estos microorganismos puedan crecer y desarrollarse sin control en el interior del oído y producir una infección.

Un exceso de cera en los conductos auditivos del perro es otro de los signos que nos avisan de que nuestro amigo canino tiene una infección de oídos. Por otro lado, también suele producirse un desagradable e intenso olor.

Síntomas en problemas en los oídos del perro

Los más claros son los que se derivan de las molestias y el picor que nuestra mascota siente. Lo veremos sacudir su cabeza y rascarse sus orejas con una frecuencia muy poco normal. También si le acariciamos por detrás de sus orejas emitirá gemidos y quejas por el dolor que le produce la infección a nuestro contacto.

Pautas para prevenir la otitis

Después de cada baño en una piscina, charca natural, playa, o tras la higiene cotidiana, es necesario secar bien los oídos del perro. Como hemos visto, la humedad va a provocar que hongos y bacterias se vayan reproduciendo e infecten los oídos.

En el momento del baño también hay que proteger los oídos del can. Con unos sencillos y prácticos tapones de algodón se bloqueará la entrada de agua.

También las espigas y otro tipo de plantas largas pueden adherirse al pelo del perro y entrar en sus oídos. Para prevenir, es positivo recortar todo lo posible el pelo de nuestra mascota en torno a sus orejas. Además, hay que revisar bien tras los paseos.

Los perros de orejas largas colgantes tienen una mayor propensión a que se produzcan infecciones en sus oídos, entre otras cosas porque el aire tiene una menor circulación. Las precauciones con ellos para evitar el riesgo de otitis tienen que ser máximas.

La limpieza habitual de los oídos del perro

Entre las pautas principales está evitar la limpieza interna del oído mucho más allá de lo que visualmente controlemos, así como el uso de productos específicos para la higiene canina. Los hisopos de algodón pueden ocasionar problemas.

limpiar orejas de mi perro

Si se tiene antecedentes de otitis con la mascota, es muy positivo realizar un examen otoscópico dos veces al año, para evitar el riesgo de recaída.

Hay que saber que el oído tiene un mecanismo de autolimpieza basado en la migración de células epiteliales desde la membrana timpánica, a lo largo del canal auditivo hacia el canal auricular externo. Esta migración de células actúa como elemento de retirada del cerumen, sustancia compuesta por lípidos (grasas), restos celulares y microorganismos que habitan en la zona.

Al inflamarse el oído, este sistema de limpieza natural se ve alterado, lo que lleva a que se acumule el cerumen y se generen las condiciones ambientales más propicias a la producción de estas infecciones. Para evitarlas, hay que detectar lo antes posible la inflamación del oído.

Respecto de los conocidos bastoncillos, hay que utilizarlos solo con los pliegues del papellón del oído, pero no introducirse en el interior, porque solo servirán para empujar el cerumen hacia el interior.

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