¿Cómo procesan los perros las palabras de los humanos?

Eva María Rodríguez · 16 diciembre, 2018
Un nuevo estudio profundiza en los mecanismos cerebrales que utilizan los perros para diferenciar y procesar palabras que les decimos

En muchas ocasiones parece que los perros entienden lo que les decimos. Pero, ¿cómo procesan los perros las palabras que les decimos las personas? Los resultados experimentales de un nuevo estudio sugieren que los perros tienen al menos una representación neural rudimentaria del significado de las palabras que les han enseñado.

El estudio también sugiere que los perros diferencian entre las palabras que han escuchado antes y las que no. Publicado a mediados de octubre de 2018 en la revista Frontiers in Neuroscience, realizado por científicos de la Universidad de Emory (Estados Unidos), es uno de los primeros estudios en utilizar imágenes cerebrales para probar cómo los perros procesan las palabras que se les ha enseñado a asociar con objetos.  

Cómo procesan los perros las palabras

Los investigadores proponen como ejemplo un perro que se agita y se anima, incluso corre hacia una ventana, cuando escucha la palabra ‘ardilla’.  ¿Qué significa esta palabra para el perro? ¿Significa ‘presta atención, algo está sucediendo’?  ¿O es que el perro realmente evoca la imagen de la ardilla en su mente?

Los investigadores explican que muchos dueños de perros piensan que sus perros saben lo que significan algunas palabras, pero realmente no hay mucha evidencia científica que lo respalde. Lo que querían con su estudio era obtener datos de los propios perros, no solo lo que dicen sus propietarios.

En este sentido, los investigadores reconocen que el hecho de que los perros tienen la capacidad de procesar al menos algunos aspectos del lenguaje humano es algo ya sabido, ya que pueden aprender a seguir órdenes verbales. Sin embargo, dado que investigaciones anteriores sugieren que los perros pueden usar otras señales para seguir un comando verbal, como la mirada, los gestos e incluso las expresiones emocionales de sus dueños, era interesante saber hasta qué punto los perros entienden las palabras.

Los investigadores se centraron en las preguntas que rodean los mecanismos cerebrales que utilizan los perros para diferenciar entre palabras, o incluso qué constituye una palabra para un perro.

Estudio de resonancia magnético en perros
Fuente: Twitter.

Cabe destacar que para el estudio ha sido necesario utilizar perros entrenados para ingresar voluntariamente en un escáner funcional de resonancia magnética (IRMf) y permanecer inmóviles durante el escaneo, sin restricción ni sedación.

Estudio de resonancia magnético en perros

Para este estudio se entrenaron 12 perros de diferentes razas para recuperar dos objetos diferentes, basados ​​en los nombres de los objetos. El par de objetos de cada perro consistía en uno con una textura suave, como un animal de peluche, y otro en una textura diferente, como el caucho, para facilitar la discriminación.

El entrenamiento consistió en instruir a los perros para que buscaran uno de los objetos y luego recompensarlos con comida o alabanza.  El entrenamiento se consideró completo cuando un perro demostró que podía discriminar entre los dos objetos al obtener constantemente el que solicitó el dueño cuando se le presentaron ambos objetos.

Durante un experimento, el perro entrenado se tumbaba en el escáner fMRI mientras su dueño estaba parado directamente frente a él, en la apertura de la máquina, y decía los nombres de los juguetes del perro a intervalos establecidos. Luego le mostraba al perro los juguetes correspondientes. Como control, el propietario pronunciaba palabras absurdas y luego mostraba objetos nuevos, como un sombrero o una muñeca.

Los resultados mostraron una mayor activación en las regiones auditivas del cerebro a las palabras inventadas en relación con las palabras entrenadas.

Los investigadores reconocen que esperaban ver que los perros discriminan entre las palabras que sabían y las que no. Sin embargo, se muestran sorprendidos al ver que el resultado fue opuesto al de la investigación en humanos; es decir, que las personas suelen mostrar una mayor activación neuronal para palabras conocidas que para palabras nuevas.

Cómo procesan los perros las palabras de los humanos

Los investigadores plantean la hipótesis de que los perros pueden mostrar una mayor activación neuronal a una palabra nueva porque sienten que sus dueños quieren que entiendan lo que están diciendo y están tratando de hacerlo. «En última instancia, los perros quieren complacer a sus dueños y quizás también recibir elogios o comida», dicen los investigadores.

Los perros reaccionan a las palabras

La mitad de los perros del experimento mostraron una mayor activación de las palabras novedosas en su corteza parietotemporal, un área del cerebro que los investigadores creen que puede ser análoga al giro angular en los humanos, donde se procesan las diferencias léxicas.

Sin embargo, la otra mitad de los perros mostró una mayor actividad con palabras nuevas en otras regiones del cerebro, incluidas las otras partes de la corteza temporal izquierda y la amígdala, el núcleo caudado y el tálamo.

Estas diferencias pueden estar relacionadas con una limitación del estudio: el rango variable en razas y tamaños de los perros, así como las posibles variaciones en sus capacidades cognitivas. En este sentido, los investigadores reconocen que la variedad de formas y tamaños de los cerebros de los perros en todas las razas es un reto importante en el mapeo de los procesos cognitivos del cerebro canino .

En relación a esto, los investigadores dicen que los perros pueden tener capacidades y motivaciones diferentes para aprender y comprender palabras humanas, pero… «parecen tener una representación neuronal del significado de las palabras que se les enseñó, más allá de una respuesta pavloviana de bajo nivel».

Esto no significa que las palabras habladas sean la forma más efectiva para que un propietario se comunique con un perro. De hecho, otra investigación anterior realizada por el mismo equipo mostró que el sistema de recompensa neuronal de los perros está más en sintonía con las señales visuales y olfativas que con las verbales.