Bronquitis felina

Antonia Tapia · 15 mayo, 2015

La bronquitis felina o asma bronquial es una enfermedad que consiste en la inflamación de las vías respiratorias. Estas ramas, llamadas bronquios y bronquiolos, permiten el transporte de aire dentro y fuera de los alvéolos. La inflamación dentro de las vías respiratorias se traduce en secreciones excesivas. El resultado final es un deterioro de la capacidad para llevar oxígeno a los alvéolos y así llevarlo al resto del cuerpo. A veces, también implica la inflamación de la tráquea.

Esta enfermedad puede darse de manera repentina, conocida como aguda, o puede aparecer muy lentamente, lo que se llama bronquitis crónica. En este post te contamos en qué consiste esta enfermedad que suele afectar a los gatos.

Síntomas

gato enfermo

La bronquitis puede ser aguda y asociada a cambios reversibles en la estructura de las vías respiratorias, o crónica, que dura entre dos y tres meses, y puede dar lugar a cambios permanentes e irreversibles en las vías respiratorias. Bronquitis y asma pueden ocurrir al mismo tiempo y dañar significativamente a tu mascota.

La bronquitis crónica puede ser causada por infecciones bacterianas, trastornos de hipersensibilidad, parásitos, o inhalación crónica de irritantes de las vías respiratorias.

Los gatos que padecen  bronquitis felina suelen toser. Suele ser tos seca y a veces se puede confundir con  náuseas, intentos de vómitos o  expulsión de las bolas de pelo. Puede convertirse progresivamente en húmeda.

Los gatos con bronquitis tienden a encorvarse hacia abajo y estirar sus cuellos cuando tosen. Los episodios de tos extremos a menudo se asocian con náuseas, vómitos y estornudos.

Otros síntomas de la bronquitis felina son:

  • producción de saliva espumosa
  • letargo
  • estornudos
  • disminución del nivel de actividad
  • nariz que moquea
  • falta de apetito
  • pérdida de peso
  • fiebre
  • ojos llorosos
  • intolerancia al ejercicio
  •  dificultades para respirar

La bronquitis se ha diagnosticado en todas las razas de gatos. Sin embargo, los gatos siameses parecen ser más propensos a desarrollar este trastorno que otras razas. Las hembras tienen mayor tendencia a contraerla. Cualquier signo de dificultad respiratoria en los gatos siempre debe ser tomado en serio y debemos llevarlos a un veterinario para un examen físico completo.

Es recomendable que el propietario siempre tenga un buen registro de cuándo comienza la tos, la frecuencia con que se produce y cualquier otro cambio en el comportamiento de la mascota. Esta información será de gran ayuda para el veterinario.

Opciones de tratamiento para gatos con bronquitis

gato enfermo 2

Para diagnosticar la bronquitis felina se realiza una radiografía de tórax. También puede ser recomendado un lavado broncoalveolar (BAL). Requiere anestesia, así que si la condición del paciente es crítica, puede que no sea posible llevar a cabo este procedimiento, debido a un mayor riesgo de muerte.

Una vez se hayan realizado las pruebas se envían muestras a un laboratorio para determinar qué es lo que se está produciendo los cambios celulares en los pulmones.

Cualquier problema de respiración en los gatos deberán tratarse inmediatamente. Los gatos no suelen jadear o tener tos, por lo que esos trastornos respiratorios deben ser evaluados de inmediato por un veterinario.

Los propietarios de gatos con tos u otras anomalías respiratorias deberán tomar medidas para reducir las causas del estrés en el entorno del gato. El minino debe tener un ambiente tranquilo, fresco, cómodo y seguro, con un excelente apoyo nutricional y oxígeno suplementario si fuera necesario.

Los gatos que tienen bronquitis causada por una infección viral se pueden curar por sí solos en un plazo de 7 a 14 días. Los antibióticos son muy eficaces para el tratamiento de gatos con bronquitis causada por organismos bacterianos.

Los gatos con infecciones respiratorias parasitarias necesitarán tratamientos individualizados. Cuando la bronquitis está causada por asma felina crónica, se deberá prestar mayor atención. El asma deberá ser tratada con medicamentos antiinflamatorios o esteroides. Por desgracia, la bronquitis felina puede ser mortal si no recibe tratamiento.

La tos continua puede dañar permanentemente el revestimiento de las vías respiratorias de los gatos, y si se agrava interfiere con la capacidad de alimentarse. Con el tiempo, la bronquitis puede dañar el sistema inmune de los felinos y predisponer al animal a la contracción de infecciones bacterianas y virales en su sensible tracto respiratorio. Por eso, si notas que tu pequeño amigo tiene algunos de los síntomas que describimos, no dejes de llevarlo al veterinario.