Braco de San Germain

Miguel Rodríguez · 24 noviembre, 2017
Un cazador para la familia

El braco de San Germain es una raza histórica, y es que sus antecesores ya aparecían en la época de Luis XV, y era elegido como el perro idóneo para la caza y compañía. Hoy te queremos detalles de este curioso ejemplar.

Braco de San Germain

El braco de San Germain aparece en el siglo XIX como una raza mezclada entre los bracos ingleses y franceses. En siglos pasados, sus antepasados habían acompañado a los monarcas franceses y a otros miembros de la alta sociedad francesa. Se cree que son los perros que aparecen en las pinturas de Luis XV.

Son perros originarios de la región de Saint Germain en Laye, de Francia. Además, poseen excelentes cualidades como cazadores, acompañado de un temperamento muy dócil. Alcanza su fama a mediados del siglo XIX, cuando la raza empieza a aparecer en shows de muestras por toda Francia.

Así siguió el auge de la raza hasta 1915, cuando los diferentes grupos y asociaciones de Europa comienzan a registrar las características de la raza. La raza ha perdido ligeramente esa función de cazador a cambio de ser más ambivalente, en beneficio de ser mejor animal de compañía.

Aspectos físicos

Son perros de un tamaño mediano a grande, complexión robusta y atlética; así como enérgicos y adaptables a todo tipo de situación y terreno. A continuación, más características:

  • Miden unos 54 o 64 centímetros de altura, pesando aproximadamente 19 a 26 kilogramos.
  • Tienen una cabeza grande muy paralela entre sí, por lo que presenta los mismos aspectos de otros bracos.
  • Su hocico tiene la misma longitud de su cráneo, y termina en una nariz ancha de color rosado, mientras que los labios superiores cubren los inferiores con facilidad sin presentar manchas negras. Además, aunque la boca es muy fuerte con dientes macizos, poseen una mordida bastante ligera.
  • Sus ojos son medianos y de color dorado, lo que compone una mirada ligera y agradable para la vista. Por su parte, las orejas se presentan al nivel del ojos y, como los otros bracos, se dejan caer.
  • Su cuerpo es robusto y musculoso, y da entrada a un pecho muy definido con un esternón un poco sobresalido. Cuando está en reposo, se aprecia toda la musculatura del animal.
  • La cola es larga empezando bastante gruesa y terminando en punta.

Cabe señalar que también poseen una estructura ósea robusta, lo que les hace idóneos para los trabajos que este perro realiza; ello junto a unas extremidades largas y fuertes.

En cuanto a su forma de andar, el braco de San Germain presenta un trote, ligero, elegante y sostenido pese a fuerte físico. Cuando caza, el galope es muy enérgico y constante, y se adapta a todo el terreno que encuentra sin problemas.

Además, son perros de pelaje corto, pero no muy fino, de color blanco con manchas anaranjadas. Usualmente son las orejas y las costillas las que presentan el color naranja.

Temperamento

Son perros bastante amigables, pese a estar diseñados para la caza. También son obedientes y afectuosos con sus amos, aunque tímidos con los desconocidos. No requieren una gran carga de entrenamiento, aunque tampoco ínfima, gracias a su gran inteligencia.

En cuanto a su comportamiento en la vida familiar, el braco de San Germain es apropiado siempre y cuando se le proporcionen los cuidados necesarios para mantener su condición física. Son las familias rurales a las que se les recomienda tener un perro de esta raza.

Como son muy inteligentes, poseen grandes habilidades sociales para relacionarse con otros canes y humanos, si bien es ideal para salir a trotar en día soleados, o para caminar una tarde por el parque o las llanuras sin mucho ajetreo.

Salud, cuidado y enfermedades

El braco de San Germain es una raza bastante resistente a muchas enfermedades comunes en canes. Sin embargo, puede llegar a sufrir algunas molestias bastante graves si no son cuidadas a tiempo, como la displasia de cadera y otros problemas articulares.

Se deben limpiar las comisuras de la piel, orejas y otros sitios delicados del animal para evitar la acumulación de humedad y la proliferación de hongos dañinos al animal. Un cepillado suave a la semana es suficiente para remover los pelos muertos de su pelaje.

Como es un perro de campo, se debe prestar atención a la posible aparición de parásitos como garrapatas, y a otros elementos que puedan estar afectando al animal como las astillas y rocas incrustadas en las almohadillas de las patas del perro.

Fuente de la imagen principal: Pleple2000