¿Cómo ayudar a tu gato a adelgazar?

La enfermedad más extendida entre los gatos domésticos es, con mucha diferencia, la obesidad. Existen muchas otras enfermedades asociadas a la obesidad, por lo que si queremos tener un gato longevo y sano, tenemos que empezar por controlar su peso. La vida sedentaria de los gatos caseros les predispone a subir de peso, así que queremos aconsejarte para ayudar a tu gato a adelgazar.

Ayudar a tu gato a adelgazar

Quizás no sabemos si nuestro gato está en su peso o lo supera por mucho. Para decidir si un animal está obeso o no, deberemos contar siempre con el criterio de un veterinario, quien sabe qué peso será el ideal para tu gato dependiendo de su raza, su tamaño y su edad. No debemos aventurarnos a poner a nuestro gato a dieta sin saber si la necesita, o durante cuánto tiempo la necesita.

Si el veterinario nos comunica que, efectivamente, nuestro gato pertenece a esa mayoría doméstica que tiene sobrepeso, disponemos de multitud de opciones para ayudarle. Probablemente debamos cambiar su alimentación, pero también deberemos ayudarle a hacer ejercicio. De la misma manera que en humanos, alcanzar el peso ideal es una meta a la que se llega por varios caminos diferentes.

Gato obeso tumbado

Consulta a tu veterinario

Antes de empezar a planificar la dieta de nuestro gato, debemos hacer una consulta al veterinario, gracias a la que sabremos si nuestro felino está obeso como consecuencia de otra enfermedad o por culpa de la vida sedentaria. Si tu gato sufre hipotiroidismo, por ejemplo, no servirá de nada cambiarle su pienso a uno light, pues incluso podrías hacerle empeorar en cuanto a su obesidad.

Cambios en la alimentación

La vida sedentaria y una dieta demasiado grasa pueden ser la causa de que tu gato esté demasiado gordo, así que cambiar la alimentación de tu gato será necesario para que pueda empezar a perder peso. Hay piensos light y especiales para gatos con sobrepeso, aunque disponemos de otras alternativas.

A continuación, investiga los ingredientes del pienso del que normalmente se alimenta el gato; si es un pienso de baja calidad contendrá cereales, aceites y grasas que le estarán perjudicando. Antes de cambiarle el pienso por uno light, puedes buscar otro pienso de mejor calidad, sin aceites, grasas y más contenido en carne o pescado puro.

De hecho, la comida natural –o dieta BARF– baja en grasas puede ayudarle. Cocinando para él tendrás la certeza de estar dándole solo alimentos de calidad y bajos en grasas.

Por otra parte, vigila el tamaño de las raciones que le proporcionas, y es que de poco sirve darle un pienso light o comida natural si se sigue excediendo en las cantidades que ingiere. En los envases de comida se suele especificar el tamaño de las raciones diarias, así que ayúdate de ese cálculo. Divide, además, esta ración diaria en varias más pequeñas, pues es preferible darle cuatro raciones pequeñas que una grande.

Dónde alimentar también es clave

Puedes ayudar a tu gato a adelgazar cambiando la manera en la que le das la comida. Ya que tendrás que provocarle para hacer algo de ejercicio, cambia de lugar sus comederos: ponlos encima de una mesa, por ejemplo. Así tu gato tendrá que vencer a la pereza, y subirá y bajará de la mesa varias veces al día para ir a comer. Este ejercicio será valioso para tu minino.

Haz ejercicio

Al igual que en los humanos, la obesidad no se vence únicamente con dieta. Hacer ejercicio es fundamental para cualquier animal, pero sobre todo para aquellos que necesitan bajar de peso.

Entonces, ayuda a tu felino a hacer ejercicio jugando con él, que con un par de juegos de cinco minutos cada uno al día es suficiente para empezar. Hazle perseguir una pluma, un ratoncito de peluche o un insecto de goma; los gatos adoran cazar y necesitan poner en marcha todo su cuerpo para conseguirlo.

Además, puedes disponer la casa de manera que él solo haga ejercicio el resto del día. Sabemos que a los gatos les gustan las alturas, así que ponerle un rascador grande al que pueda trepar le ayudará; subir y bajar del rascador también es ejercicio físico. Algunas familias crean escalones con estantes por la pared y pasarelas para que sus gatos se pasen el día subiendo y bajando.

Gato jugando
Fuente: yoppy

Ten cuidado con el ejercicio que le obligas a hacer a tu gato, pues en animales con mucho sobrepeso al principio pueden resentirse de sus articulaciones. Sé empático con tu gato y entiende que no está en forma, o que pueden dolerle las rodillas y los codos de soportar su propio peso.

Por ello es importante, que antes de nada, acudas a un veterinario. Él podrá orientarte sobre qué clase de ejercicio puede hacer tu gato para no causarle más dolor.

Mitos sobre la esterilización

Hay mitos que dicen que la esterilización hace que aumenten de peso, sin embargo, esto es solo cierto a medias. Las estadísticas revelan que el 41% de los gatos con sobrepeso están esterilizados, frente al 60% de los gatos domésticos. Es decir, menos de la mitad de los felinos esterilizados están gordos, y hay considerablemente más gatos caseros con sobrepeso que gatos esterilizados gordos.

La esterilización, eso sí, puede bajar el ritmo metabólico de un gato y predisponerlo a ser más perezoso o estar menos activo. Sin embargo, esto depende de cada felino, pues muchísimos mininos se mantienen en su peso después de ser esterilizados.

En cualquier caso, si tu gato esterilizado está obeso, no te resignes. Es más probable que su exceso de peso se deba a una vida sedentaria que a la esterilización.

Finalmente, mantener un peso ideal no es necesario por estética, sino por salud. Un felino obeso está predispuesto a muchas otras enfermedades y acorta visiblemente la vida de nuestras mascotas, mientras que un minino sano necesita ser un gato en su línea. Así, es necesario ayudar a tu mascota a adelgazar antes de que tenga otras complicaciones de salud.

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