Alguien, No Algo

Actualmente se están gestando múltiples estudios que buscan entender la vida animal, tanto su composición física como su estructura emocional. En un esfuerzo para concienciar sobre los animales de granja como seres sensibles el proyecto Someone, not something (Alguien, no algo), ha estado haciendo importantes descubrimientos. Les contamos de qué se trata el proyecto.

Este proyecto corresponde al último esfuerzo de Farm Sanctuary para introducir a la gente a que los animales de granja son seres sensibles.

De acuerdo con ellos los humanos vemos a nuestros perros y gatos como miembros de nuestras familias, pero la mayoría de las personas no ven los animales de granja de esa manera.

¿Por qué es este proyecto diferente de otros programas?

En Farm Sanctuary, se hace un excelente trabajo para contar la historia desde la perspectiva del animal de granja, tratando de cerrar esa brecha que la mayoría de la gente tiene en la comprensión y la empatía con los animales de granja.

Lo anterior es el resultado del hecho de que rara vez tienen la oportunidad de interactuar con ellos en su vida cotidiana. Este proyecto agregará respaldo científico a las historias cotidianas, centrándose en la ciencia de los animales de granja, en áreas como el ‘comportamiento, la cognición y la emoción – por ejemplo, los estudios que demuestran que los cerdos pueden jugar a los videojuegos con más eficacia que los primates, los pollos son expertos en navegar laberintos o que las ovejas pueden recordarse unas a otras durante años.

niña y gallinas

¿Por qué es importante esta información?

Estudios recientes sobre el trastorno de estrés postraumático (TEPT) en los chimpancés han sido fundamentales para conseguir más derechos para ellos;  “los acontecimientos recientes, impulsados por la ciencia emergente, han dado lugar a la finalización de facto de la experimentación con el chimpancé en los Estados Unidos.”

Del mismo modo, los estudios recientes de los cetáceos (es decir, ballenas, delfines, etc) condujo a una declaración de los derechos para este grupo de animales. No hay razón por la cual la etología no pueda hacer lo mismo para los animales de granja, que son individuos complejos y más parecidos a nosotros de lo que nos imaginamos.

¿Por no es suficiente el simple respeto por la vida?

La razón más importante para no comer un pollo o un cerdo es el simple hecho de que los animales son criaturas que tienen la capacidad de sentir dolor y sufrirmiento. Esa es una realidad biológica de menor orden que es básicamente la misma, fisiológicamente, para todos los mamíferos, aves y peces. Ellos son alguien, no algo.

Pero para muchas personas, ese argumento no es suficiente. El 97 por ciento de los estadounidenses están de acuerdo que los animales deben ser protegidos de los abusos, y una cuarta parte piensa que los animales deben tener los mismos derechos que los seres humanos. Sin embargo, la gran mayoría de la gente come animales. ¿Por qué?

Lo anterior posiblemente se deba a falta de empatía con los animales de granja, pues en la mayoría de casos las personas no comparten con ellos como lo harían con los perros y gatos, mascotas que la mayoría de los estadounidenses nunca comería.

¿Es posible hacer conciencia frente a este fenómeno? Son alguien, no algo

animales de granja

Cuando se le dice a la gente que los pollos aprenden de ver a otros pollos en la televisión, que el pescado puede aprender a escapar de una red y recordar lo que han aprendido durante años, y que, en general, los animales de granja tienen experiencias similares a los humanos cuando resuelven un problema – y que todos estos seres son capaces de experimentar el miedo, el dolor y la angustia psicológica – puede lograrse un poco de empatía.

De modo que el proyecto lo que busca es proveer de un piso científico que demuestre la individualidad de los animales, para que las personas los empiecen a ver como seres que son dignos de respeto – como alguien, no algo.

Categorías: Otras mascotas Etiquetas:
Te puede gustar