Un alce blanco aparece muerto en Canadá

23 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Dar muerte a un animal blanco en Canadá está totalmente prohibido. A pesar de ello, los cazadores furtivos siguen matando a estos majestuosos seres.

En noviembre del 2020 se ha hecho eco de la siguiente noticia: un alce blanco, considerado sagrado por la población indígena de Canadá, aparece muerto con varios disparos. A pesar de la total prohibición para matar ejemplares de esta especie con este infrecuente pelaje —por lo que significan para las gentes locales—, alguien lo ha asesinado.

Estos hechos han entristecido al pueblo canadiense, que no se explica cómo alguien ha podido matar a tan majestuoso animal. Los cuerpos de dos hembras —solo una blanca— aparecieron completos, incluidas las cabezas, junto a una carretera secundaria remota. Ahora, los ciudadanos piden justicia y se ha comenzado una búsqueda de los culpables.

¿Quién mató al alce blanco que aparece muerto en Canadá?

Al sur de Ontario, en la pequeña región de Flying Post —cerca del pueblo de Timmins—, aparecieron hace unos días los cuerpos de dos alces hembras, uno de ellos de pelaje blanco. Nadie sabe quién pudo cometer el crimen a pesar de las múltiples señales que indican la prohibición de cazar alces blancos.

El terrible hecho ha enfurecido tanto a los lugareños que un hombre de las Naciones Originarias —organización gubernamental de los pueblos indígenas de Canadá— ha ofrecido una recompensa a quien crea que pueda dar alguna información sobre los posibles cazadores del alce blanco.

Troy Woodhouse, un miembro de la comunidad de Flying Post, está trabajando duro junto a los funcionarios de vida silvestre de Canadá, grupos activistas por los derechos de los animales y una empresa de perforación que simpatiza con la causa para reunir dinero y ofrecerlo como recompensa a quien dé información sobre los asesinos.

Además, Woodhouse ha lanzado una campaña GoFundMe para poder aumentar aún más la recompensa. Este mismo señor, que aún no se explica cómo alguien ha podido matar al alce blanco, cree incluso que ha podido ser un error.

Puede que un cazador con licencia estuviera cazando al alce hembra de coloración normal y, por desgracia, el alce blanco se cruzara en la trayectoria de las balas. Si fuera así y el culpable hablara, Woodhouse lo ayudaría para que el pueblo lo perdonase y la justicia no lo multara.

Por otro lado, el jefe del Flying Post First Nation, Murray Ray, ha declarado al periódico The Guardian la siguiente sentencia:

«Si tienes una licencia para disparar a un alce, puedes disparar a otro. Deja a los blancos en paz». 

Sea como fuere, los pueblos indígenas no van a dejar de buscar a los culpables y de intentar que la leyes se endurezcan para todos aquellos que matan animales, más aún para los que asesinan a los especímenes sagrados, como son el alce blanco, el bisonte o el cuervo del mismo color —e incluso a los osos pardos—.

Un alce blanco aparece muerto en Canadá.

Otras muertes de alces blancos

Por desgracia, la caza de alces blancos no es un hecho aislado. En el año 2013, se detuvieron a tres cazadores en el área de Nueva Escocia. Los implicados habían cazado un ejemplar de alce blanco y se habían quedado con su piel y cabeza como trofeos.

El pueblo Mi’kmaq acusó a los cazadores que, finalmente, pidieron disculpas y devolvieron la piel al pueblo, pero no la cabeza. La tribu utilizó la piel para realizar una ceremonia de duelo que duró varios días para disculparse con el alce sagrado.

La importancia de los animales blancos para las tribus indígenas

El alce blanco no es un animal albino. Su pelaje claro se debe a la presencia de un gen recesivo en su genoma que hace que los animales carezcan de melanina en el pelo, aunque sí que la presentan en otras partes del cuerpo. Además, estos ejemplares no padecen las enfermedades genéticas que suelen tener los animales albinos.

En general, todos los animales blancos son muy respetados por las tribus indígenas de Canadá. Según sus creencias, estos seres podrían ser sus propios ancestros reencarnados en el cuerpo de otra especie. Tal y como indica su cultura, estos animales están ahí para protegerlos a ellos y a su tierra.

Durante más de 500 años, los pueblos aborígenes canadienses han tratado de explicar a las personas no nativas la importancia de estos animales para su comunidad, así como la necesidad de protegerlos. 

Un alce con un diseño místico.

En la actualidad se desconoce el número exacto de ejemplares blancos de alce. Solo se sabe que son realmente extraños y su presencia en los bosques cada vez es más escasa. Por todos estos motivos, la caza del alce blanco en la región ha supuesto una verdadera tragedia para sus habitantes.