Acumulación compulsiva de los animales

Virginia Duque Mirón · 7 julio, 2018
También conocida como síndrome de Noé, esta práctica está basada en el trastorno psicológico del dueño, quien 'adopta' muchísimas mascotas que luego no puede atender

La acumulación compulsiva de los animales es un desorden psiquiátrico que trata de reunir mascotas en casa para luego no darle los cuidados mínimos necesarios. Hoy te hablamos más a fondo de este trastorno.

Cómo determinar que estamos ante acumulación compulsiva de los animales

Como en muchos trastornos, la acumulación compulsiva de los animales se identifica por varias fases. Estas son:

  • Número de animales. No hablamos de tener tres o cuatro mascotas, sino de recoger mascotas de manera compulsiva y desmesurada. Uno de los casos más conocidos de este desorden se encuentra en Estados Unidos y cuenta con más de 550 animales en una sola vivienda.
  • Incapacidad de cuidar de ellos. La acumulación compulsiva de los animales se caracteriza por no disponer de medios ni de responsabilidad para alimentar y cuidar de forma básica a los animales que se han adquirido, bien sea recogiéndolos en la calle o adoptándolos. La mala higiene en la vivienda es una señal inequívoca de que la persona padece este trastorno.
  • Negación del problema. Ninguna persona que esté realizando la acumulación compulsiva de los animales reconocerá que tiene un problema, sino que intentará disfrazarlo con su amor por los animales. Es más, en lugar de pensar que no están cuidando bien de los animales, afirman que los están ayudando, pues antes estaban en la calle y ahora tienen un techo en el que estar gracias a ellos.
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Qué tipos de personas practican la acumulación compulsiva de los animales

Las personas que sufren este síndrome son normalmente personas que se sienten solas o rechazadas y buscan la alegría ayudando a otros. Especialmente se da en personas mayores que no tienen familia ni amigos.

En otras ocasiones, tienen que ver con personas con trastornos obsesivos o problemas psicóticos que algunas veces pueden formar parte de un cuadro depresivo. Dicen que ayudar a otros hace sentirse mejor a uno mismo, y los individuos que sufren este trastorno creen realmente que ayudan a los animales.

Aunque creamos que estos pueden ser casos aislados, en Estados Unidos ,por ejemplo, se rescataron más de 2 000 ejemplares de animales que estaban en estas condiciones.

Similitudes con el síndrome de Diógenes

El síndrome de Diógenes tiene que ver con la acumulación de basura y de objetos que no sirven para nada, mientras que el de Noé acumula animales. En ocasiones, ambos trastornos pueden darse a la vez en una misma persona.

Curiosamente, la acumulación compulsiva de los animales está menos estudiada y menos aceptada que el de Diógenes, por lo que no hay mucha información ni directrices para solucionarlo.

No obstante, en la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de España fueron pioneros en el examen de este desorden psicológico, cuando comenzaron a investigar en el año 2011. La finalidad de este estudio es llegar a encontrar soluciones que ayuden no solo a las personas afectadas, sino también a los animales que son víctimas de este mal.

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Para el año 2012 realizaron un estudio en el que analizaron a 1218 mascotas y 24 casos de personas con este síndrome. Concluyeron que esta forma de acumulación de animales era una forma de abuso animal y tenencia irresponsable de animales y que, por tanto, se debía tratar como tal y emprender acciones, ya fueran legales o de otro tipo, que aportaran soluciones definitivas.

Problemas para la salud pública

Una consecuencia que saltó como una alarma de este síndrome fue el peligro que podía suponer para la salud publica. Por ejemplo, la poca salubridad que hay en las casas que amontonan animales pueden producir malos olores provocados por las heces y la orina, que molestarán a los vecinos y las personas que caminen por ahí.

Se pueden transmitir enfermedades, propagar plagas, estropear conductos de agua o electricidad, así como causar enfermedades respiratorias a los de alrededor.

Desgraciadamente, este síndrome es una causa más de las carencias afectivas que muchas personas en el mundo sufren, y que buscan formas de llenar este vacío, lo cual una vez que lo han hecho –recogiendo animales– ya olvidan todo lo demás, como las necesidades básicas de estos.

La acumulación compulsiva de los animales es una forma de maltrato animal más contra la que todos debemos luchar. Si conoces algún caso en tu comunidad, ¡denuncia!