A solo 5 minutos de su eutanasia, perrito que gozaba de buena salud fue salvado

Robin es un perrito que estuvo a punto de ser sacrificado, pero a solo cinco minutos de morir, unos rescatistas salvaron su vida.

Última actualización: 03 enero, 2022

Algunos refugios son conocidos como lugares “para matar” porque ante la cantidad de animales que reciben y los pocos hogares dispuestos a adoptar, terminan aplicando la eutanasia a mascotas sanas, como es el caso del perrito que protagoniza esta historia de fe y esperanza.

No es un tema fácil de tratar, pero es una cruel realidad. Por ello, es importante tomar conciencia y, ante una inminente incapacidad para sostener a los peludos, hay que elegir refugios que no sigan esta práctica. La idea es que si tú no pudiste brindar un hogar para toda la vida, no niegues una segunda oportunidad.

Robin estaba herido, pero no necesitaba la eutanasia

Robin es un perrito que fue encontrado abandonado y herido. El refugio que lo encontró lo colocó inmediatamente en la lista de eutanasia. Allí consideraron que el can no merecía la oportunidad de encontrar un hogar que le brindara el amor que hasta el momento le había sido ajeno.

La herida que el can tenía en una de sus patas le impedía caminar bien, pero no era lo suficientemente grave para tener que dormirlo. El plan era sedarlo junto a los peludos con los que fue rescatado para luego darles una dosis mortal que acabar “el problema”. No obstante, su vida cambiar a solo cinco minutos de su infortunada cita con la muerte.

Los rescatistas hicieron un grito de salvación

El perrito ya estaba sedado cuando sus rescatistas irrumpieron en el salón en donde lo tenían y salvaron su vida. Increíblemente, faltaban solamente cinco minutos para que se concluyera su sacrificio cuando estos héroes aparecieron.

Una vez se detuvo este cruel acto, Robin fue trasladado a VetRanch en donde los veterinarios los revisaron e hicieron un descubrimiento aterrador. El can no tenía ninguna condición que pusiera su vida en riesgo, ni un hueso roto o enfermedad de base. Su pierna no estaba rota como se quería hacer creer, solo estaba algo magullada y ese era el motivo de la cojera.

Pese al abandono, Robin amaba los abrazos

Además de descubrir que Robin no tenía nada grave y no merecía la eutanasia, los veterinarios descubrieron que amaba los abrazos y que era un perrito adorable. El personal médico del centro veterinario se enamoró de su personalidad, siempre dulce y agradecido. Esto hizo aún más increíble el hecho de que fuera a ser sacrificado.

De hecho, el can se encariñó tanto con la profesional que lo trató que no paraba de abrazarla. Pronto se hizo famoso por dar los abrazos más desinteresados y honestos, cargados de gratitud por seguir con vida. Así quedó reseñado en un video que se difundió en las redes sociales en el que se contaba su historia.

Al respecto, una de las rescatistas dijo que “es duro pensar que estuvimos a punto de matar innecesariamente a un ser tan amigable y tierno como Robin”.

El perrito que iba a ser sometido a la eutanasia encontró un hogar

El perrito al que le salvaron la vida a tan solo cinco minutos de recibir la eutanasia encontró un hogar. Un mes después de ser rescatado del abandono y la muerte, encontró una familia dispuesta a darle amor y recibir sus abrazos. Junto a su nueva madre, es completamente feliz. “Tengan la seguridad de que Robin está siendo mimado adecuadamente”, dijo su adoptante.

Las personas tienes que saber que la eutanasia es el último refugio ante una grave enfermedad o sufrimiento inminente de una mascota. En la actualidad, hay tratamientos, medicinas y apoyo veterinario para lograr salvar la vida de tus mascotas. Ahora bien, no hay justificación alguna para sacrificar animales rescatados de la calle y en óptimas condiciones de salud, no es justo recuperarlos del abandono para darles ese cruel final.

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