7 consejos a la hora de atender el parto de tu gata

Yamila · 29 enero, 2019
Al momento de asistir el parto de tu gata, has de evitar el contacto físico con los cachorros y asegurarte de que la madre expulsa todas las placentas para evitar una posible intoxicación

Si bien las mascotas no necesitan ayuda para traer al mundo a sus crías, nosotros como dueños podemos estar a su lado para su asistencia en caso de ser requerido. En el siguiente artículo te daremos algunos consejos para atender el parto de tu gata.

Cómo atender el parto de tu gata: consejos

Una vez que hayas detectado que tu gata está preñada, y la hayas llevado al veterinario para asegurarte de que todo está perfecto, es momento de prepararte para el instante del parto.

Sin duda, es una etapa muy bonita para tu mascota y para ti, de gran responsabilidad. Muchos dueños cometen el error de entrometerse en el parto de la gata y terminar lastimados por sus arañazos o causando problemas en los cachorros o la madre.

Por eso, si quieres ser útil durante el parto de tu gata, es necesario que prestes atención a los siguientes consejos:

1. Prepara un lugar perfecto para el parto

El veterinario te habrá dicho en qué fecha aproximada nacerán los gatitos, por lo que unos días antes ya debes disponer de un sitio cómodo, tranquilo y agradable para la madre. Puedes poner mantas, cojines o incluso paños en su cama. Ten en cuenta que luego no servirán porque quedarán manchados.

Elige un sitio donde nadie la moleste y donde pueda cuidar de sus bebés recién nacidos, principalmente áreas de poco paso, que no estén cerca de puertas o ventanas y cuya temperatura sea agradable todo el tiempo.

2. Presta atención a las señales

Cuando la gata esté a punto de parir, cambiará algunos de sus hábitos y tendrá síntomas muy específicos. Por ejemplo, respirará agitadamente, jadeará, llorará, se lamerá la vulva continuamente o estará algo apática y no querrá contacto con nadie.

Gata da a luz que hacer

Si en ese momento aún no ha ido a ese ‘lugar especial’ que le has armado, llévala con mucho cuidado o indícale el camino.

3. No intervengas porque sí

Claro que tu intención será buena y no querrás verla sufriendo, pero debes comprender que el animal tiene su instinto y sabe cómo actuar en esa situación. Quédate a su lado para darle seguridad y tranquilidad, pero no para que se ponga nerviosa.

4. Vigila el nacimiento de cada gatito

Lo primero que saldrá será líquido amniótico y, tras ello, el primer gatito. Entre nacimientos quizás pasa media o una hora. Presta atención a los movimientos de los bebés y que estén en buenas condiciones.

5. No toques a las crías

Si bien tienes que asegurarte de que los cachorros están bien, no tienes permitido el contacto físico con ellos. Esto se debe a que la madre es la encargada de romper la bolsa (placenta) y luego lamerles para limpiarlos y ayudarles a respirar.

Si notas que la madre no hace esto, quizás se deba a que está muy cansada, sufre demasiado u otro bebé está a punto de nacer. En ese caso sí puedes envolver al recién nacido con una toalla seca y limpia, y frotarlo un minuto antes de regresarlo al lecho.

Crías de gatos

6. Asegúrate de que expulsa las placentas

Cada gato nace en una placenta individual, por lo que debe haber la misma cantidad de placentas que de crías. Presta atención porque durante el parto de tu gata ella puede comerse algunas, ya que tienen muchos nutrientes y es justo lo que necesita para recuperarse del ‘trabajo’ que está realizando.

Pero si esto no sucede, o ves que hay menos placentas que bebés, llama al veterinario… Si no las expulsa podría morir de una infección.

7. No cortes el cordón umbilical

Nuevamente, la madre es la encargada de esta tarea y lo hará tras asegurarse de que el bebé está bien, respira y ha salido por completo de la placenta. Podría ser peligroso que tú intentases cortarlo con tijeras.

El parto de tu gata es un momento especial, por lo que te recomendamos que seas un espectador que, en caso de ser necesario, acuda y ayude. Pero no olvides que ‘la naturaleza es sabia’ y ella es conocedora de lo que hace… ¡aunque sea madre primeriza!

Domínguez, J., Peña, F., & Castro, B. (1994). Parto y distocias en la perra y en la gata. Analecta Veterinaria.