Una historia increíble Ginny, la perra que dedicó la vida a salvar gatos 

“Se llevan como perros y gatos”. Una famosa frase que muchos hemos escuchado y que es posible que fuera la promotora de la idea de que perros y gatos no se llevan muy bien. Pero los animales siempre nos sorprenden ya que sus bellas cualidades están muy por encima de las nuestras. Ellos no conocen de especies, razas, color, tamaño o peso. Todo lo que hay en su corazón está enfocado a hacer el bien. Por eso te sorprenderá la historia de Ginny y su pasión por salvar gatos.

Este es el caso de la perrita de la que te vamos a hablar hoy: Ginny. Una perra con un sentimiento especial hacia los gatos. ¿Quieres conocer su historia?

El origen de Ginny

La historia de Ginny no es agradable. Fue adoptada por un señor que no la cuidó muy bien. De hecho, fue encontrada en un apartamento que el inquilino y dueño de Ginny había abandonado.

Y es que como te decimos, no solo abandonó el apartamento sino que dejó a Ginny con sus tres cachorros sin comida y sin agua. Toda una crueldad.

Ginny es una perrita peculiar pues es una mezcla de Schnauzer y Husky, algo poco común pero que la hace poseer una belleza especial. Y su mayor belleza está en su interior.

¿Dónde fue Ginny tras ser rescatada?

Fuente: larepublica.pe

Fuente: larepublica.pe

Ginny fue trasladada al hospital donde pensaron que lo mejor es que fuera sacrificada. Sus cachorros no sobrevivieron. No obstante, Ginny era una perrita luchadora que quería vivir y esas ganas la hicieron salir adelante.

Poco a poco se fue recuperando y fue adoptada por un señor que padecía de depresión. Ginny influyó mucho en la recuperación de este hombre, tanto que el caballero no podía imaginarse su vida sin ella. Ginny se convirtió en todo para él.

Pero el título de este artículo dice que Ginny se dedicó a salvar gatos, la pregunta es:

¿De dónde surgió su amor por salvar gatos?

Una vez, feliz paseando con su nuevo dueño, Ginny empezó a golpear con las patas una tubería. No era un simple juego, la golpeaba tanto que terminó rompiéndola. Dentro había tres pequeños gatitos que habrían muerto de no ser por Ginny.

Su dueño los cogió en brazos para llevarlos a una protectora de animales y ahí su perrita volvió a hacer de heroína. Se paró frente a la jaula de una gata que parecía ciega y no se movió de ahí hasta que su dueño accedió adoptarla para formar parte de la familia.

Los analistas de animales que la conocieron dijeron que su instinto maternal estaba ampliamente desarrollado, especialmente hacia los gatos, y entre estos, los más desvalidos y necesitados.

La familia crece…

Un día esta bella perrita hizo una estrecha amistad con un gato callejero. Su dueño, movido por todo el amor que sentía por ella, lo adoptó. Pronto supieron que el gato era sordo. ¡Ginny de nuevo había actuado!

Esta historia se repitió una y otra vez con gatos abandonados, enfermos, mudos, ciegos, hasta que ella y su dueño llegaron a compartir casa con ¡veinte gatos!

Desgraciadamente, esta perrita de hermosos sentimientos murió en 2005, pero según su dueño fueron cientos los gatos a los que salvó. También reza una anécdota sobre una persona inválida que iba a ser atropellada a la que la perrita Ginny le salvo la vida.

Su historia fue tan especial y llena de sentimientos que inspiró dos libros y también a su dueño, quien se dedicó a recaudar fondos para ayudar a los gatos más desfavorecidos. Sin duda dejó un legado que muchos no olvidarán jamás.

¡Qué grandes lecciones no enseñan los animales! Y es que para nosotros es tan fácil juzgar a la gente por su color de piel, su religión, su aspecto físico y otros aspectos superficiales que para nada indican lo que hay debajo de todo eso, que ver a una perrita luchar contra todos los prejuicios marcados por años, nos debe motivar a autoexaminarnos y pensar qué hay en nuestro corazón.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Si hablas inglés entenderás el contenido de este vídeo, si no lo hablas te aseguro que las imágenes serán más que suficientes… Una conmovedora heroína que hizo de salvar gatos toda su vida.

Fuente de la imagen principal: www.abc.es