Tratar a los perros como humanos es una forma de maltrato

El amor que sentimos hacia nuestras mascotas puede llevarnos a perder el equilibrio y mostrar un amor desmedido hacia ellas. Tal vez nos lleve a tratarlas como humanos. Esto puede resultar extremadamente peligroso. Los animales tienen necesidades muy diferentes a las nuestras. Veamos cómo humanizar también es una forma de maltrato.

Debemos ser conscientes de las similitudes y las diferencias entre los perros y nosotros. Solo así llegamos a ser tolerantes, respetuosos y podemos disfrutar de la convivencia con nuestro can y que él también pueda hacer lo mismo.

Ellos tienen necesidades que se atribuyen a la especie canina. Aplicarles unas diferentes puede llevarlo a perder su personalidad o cosas peores. Por ejemplo, los perros no necesitan dormir en una cama, o cambiar de menú cada día.

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Tratar a un perro como una persona puede llevarlo a crearse pensamientos y sentimientos humanos negativos como la venganza o el rencor.

La buena educación de un perro es esencial para una buena convivencia. También para lograr esta hay que entender que ellos no piensan como nosotros. Aprende gracias a la memoria asociativa. Es capaz de recordar las consecuencias de sus actos y lo relaciona con algo positivo o negativo actuando en conformidad.

Similitudes con nosotros

Los perros, como nosotros, son sociables y necesitan compañía alrededor, no solo para ser felices, sino para sobrevivir.

También les gusta escuchar música. Gracias a su agudeza sensorial, al percibir algo agradable, su cuerpo genera cortisol y endorfinas que le dan una sensación de bienestar y relajación. Tanto es así que la terapia musical se lleva a cabo con perros también.

Diferencias con nosotros

Los perros tienen una capacidad olfativa increíble. Son capaces de percibir estímulos que nosotros nunca llegaremos a percibir. Esto hace que puedan ser usados para operaciones de rescate y salvamento.

Por otro lado, un animal no tiene una gran capacidad para diferenciar sabores, por lo que con el pienso fabricado especialmente para ellos tiene todos los nutrientes y el alimento necesario. Es más, alimentar al animal con comida de la que nosotros comemos puede ser más perjudicial que beneficioso.

Peligros de tratar perros como humanos

Visto que los perros son muy diferentes a nosotros, está claro que sus necesidades son distintas. Por eso cubrir unas necesidades innecesarias no haría más que confundir al animal. Esto podría provocar problemas de convivencia y también de comportamiento.

Los perros son animales de manada. Para poder educarlos y que se comporten de la manera que nosotros deseamos, deben sentir que somos su líder. Si lo tratamos como un humano, podría llegar a confundirse y querer ocupar un lugar que no le corresponde.

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Esto podría desencadenar conductas agresivas con los miembros de la familia, con otras mascotas e incluso con otras personas.

Por otro lado, humanizar a un perro le haría perder la identidad. Si el perro no se siente como tal, ya no le entusiasmará la idea de salir a la calle, de comer cuando es la hora, de revolcarse en el suelo, de jugar con otros perros.

Otro problema que podría desencadenar humanizar a un perro es la socialización. Un can que es tratado con humano, no quiere estar con otros peludos, algo imprescindible para su personalidad y su buen desarrollo. Esto haría que el animal no fuera un animal feliz que disfrutara de la compañía de sus congéneres y le estaríamos robando algo que le corresponde.

La socialización es fundamental para el equilibrio del animal, por lo que no tener esta motivaría al perro a reaccionar de forma exagerada a ciertas situaciones, lo cual podría causarle un sufrimiento innecesario que podría haberse evitado.

Con todo esto, no queremos dar a entender que no debamos querer a nuestros perros ni mucho menos, sino que debemos hacerlo en su justa medida sin importar lo que son: perros, no humanos.