Todo sobre el Bulldog francés

El Bulldog francés, contrario a lo que su nombre indica, es una raza que se inició en Inglaterra, siendo el Bulldog inglés su pariente más cercano. Sin embargo, muchos criadores de esta raza migraron a Francia, siendo este país (y posteriormente Estados Unidos) muy importantes para el desarrollo de las características que poseen los ejemplares actuales.

Características del Bulldog francés

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El Bulldog francés es un perro de talla pequeña y posiblemente sea producto de cruces de varias especies de Toy bulldogs. Se caracteriza por su pelo corto, además de un tono musculoso, nariz chata y cola corta de manera natural.

Pueden medir alrededor de los 30 centímetros de altura, con un manto que varía entre el blanco completo, manchado con negro o atigrado con rayas amarillas y manto negro. Su promedio de vida está alrededor de los 10 años, sin embargo, este puede aumentar considerablemente dependiendo de la alimentación y los cuidados que se le den.

Una de las principales características de esta clase de perros, además de su trompa achatada, son sus grandes y puntiagudas orejas. Tienen un peso que oscila entre los 8 y los 13 kilogramos, considerándose pesos inferiores o superiores perjudiciales para la salud del perro.

Son excelentes opciones para espacios pequeños, además de requerir poco ejercicio en comparación con otras razas. No se aconseja darle paseos demasiado largos, sin embargo, son perros activos, protectores y juguetones.

Carácter

En general son perros con una capacidad de aprendizaje elevada, lo que facilita considerablemente su entrenamiento. Gozan de buen carácter, son amigables, tranquilos y muy juguetones con su familia. Como un punto a su favor son perros que ladran muy poco, lo que los hace ideales para vivir en condominios o en espacios que se deba compartir con otras personas y animales.

Son especialmente recomendables para hogares con niños grandes, pues aprecian mucho el juego y son perros pacientes, sin embargo, tienden a ser protectores con su familia, por lo que pueden llegar a ser celosos con personas extrañas u otras mascotas. Sin embargo, una adecuada socialización hará que sea un perro carismático y juguetón con otros perros.

Alimentación

bulldog frances

Debido a que su contextura es robusta, el glotón Bulldog francés tiende a engordar con facilidad, por lo tanto deberás tener cuidado de no sobrealimentarlo. La obesidad en ellos puede desencadenar diferentes problemas de salud, en especial en su sistema cardiovascular, respiratorio y en sus articulaciones.

Los Bulldog franceses pueden recibir una dieta exclusiva de pienso (sería ideal combinar el seco y el húmedo) o bien pueden llevar una dieta casera siempre y cuando se vigilen los niveles de grasas, azúcares y sales que consume. También es prudente no excederse con los premios (en caso de que uses este método en su entrenamiento), puedes generarle irregularidades en la dieta.

Cuando son cachorros y perros jóvenes deben alimentarse varias veces al día, se aconseja tres veces. Cuando llegan a la etapa adulta y, en especial cuando son perros mayores, se recomienda alimentarlos sólo 2 veces. Las porciones dependerán del peso del perro, pues el margen es bastante amplio (de casi 5 kilos), por lo cual sería ideal que te asesores del veterinario.

Cuidados

Los cuidados del Bulldog francés son muy básicos, sin embargo, debes tener en cuenta limpiar bien entre los pliegues de su cara para evitar que desarrolle hongos o alguna clase de dermatitis. También deberás retirar las legañas en cuanto aparezcan, pueden causar infecciones. Se aconseja bañarlos sólo una vez al mes, y puedes ayudar a su limpieza cepillándolos varias veces a la semana. No olvides cuidar su dentadura.

Salud

Además de las enfermedades comunes en los perros domésticos, el bulldog francés sufren con frecuencia de infecciones en las orejas, debido a que son la raza que más expuestas las tienen, tienden a acumular suciedad que termina produciéndoles otitis. Los perros de pelo blanco sufren con frecuencia enfermedades en la piel producto de una exposición prolongada al sol.

También pueden desarrollar el síndrome branquiocefálico, que es muy común en los perros de nariz achatada y corresponde a un colapso en la respiración del perro, que genera problemas en las paredes de las mucosas del sistema respiratorio y en el paladar. En los casos más extremos de este síndrome se debe tratar de manera quirúrgica para eliminar tejido nasal y permitir el paso del aire.

Además de eso gozan de muy buena salud, y si lleva una dieta y régimen de ejercicios adecuado, podrás disfrutar de tu pequeño juguetón durante muchos años.