Por qué a mi perro le gusta tanto morder los zapatos y cómo solucionar ese problema

Es frustrante llegar a casa y ver que tu perro ha hecho algunos destrozos. En realidad parecen ensañarse con los objetos más costosos, en especial, con nuestros queridos zapatos.

Así que le dedicaremos un espacio a explicar por qué a tu perro le gusta tanto morder los zapatos pero, más importante, cómo puedes solucionar este problema.

Sin embargo, antes de continuar, debes tener en mente que cuando un perro muerde compulsiva o destructivamente se debe a un problema más profundo.

Este tipo de conductas responden principalmente a situaciones relacionadas con la ansiedad, el aburrimiento, la hiperactividad y, en un plano más físico, problemas en las encías.

¿Por qué muerden los zapatos?

No se sabe a ciencia cierta por qué los perros parecen privilegiar los zapatos sobre otra clase de objetos, pero se tienen varias hipótesis.

Por ejemplo, algunos expertos en conducta animal sugieren que el material del que están hechos los zapatos puede llamar la atención del perro, en especial si tenemos en cuenta que son poderosos depredadores y cazadores.

De esta forma, los zapatos de cuero pueden ser más llamativos para ellos porque su olor les recuerda a la comida.

Igualmente ocurre con los zapatos con cordones. En caso de que el perro (en especial, cuando son cachorros) tenga contacto con el zapato y los cordones empiecen a moverse, puede parecer una presa y el perro querrá cazarlo.

Otra hipótesis apunta a que, ya sea por aburrimiento o por problemas en las encías, los perros toman tus zapatos porque son objetos que usualmente tienen a su alcance.

Esto es un problema frecuente, en especial para aquellos cuidadores que dejan sus zapatos en cualquier parte de la casa, y un perro aburrido o estresado morderá todo lo que pueda agarrar con su hocico.

Lo anterior nos lleva a otro punto. Es frecuente que los cuidadores jueguen con los cachorros con zapatos o sandalias viejas. Esto termina siendo un error monumental, ya que los perros no diferencian entre zapatos nuevos o viejos: solo los considerarán un juguete más.

Ahora veamos más a fondo los motivos por los que muerden compulsivamente objetos:

Problemas en las encías

perros juguete

Es importante que tengas en cuenta la edad de tu perro, pues en los cachorros de entre tres y seis meses es normal que se desarrolle el hábito de morder objetos para aliviar la molestia que le produce en las encías la salida de los dientes. Para esto es recomendable comprarle juguetes que pueda morder.

Ten en mente que los juguetes deben ser de un material que no sea tóxico y que no pueda despedazar fácilmente para evitar la muerte por ahogamiento. Lo mejor es que no le des tus objetos, incluyendo tu ropa vieja o tus zapatos, pues el perro pensará que está bien que juegue con ellos.

Aburrimiento

Un perro adulto que muerde destructivamente es, en general, un perro aburrido, por lo tanto te recomendamos que antes de salir a trabajar o estudiar, en especial si tu can va a pasar muchas horas solo, lo lleves a dar un paseo o juegues con el un buen rato. El cansancio hará que permanezca tranquilo hasta que regreses.

También es bueno que le dejes juguetes con los que pueda entretenerse. Al ser animales inteligentes se aburren con facilidad, por lo tanto es bueno que le dejes algunos a su alcance.

Los juguetes que pitan tienden a gustarles mucho, aunque es conveniente para tu tranquilidad que se los remplaces por otro que no haga ruido mientras estás en casa. De lo contrario, puede volverte loco.

Estrés o ansiedad

ansiedad por separacion 2

Son muchos los factores que pueden producir ansiedad o estrés en tu perro por lo que lo mejor es que trates de determinar cuáles son las situaciones que le están generando estrés y tratar de atacar el problema desde la raíz.

Muchas veces los problemas de comportamiento se derivan de la ansiedad que le produce al perro separarse de su cuidador, por lo que es mejor que lo acostumbres desde cachorro a estar solo en casa.

Consejo adicional

Para evitar que tu perro tome tus cosas lo mejor es que desde que llegue a casa le enseñes cuál es su espacio y cuáles son sus cosas.

Pon en su cama los objetos con los que puede jugar, y en caso de que tome uno tuyo y lo lleve a su guarida, repréndelo y pásale uno de sus juguetes. Cuando empiece a jugar con él, elógialo por hacerlo.

Poco a poco irá reconociendo con qué le está permitido y con que no le está permitido jugar.