Perro que se comió un juguete tuvo que ser intervenido quirúrgicamente

El perro y su juguete hacen un dúo tan bonito y feliz como nosotros cuando éramos niños junto a nuestros peluches. El mejor amigo no solo suele divertirse en grande con estos objetos, también los juegos con el humano les resultan de mucha ayuda para poder combatir tanto el estrés como la ansiedad.

Sin embargo, jugar de manera descuidada con un juguete puede ocasionar accidentes que a veces resultan ser sumamente peligrosos para su salud.

Como es de suponer, debido a este hecho resulta fundamental tener personas que estén pendientes, o en su defecto saber cuál es el uso adecuado para evitar inconvenientes.

Aunque parezca mentira, esto no solo puede ocurrirle a los más pequeños de la casa, sino también a nuestro hermoso amigo de cuatro patas. Ellos pueden sufrir de vez en cuando situaciones delicadas cuando está jugando.

Lo más preocupante es que algunas de estas situaciones pueden ser peligrosas. Tanto es así que a veces llegan hasta el punto en que el can  debe ser atendido de urgencia para evitar que el daño sea mortal.

Esto fue lo que le ocurrió a una hermosa perrita hace poco. A continuación te contaremos toda la historia

Honey y su juguete

boxer acostado

Este increíble hecho ocurrió en la ciudad de Santa Fe, Nuevo México, cuando una  linda can llamada Honey jugaba con normalidad con su dueño. De repente empezó a mostrar un extraño debilitamiento que nunca había sido normal en ella, hecho que despertó sospecha y preocupación.

Lejos de estar equivocado, sus temores empezaron a hacerse realidad cuando Honey empezó a vomitar extrañamente. El problema empeoró hasta el punto en que la pobre perrita repetiría este terrible síntoma durante toda una semana.

Al sentirse desesperado por no saber lo que podría estar sufriendo su peluda mascota, su amo revisaría los sitios en los cuales esta pasa su tiempo. Finalmente descubrió un pequeño juguete de felpa cortado por la mitad, lo que significaba que la compañerita se lo había comido.

Corriendo al hospital

Ante esta situación, el dueño de esta pequeña de cuatro patas se dirigiría rápidamente con ella al Santa Fe Animal Shelter & Humane Society para que fuese vista rápidamente por un veterinario. Era la forma en que un profesional pudiera determinar la gravedad del asunto y saber qué medidas tomar para solventarla.

Tras varios minutos en los que estudiaron los síntomas de la canina, además de sus reacciones a diferentes estímulos, el especialista Rick Snock decidió que debía realizar una intervención quirúrgica a Honey.

Y es que según su criterio de especialista veterinario, esta sería la manera más efectiva de recuperar su salud, ya que se extraería la parte del juguete que seguía en su intestino.

A pesar de que el dueño se encontraba nervioso por la operación, Snock le aseguró que todo saldría bien y no tenía de qué preocuparse.

Intervención exitosa

Lo que fue un auténtico alivio para todos es que la intervención quirúrgica resultó ser un éxito. Le extrajeron nada más y nada menos que 6 pulgadas de felpa, pero no hubo ningún tipo de daños.

Honey respondió favorablemente en todo momento, por lo que su vida podría volver a la normalidad sin mayores percances, siempre y cuando no ocurriese otra vez el mismo episodio.

Lo cierto es que además de haber sido esta una excelente noticia, dicha intervención fue realizada en el momento más oportuno. Según llegó a declarar el especialista, de no haberse realizado en este tiempo, la perrita no habría sobrevivido ni siquiera una sola semana más.

Síntomas

Autor: Soggydan Benenovitch

Autor: Soggydan Benenovitch

Más allá de esto, Scott explicó que lo ocurrido con Honey no supuso nada extraño. Existen algunos juguetes que cuando los perros los comen, hacen un recorrido por todo el estómago hasta llegar al intestino. De este lugar solo podrán ser expulsados a través de una cirugía.

De igual forma, detalló que en el caso de que el objeto se encuentre es en el estómago, lo único que se deberá hacer es una endoscopia o provocar el vómito.

Lo cierto es que cuando un can ha comido un juguete, estos son los síntomas que presenta:

  • Depresión
  • Fiebre
  • Dolor abdominal
  • Vómito
  • Falta de apetito

Si notas que tu pequeño amigo de cuatro patas sufre alguna de estas señales, debes llevarlo a un veterinario de inmediato.